Como hacer lavados nasales en bebes

06-11-2014 | Pequebotica | 45 Comentarios

Hay niños que odian el Apiretal y otros que odian el Dalsy, sin embargo, si hay algo que todos tienen en común es la reticencia a los lavados nasales. ¿A quién le podría gustar que le metieran un chorro de agua salada por la nariz?

A mí. En serio. Que nadie se ría. El ritual matutino de mi más tierna infancia era el siguiente: mi madre (una boticaria infinitamente más disciplinada que yo) me sentaba en la encimera del lavabo del baño y preparaba unos jeringazos de suero fisiológico de botella de cristal de litro que me aplicaba metódicamente sin que le temblara el pulso. De fondo, en una radio de Fisher Price (con micrófono) que me habían traído los Reyes Magos, sonaba Radio Surco Castilla La Mancha. Me viene a la memoria el soniquete del anuncio Muebles los Pepotes y acabo de comprobar en Google con gran alegría que están vivos. De hecho, más que vivos. Ahí siguen, en La Solana, con 41 empleados y fabricando su propio Silestone desde 2006. Bien por ellos. Muebles los Pepotes: Jamás tan pocas palabras dijeron tanto de muebles.

Tras la pausa publicitaria de mis fantasmas del pasado, volvamos al suero fisiológico. Estaba diciendo que a mí me gustaban los lavados nasales. Para ser precisos, me encantaba el regustillo salino que me dejaban en la garganta y solía pedir permiso para chupar la jeringa. Por supuesto, mi madre no me lo concedía y, por supuesto, a mí me daba igual. Esperaba a que ella se distrajera lavándose los dientes para alcanzar la jeringa y prepararme mis propios chutes vía oral. Para que ahora me vengan los de las terapias alternativas diciendo que hay que beber agua de mar. ¡Criaturas! Conmigo llegan treinta años tarde.

Toda esta introducción no tiene mayor propósito que cabrear a mi madre treinta años después y apelar al optimismo: quizá alguno de vuestros hijos tenga mis exóticos gustos por el agua salada y los lavados nasales sean un paseo triunfal. Para el resto de mortales, aquí van unos consejos.

lavados nasales

 

Cómo hacer lavados nasales en 5 pasos

1. Intentarlo cuando el bebé esté tranquilo. Parece de perogrullo pero en ocasiones tendemos a hacerlo después del baño, cuando los niños están medio en pelotas, pasando frío e incómodos. Esta situación contribuye a ponerlos nerviosos dificultando la tarea.

2. Poner una toalla en el cuello a modo peluquería. Lo normal es que el niño se resista y acabe resbalándole parte del suero por su cara y su cuello, aunque no nos demos cuenta. No tiene sentido quitarle los mocos de modo preventivo y dejarlo con el cuello húmedo durante el resto de la mañana o de la noche.

3. Tumbar al bebé, preferentemente de lado, con una mejilla apoyando en el cambiador. En el cambiador, en la cama, en la mesa o donde os resulte más sencillo. El motivo es que esta posición facilita que el suero entre por una fosa nasal y salga por la otra. Si reclinamos la cabeza hacia atrás, como suele ser lo habitual, estamos perdiendo la baza de la gravedad para pasar el suero de una fosa a otra y dificultando la respiración del niño más aún si cabe.

4. Sujetar al bebé. La razón de inmovilizarlo no es que yo sea una bruja (que también) sino la misma por la que hay que hacerlo al ponerles las vacunas. El bebé, al resistirse, puede dar un manotazo y lesionarse involuntariamente con el borde de la ampolla monodosis o del spray. En cuanto a las técnicas, una vez aconsejé algo sobre poner grilletes a un bebé para comer y no fue muy bien recibido (aquello era broma, pero me temo que no se entendió).

En este caso, en mi opinión, siempre que sea posible es preferible esperar a hacer los lavados nasales cuando un tercero pueda ayudarnos a sujetar al bebé. El lavado nasal no suele tener caracter de urgencia y de este modo dispondremos de dos manos libres para hacer un lavado mejor (y con menos ansiedad). Si no hay posibilidad de un dos contra uno, con una mano tendremos que sujetar las dos manitas del bebé y con la otra realizar la prospección. No os rasguéis las vestiduras ahora: somos mujeres y podemos hacer varias cosas a la vez.

5. Introducir el suero en la nariz. Como hemos dicho, en primer lugar se introducirá el suero en el orificio superior intentando que salga por el inferior. Después, se dará la vuelta al niño y se repetirá la operación en la otra fosa nasal.

 

2 trucos para hacer menos traumática la experiencia

Aunque hay decenas de marcas y la composición de todas ellas es similar, hay dos productos en concreto que pueden evitar hacer sangre al bebé con el roce brusco de las boquillas con la mucosa (algo relativamente frecuente). Son pijadas, sí, cuando mi madre me metía los jeringazos todo esto era ciencia ficción, pero lo cierto es que mejoran la seguridad por un par de euros más.

1. Rhinomerbaby: es un spray con fuerza es similar a Rhinomer Fuerza 1 pero en la boquilla de aplicación hay un tope de goma que impide que podamos introducirla más de la cuenta en la nariz del bebé.

 

lavados nasales

2. Fluirespira: Son ampollas monodosis que incluyen un capuchón de goma flexible como el que se observa en el dibujo. Al cortar el plástico de la ampolla monodosis lo cierto es que queda una especie de «filo» que en principio no debería suponer mayor problema si el niño colabora. Si el niño se mueve, es frecuente que se produzcan heridas y con este invento que recubre «el filo» podrían evitarse.

