El lado oscuro de las canciones del verano

Se lo voy a confesar a ustedes. Todas las mañanas cuando me monto en el coche rumbo a la farmacia pongo la radio y salto de emisora en emisora hasta que encuentro (porque es imposible no encontrarlo) a Enrique Iglesias desgañitándose con su:

– Con el te duele el corazóóóóón, conmigo te duelen los pieeeeeees. 

Me da igual lo que digan. Para mí es la canción del verano y cada vez que la escucho recuerdo aquel sábado de guardia en el  que una chica me despertó a las 4 de la mañana pidiendo unos apósitos de hidrocoloide para las ampollas porque le rozaban los tacones. Yo acordándome de su madre y a lo mejor la chiquilla venía de bailar con Enrique Iglesias. Quién sabe.

cancion del verano

 

Hoy vengo a hablarles de “las otras” canciones del verano. De esas cantinelas que se repiten machaconamente año tras año desde los medios de comunicación y en las sobremesas con los cuñados. De esos mitos, de esas falacias que por algún extraño motivo se han hecho hueco en la tumbona y nos acompañan relajadamente mientras se toman un tinto de verano.

1. Tu piel morena sobre la arena, nadas igual que una sirena… 

Corría el verano del 93 cuando ese gran grupo de nombre raruno llamado Viceversa tocó techo con este greatest hit que aunque nadie lo sepa se llama Ella (yo por lo menos me acabo de enterar).

¿Cuál es el mito de la piel morena? Mucha gente piensa que si ya estás moreno no necesitas ponerte fotoprotector porque el moreno te protege. Pues bien, la piel morena sobre la arena sigue necesitando un fotoprotector. Aunque es cierto que cuanto más oscuro es el tono de la piel, mayor cantidad de radiación UVB se necesita para quemarse porque la melanina es un mecanismo de defensa, quemarse sigue siendo posible. Pero ojo, que el problema no es sólo quemarse. No nos olvidemos de la radiación UVA, que puede penetrar en profundidad en la piel a pesar de que estemos morenos y que es responsable de las alergias solares y del melanoma. Y por si nos pareciera poco, del fotoenvejecimiento. Es decir, que la sirena de piel morena, si no utiliza fotoprotector se puede poner tan bonica como la vieja de Algo pasa con Mary. Ustedes mismos.

 

2. Tengo gambas, tengo chopitos, tengo croquetas, tengo jamón.

¿Si les digo a ustedes que esta ya célebre canción del anuncio de la ONCE data del año 2003 les haré sentir muy viejos? Pues sientiéndolo mucho, así.

¿Cuál es el mito de las gambas? Año tras año tenemos que escuchar en el chiringuito a la suegra o al cuñao, diciendo que aunque el marisco tiene mucho colesterol ellos se piensan poner hasta las patas porque la vida son dos días. Aunque quizá la suegra o el cuñao no se lo merezcan (o sí) ¡démosles una alegría! Si no cometemos la apetecible cochinada de chupar la cabeza de las gambas, éstas tienen menos colesterol que una ración de calamares, esos a los que nadie teme. Hay mucho  mito suelto en cuanto al marisco y el colesterol.

3. Me pica la medusa, medusa del amor

Sin llegar a las cotas de fama que alcanzó su hermana mayor de arriba, el estribillo de la Medusa del amor también tuvo su público en aquella campaña de la ONCE.

¿Cuál es el mito de las medusas? Pues que, sin ánimo de ofender, en general no tenemos ni idea de cómo tratar sus picaduras. Ni arena, ni agua mineral, ni alcohol, ni vinagre… ¡y mucho menos orina! Si alquien quiere saber qué hacer cuando pica un pelágico cnidario (qué fina me pongo cuando quiero) puede profundizar en este post sobre picaduras de medusa y echar un ojo a la siguente infografía.

Picadura de medusa ok

 

4. Mi limón, mi limonero… entero me gusta más. 

Ya puestos a echar la vista atrás, cogemos el Delorean y nos plantamos en el verano de 1968 cuando un tal Henry Stephen puso en la picota al limón y al limonero.

