¿Qué son los antibióticos, cómo tomarlos y cuáles son los más comunes?

03-12-2021 | 💊 Medicamentos | 14 Comentarios

Siempre digo que en España somos de borrico grande, ande o no ande. Pero cuando de antibióticos se trata, a menudo nos quedamos a medias.

❌ Precisamente cuando no debemos, ya que estos fármacos si se toman mal provocan resistencia, y dejan de hacer efecto.

Resistencias a los antibióticos

¿Quieres saber más cosas importantes sobre los antibióticos?

Pues toma nota de todo, porque hoy te voy a contar todo lo que creo que tienes que saber acerca de los estos medicamentos.

¡Vamos allá!

¿Qué son los antibióticos?

Los antibióticos son un grupo de medicamentos que eliminan las bacterias o impiden que estas continúen multiplicándose.

Se suelen tomar por vía oral o intravenosa, y en algunos casos también vienen en forma de cremas, ungüentos y gotas. En algunos casos los antibióticos presentan un formato de spray, aunque no es lo más habitual.

¿Qué dolencias o infecciones tratan los antibióticos?

Como hemos comentado ya, los antibióticos actúan contra las bacterias. Entonces, su tratamiento se emplea contra las infecciones bacterianas.

Pero ojo, que en España somos mucho de al niño le duele la garganta, debería tomar antibióticos porque seguro que tiene placas. No señores, no siempre un dolor de garganta está provocado por la acción de las bacterias. De hecho, normalmente no es esa su causa.

Por eso, es fundamental tomar y administrar a los niños este tipo de medicamentos solo cuando lo prescriba el médico.

⚠️ Porque junto a los efectos secundarios, que como todos los medicamentos los tienen, tenemos el problema de la resistencia con el que, poca broma. Lo vemos un poco más adelante.

¿Qué son los antibióticos?

¿Qué efectos secundarios pueden tener los antibióticos?

Si bien los antibióticos tomados tal como los prescribe el médico no tienen por qué dar problema, tampoco se puede descartar que provoquen algunos efectos adversos. Normalmente no se trata de nada grave, pudiendo provocar sobre todo diarrea, mareos o sarpullidos.

Un poco peor es la posibilidad de que los antibióticos produzcan candidiasis, y más grave es que puede llegar a causar infección por una bacteria con un nombre feo y tirando a raruno, Clostridium difficile, que puede atacar al colon y en el peor de los casos, provocar el fallecimiento.

✅ Pero que no cunda el pánico, comprenderás que estos casos son como se suele decir una raya en el agua. No he conocido yo a nadie que haya muerto por tomar un antibiótico.

Cuando hay una infección es fundamental atajarla para que no se complique, y no ponerse en plan negacionista.

5 Antibióticos más comunes

Aunque los antibióticos estén indicados para las infecciones bacterianas, dependiendo de cuál sea la enfermedad en concreto a tratar, se utilizará un antibiótico u otro.

Ahora bien, existen 2 grupos de antibióticos:

  • De amplio espectro: son los que combaten muchos tipos distintos de bacterias.
  • De espectro reducido: solo actúan sobre un pequeño grupo de bacterias.

Dicho lo cual, los antibióticos más usados son:

  1. Penicilina, cuyos antibióticos principales son la amoxicilina y la ampicilina.
  2. Quinolonas, en los que los principales antibióticos son ciprofloxacino, levofloxacino y moxifloxacino.
  3. Macrólidos, formados por azitromicina, claritromicina y eritromicina.
  4. Cefalosporinas, con cefaclor, cefalexina y cefuroxima.
  5. Tetraclicina, compuesta por doxiciclina.

Antibióticos y resistencias

Cuando en la Facultad de Farmacia nos hablaban de las resistencias a los antibióticos, yo siempre pensaba en la serie V (aquella de unos lagartos malos que comían ratones y se disfrazaban de humanos para dominar la tierra).

Mike Donovan descubrió que los visitantes eran en realidad lagartos y, junto con la Dra. Juliet, organizó La Resistencia para defenderse de ellos y evitar la dominación del planeta.

👉 Con los antibióticos y las bacterias sucede algo parecido, aunque en este caso, los buenos son los malos y viceversa. Las bacterias, cuando son atacadas por los antibióticos, tienen por costumbre defenderse.