Como os conozco y sé lo que me vais a preguntar, os adelanto la respuesta: el capuchón de goma es reutilizable y compatible con sueros de otras marcas ya que el tamaño de todas las monodosis es similar.

 

lavados nasales

¿Es mejor hacer los lavados nasales en bebés con ampollas monodosis o con sprays?

Como siempre, dependerá de la pericia de cada padre y de con cuál de los dos se sienta más cómodo.

Los sprays tienen la fuerza regulada y muchos de ellos pueden utilizarse desde el primer día de nacimiento mientras que en las monodosis la presión dependerá de la fuerza que apliquemos (podemos pasarnos, lo cual no es deseable ya que se puede favorecer la aparición de otitis o por el contrario no llegar y en este caso el lavado no habría servido para nada).

Por otro lado, generalizando, los sprays suelen estar compuestos de agua de mar mientras que las ampollas monodosis suelen ser de suero fisiológico. En este post podéis encontrar las diferencias entre agua de mar y suero fisiológico.

 

¿Son recomendables los aspiradores nasales?

El moco tiene su propia función de defensa evitando la entrada de microorganismos patógenos pero cuando su producción se desborda es conveniente retirarlo. En ocasiones los lavados con agua de mar no son suficientes y los aspiradores nasales pueden ser útiles si el exceso de moco dificulta la respiración del niño.

Hay dos tipos:

1. La pera de goma de toda la vida: el uso de la pera limonera es residual y está desaconsejado porque la presión que puede originar es muy variable en función de la forma e intensidad con la que la utilicemos. Con una presión elevada se pueden favorecer las otitis.

2. Los aspiradores nasales «anatómicos»: contienen un mecanismo por el cual el padre aspira a través de un tubito y la mucosidad queda retenida en un depósito que se elimina posteriormente. Previamente  a su uso se debe administrar suero para humectar la zona. Se recomienda usarlos sólo cuando la congestión es importante ya que la aspiración repetida con pocos mocos o «a pelo» podría dañar la mucosa nasal. No se trata de hacer un vaciado atómico, sino una retirada parcial de escombros.

Aunque se ha asociado su uso a la posibilidad de una obstrucción de la trompa de eustaquio, esta posible obstrucción no se debe al uso de los aspiradores sino a un mal uso de los mismos. Actualmente existen dispositivos como el de Suavinex, diseñado para que la aspiración sea suave y no altere la presión interna del oído. Es decir, un buen aspirador usado con cabeza por parte de los padres no sólo no es perjudicial sino recomendable para prevenir infecciones en aquellos casos en los que es imposible retirar el moco de otro modo.

lavados nasales

 

El consejo de la Boticaria

Atrás quedaron los jeringazos de los años 80, al no controlar la presión con la jeringa se puede favorecer la aparición de otitis. Si lo que queremos es hacer es un lavado nasal por limpieza o congestión leve, en este caso recomendaría utilizar únicamente el suero fisiológico en monodosis o el agua de mar en spray concentrada al 0,9% (Rhinomer, Rinasal, Sterimar, etc.). El empleo de los dispositivos de goma anti-roce me parece una pijada, pero una pijada útil, relativamente barata y amortizable.

A la hora de descongestionar, la eficacia del suero fisiológico y del agua de mar es similar. Ya os hablé de que soy una fiel defensora del agua de mar hipertónica ya que al tener una mayor concentración de sal (de 0,9% a 2,3%) el arrastre por ósmosis es mayor. Por este motivo, siempre que haya una congestión importante, a partir de los seis meses recomiendo usar agua de mar como Sinomarín o Nasalmer y retirar el exceso de moco, con precaución, con aspiradores nasales como el de Suavinex o Narinhel. En cuanto a los combates uno contra uno, ¡sálvese quien pueda!

Entradas relacionadas

Sanidad retira cautelarmente Blemil Plus 1 arroz y Blemil Plus 2 arroz
Sanidad retira cautelarmente Blemil Plus 1 arroz y Blemil Plus 2 arroz

Sanidad retira cautelarmente Blemil Plus 1 arroz y Blemil Plus 2 arroz Ayer supimos que Sanidad ha ordenado la retirada del mercado las fórmulas para lactantes Blemil Plus 1 arroz y Blemil Plus 2 arroz. Pueden consultarse los lotes de la alerta de Sanidad aquí.  Las...

¿Los bebés pueden ser vegetarianos o veganos?
¿Los bebés pueden ser vegetarianos o veganos?

¿Los bebés pueden ser vegetarianos o veganos? Es hora de desterrar mitos y miedos atávicos: los requerimientos nutricionales de un bebé vegetariano o vegano se pueden cubrir perfectamente. No es algo que diga yo porque me haya dado un aire esta mañana, la Academia de...

45 Comentarios

  1. Laura Montero Nieves

    Las monodosis Fluiespira ya no se consiguen, conoces alguna marca alternativa?

    Responder
  2. Laura

    Mi bebe tiene un mes y le noto mocos al respirar. Se pueden hacee ya lavados con suero o aun es muy pequeño?

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Nuevo libro gratuito: «123 preguntas sobre Coronavirus»

EL PRIMER LIBRO DE BOTICARIA GARCÍA

EL SEGUNDO LIBRO DE BOTICARIA GARCÍA

EL TERCER LIBRO DE BOTICARIA GARCÍA