¿Cuál es el mito del limón? Aunque a Henry le gustaba el limón entero, hoy lo que se lleva es trincharlo y ponerlo en rodajas en el agua. He perdido la cuenta de las noticias leídas en el último mes sobre las ventajas de añadir al agua unas rodajitas de limón. Vaya por delante que me parece perfecto y que el agua aliñada con limón puede ser un saludable aliciente para aumentar la ingesta hídrica. Pero de ahí a decir que el chorrito de limón tiene propiedades detox va un trecho. Ni el chorrito ni el limón entero tienen propiedades detoxificantes ni depurativas. La mejor dieta depurativa es que no nos falle nuestro hígado y nuestros riñones. 

Adjunto prueba de la insensatez que globalmente nos rodea con una foto que me envió ayer mi hermano Carlos desde una cafetería parisina. Como diría Henry Stephen, un inglés dijo yeh yeh, un francés dijo la la.

 

dietas detox

 

5. La salchipapa. 

Aunque soy de meterme mucho con los cuñados en general yo tengo la suerte de tener unos estupendos (que por supuesto me leen, claro) y que hace una semana en una conversación intrascendente de esas que se tienen al borde de una piscina me comentaron que no conocían la canción de la salchipapa. Ni la original ni la versión de Leticia Sabater. Les aseguro que mis cuñados no viven en Marte sino en Majadahonda, pero no conocían la canción de la salchipapa.

Me van a perdonar que por pudor me niegue a poner los enlaces en el blog pero creo de cultura general que todo el mundo sepa qué es la salchipapa.

¿Cuál es el mito de la salchipapa? Más que mito, en este caso vengo en plan Pepito Grillo a recordarles a ustedes que el verano es una época de relax pero que hay muchas formas de relajarnos sin necesidad de comer cerdadas. Soy la primera a la que no le gusta cocinar en verano (bueno, ni en verano ni en invierno, pero esto es otra historia) pero les aseguro que hay fórmulas sencillas para poder comer y cenar en el apartamento o en los chiringuitos sin recurrir a las salchipapas de turno. Día sí, día también. Y no sólo por las advertencias de las penas del infierno de la OMS sobre las salchichas y cáncer, que un poquito también, sino porque, sobre todo nuestros hijos, no son dignos de que las salchipapas de los foodtrucks entren en su estómago. Un gazpachito y un atún a la plancha bastarán para sanarles. Es un consejo de su boticaria.

 

Imagen: Public domain pictures

 

4 Respuestas a los Comentarios

  • Mi Álter Ego4 julio, 2016 a las 12:00

    Jajajaja. Desde que escuché lo del dolor de pies de Enrique Iglesias no podía pensar en otra cosa hasta que llegó la Leti con sus salchipapas y su Tikitikitiki.
    Muchas gracias por los consejitos (aunque como asidua lectora que soy de tu blog había algunos que ya había leído) y a gozalllll del verano!!!

    Besotes!!!

    Responder
  • Jesús4 julio, 2016 a las 14:48

    Sabes que todos los comentarios van a ser sobre las canciones y no los consejos ¿verdad?
    Yo la de ella la cantaba con la letra cambiada: “Si miro al horizonte puedo ver cómo las cabras del monte bajan a beber” y ya no soy capaz de recordar la original. Queda mejor así.

    Responder
  • Carmen5 julio, 2016 a las 14:50

    Jajajajaja… Que gran introducción con la canción del verano… Me meo… Aunque reconozco que cuando me di cuenta de que por tercer año consecutivo teniamos a mi querido Enrique otra vez a todas horas llore bastante… Este post es para imprimir y pegar en la nevera!!! Eres genial.

    Responder
  • Walewska5 julio, 2016 a las 18:05

    Pues sí, todos los comentarios van a ser de las canciones del verano. A todo el mundo le gustaba mucho el tengo papas, tengo chopitos pero a mí sólo me gustaba de verdad-de-la-buena cuando lo decía en inglés y añadía un “Mister I don´t understand”. La que me flipaba era la medusa del amor que bailo no sé si con mucho acierto pero sí con muchas ganas.
    Y dices que es de 2003 ¡pues yo pensaba que era más vieja incluso!

    Responder

Deja un comentario

Por favor, escribe tu nombre. Por favor introduzca una dirección de correo electrónico válida. Por favor introduce el mensaje.