Como Mike Donovan, su misión en la vida es sobrevivir, y para ello desarrollan todos los mecanismos posibles. Las bacterias también organizan su propia Resistencia.

¿Cómo se defienden las bacterias frente a los antibióticos?

Fundamentalmente de 3 maneras:

  1. Usando repelentes: las bacterias aprenden a fabricar unas sustancias (enzimas) que inactivan el antibiótico de forma que no sirve para nada.
  2. Blindándose y cambiando la cerradura: las bacterias pueden modificar su membrana aumentando el efecto escudo e impidiendo que el antibiótico penetre en su interior.
  3. Tiñéndose el pelo y dejándose barba: las bacterias tienen la capacidad de cambiar su aspecto y jugar al despiste con los antibióticos, que están diseñados para reconocer unas estructuras diana específicas. De este modo, el antibiótico no sabe dónde actuar.

👉 Por si fuera poco, pueden desarrollar alguno de estos mecanismos aisladamente o combinarlos entre sí.

¿Cómo consiguen las bacterias desarrollar todos esos mecanismos de resistencia?

Mediante mutaciones (las bacterias mutan porque el hambre agudiza el ingenio, pero la supervivencia agudiza el código genético) o por transferencia genética (esto ocurre cuando una bacteria espabilada se hace resistente y le cuenta el truco al resto).

¿Por qué no se debe usar antibiótico ante infecciones víricas?

En primer lugar, porque no sirve para nada. Como decíamos anteriormente, los antibióticos están preparados para reconocer unas estructuras específicas de las bacterias, pero no de los virus. Los virus son invisibles para los antibióticos, ni siquiera les hacen cosquillas.

En segundo lugar, por lo que llaman presión selectiva. En el organismo tenemos millones de bacterias, unas buenas y otras malas. Cuando tomamos un antibiótico, este arrasa con otras muchas bacterias buenas sensibles al antibiótico que no tienen la culpa de nada.

Por el contrario, si existen bacterias que ya son resistentes al antibiótico les estamos dando la oportunidad de «entrenar» y aprender a defenderse mejor todavía. Es decir, estamos favoreciendo las resistencias.

Lo ideal es que nuestras bacterias no se enfrenten al antibiótico hasta que realmente exista un microorganismo patógeno, para favorecer el factor sorpresa.

¿Por qué debemos tomar el tratamiento completo aunque ya nos encontremos mejor?

Cuando Felipe II pensó en mandar a la Armada Invencible para invadir Inglaterra, tenía claro que para poder ganar necesitaba un ataque conjunto de las naves que salieran de Portugal junto con los Tercios de Flandes. Sin embargo, los barquitos de Flandes no llegaban y los de Portugal no pudieron apañárselas solitos frente a los piratas (y frente al mal tiempo).

Con los antibióticos sucede algo similar. Cuando el médico, cual Felipe II, diseña una estrategia para abordar la infección, hay que seguir sus instrucciones al pie de la letra.

Aunque nos encontremos bien al segundo día y pensemos que no hace falta. Si nos ponemos tontos como el Duque de Parma y decidimos no enviar más naves a luchar, al final los malos nos ganan. Y lo que es peor, aprenden nuestros puntos débiles para seguir ganándonos siempre.

En definitiva, no vale con matar, hay que rematar. Si dejamos a alguna bacteria medio muerta por el camino, favorecemos que aprenda a defenderse.

Efectos secundarios de los antibióticos

¿Hay antibióticos «fuertes y flojos»?

Muchas veces he oído a un paciente decir: Este antibiótico es muy fuerte, me voy a tomar sólo la mitad. Nunca debemos disminuir la dosis por nuestra cuenta y riesgo.

Una dosis menor no sólo no es efectiva, sino que puede ser contraproducente, puesto que también ayuda a las bacterias a desarrollar mecanismos de resistencia. A la hora de luchar, las bacterias tienen que enfrentarse a alguien de su tamaño. Si no, les estamos dando ventaja.

👉 Lo que muchos denominan antibióticos fuertes son en realidad antibióticos de segunda o de tercera generación; es decir, desarrollados para hacer frente a las resistencias que se han generado. Con una dosis menor, hacemos un pan con unas tortas.

¿Qué podemos hacer para evitar las resistencias?

Es importante colaborar entre todos, ya que los antibióticos están perdiendo eficacia y puede que estemos volviendo a la era «pre-antibiótica» (así lo dijo hace tiempo el comisario Europeo de Salud).

¿Qué podemos hacer cada uno?

  • El médico: prescribir el tratamiento adecuado para cada enfermedad en función del diagnóstico (parece una obviedad, pero no siempre es sencillo debido a la similitud de algunos síntomas o a la falta de medios/tiempo para hacer las pruebas necesarias).
  • El farmacéutico: no dispensar antibióticos sin la correspondiente receta médica, por mucha lágrima o cara de ternero degollado que nos ponga el paciente.
  • El ganadero: dejar de dar sistemáticamente antibióticos a animales a nivel preventivo. Aunque económicamente sea rentable para ellos evitar las enfermedades en el ganado, algunas resistencias generadas en los animales pueden traspasarse al humano. De nada sirve esmerarnos en el uso correcto de los antibióticos, si después nos comemos un chuletón de buey rico en resistencias.
  • El paciente: tomar el antibiótico prescrito por el médico en la cantidad indicada y durante todo el tiempo necesario. No tomar nunca antibióticos «que me sobraron la última vez», aunque los síntomas sean similares a otras ocasiones en las que el médico se lo ha prescrito.

¿Por qué es importante extremar la precaución ante el uso de antibiótico en los niños?

Porque en los más pequeños son muy frecuentes las enfermedades respiratorias y en muchos casos estas suelen tener origen vírico.

👉 Además, precisamente las bacterias responsables de enfermedades típicas en niños (otitis o amigdalitis) son algunas de las más afectadas por las resistencias.

Es decir, los niños son carne de cañón por el tipo de enfermedades que suelen tener y porque además, las bacterias que les rodean ya están muy resabiadas.

✅ En el caso de que esté indicado el uso de antibióticos, la toma de probióticos y prebióticos puede ayudar a restablecer la flora y fauna intestinal.

El consejo de la Boticaria

Si una imagen vale más que mil palabras, un vídeo de Youtube ni puedo imaginármelo. Mi consejo, para interiorizar lo que ocurre con el mal uso de los antibióticos, es sacar un ratito en algún momento para ver este vídeo tan molón.

Soy muy fan de los vídeos de TED-Ed (ya os recomendé el de cómo actúa el ibuprofeno). Merece la pena verlo entero, pero si no tenéis todo el tiempo del mundo, a partir del 1:30 entra de lleno a explicar qué tipos de resistencias a antibióticos se pueden formar.

Después de verlo, no volveréis a mirar a un Augmentine con los mismos ojos. Os lo aseguro

Cuando este invierno la tentación de tomar antibiótico llame a vuestra puerta, pedid cita en el médico para que valore la conveniencia o no de tomarlo.

En caso negativo, recordad que tenéis a vuestra disposición otros remedios para el dolor de garganta y medicamentos para la gripe y el resfriado que pueden ayudar a mejorar los molestos síntomas.

Fuentes:

https://www.msssi.gob.es/biblioPublic/publicaciones/docs/bacterias.pdf

http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2014/amr-report/es/

http://evolution.berkeley.edu/evolibrary/article/_0_0/medicine_03_sp

http://www.antibioticos.msc.es/general-afecta.htm

http://www.who.int/drugresistance/AMR_Emergence_Spread/es/

http://pediatrics.aappublications.org/content/early/2013/11/12/peds.2013-3260.abstract

https://www.libertaddigital.com/ciencia-tecnologia/salud/2014-11-17/detectan-una-alarmante-resistencia-a-los-antibioticos-de-ultima-generacion-1276533652/

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14 Comentarios

  1. Unfonendoenvillamocos

    Como siempre, estoy de acuerdo en todo: Mike Donovan estaba muy bueno, leche. Ahora en serio… Enhorabuena por la exposición, me ha encantado.

    Responder
  2. Pamplona

    Unos consejos muy utiles, enhorabuena por el portal.

    Responder
  3. Miss y Mister Golosina

    La que se resiste soy yo, pero a tomar medicación, salvo cuando ya no puedo más. Antibiótico SOLO prescrito por el médico, pero peco no acabando nunca el tratamiento indicado. Y con los niños también me pasa, soy un despiste para eso.

    Responder

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