¿Se puede “apagar” el dolor menstrual con electrodos?

El sábado pasado tuve una entretenida conversación con mi amiga Letizia sobre sus dolores de regla. Aclaro (por si alguno echa a volar su imaginación) que, aunque Letizia presenta ciertos rasgos monárquicos, oníricos y poéticos que no vienen al caso, esta amiga mía aquejada de dismenorrea no es la reina de España.

Resulta que Letizia, buceando sabe dios dónde, había descubierto la existencia de un cacharrito llamado Livia. Si levantara la cabeza Livia, que en su momento alcanzó la fama por ser la bisabuela de Calígula y la tatarabuela de Nerón, vería que hoy resuena su nombre por ser un dispositivo con diseño tipo iPod que consta de unos electrodos que supuestamente son capaces de “apagar” el dolor de regla. Mejor vean ustedes el vídeo:

Un dato importante es que Letizia es alérgica a los AINES arilpropiónicos, es decir a la familia del ibuprofeno o del desketoprofeno (Enantyum). Es decir, si ella ya de por sí sufre de fuerte dolor menstrual, el hecho de no poder aliviarlo con los clásicos populares lo convierte en una faena considerable (por no utilizar otro adjetivo). No es de extrañar que cuando ha visto las promesas de Livia en Internet a Letizia se le haya puesto cara de emoticono pensador -primero- y de ojos con corazoncitos -después-.

 

¿Cómo funciona Livia?

Funciona mediante similar mecanismo al de una conocida y extendida terapia llamada estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS para los amigos). Consiste en el envío de una corriente eléctrica mediante la colocación de electrodos en la piel para estimular los nervios y reducir el dolor. En resumen y en bruto: la señal eléctrica que envía el dispositivo se convierte en un impulso nervioso que “despista” a nuestro cerebro de modo que no siente el dolor. El objetivo, aunque los electrodos se apliquen en la zona, no es tener un efecto directo y local sobre las contracciones uterinas sino alterar la capacidad del cuerpo para recibir y entender las señales de dolor.

dolor menstrual electrodos

 

¿Existe evidencia científica que justifique el uso de estos dispostitivos para el dolor menstrual?

En 2002 se realizó esta revisión Cochrane  de los ensayos existentes. La conclusión a la que se llegó fue que el empleo de TENS de alta frecuencia podría ayudar en el dolor menstrual, pero que realmente no había suficientes pruebas para evaluar el efecto de la TENS de baja frecuencia. Se indicó que era necesaria más investigación ya que la calidad metodológica de los ensayos era insuficiente.

Han pasado quince años y esta reciente revisión publicada durante este mismo mes de agosto concluye que la terapia TENS posee potencial en el tratamiento de la dismenorrea (dolor de regla) primaria pero que ¡sorpresa! también son necesarios más ensayos rigurosos realizados con metodología de calidad. Total: que seguimos en las mismas.

Otros ensayos clínicos muestran posible eficacia cuando los dispositivos de electrodos se combinan con calor.

 

¿Existe evidencia científica que justifique el uso de TENS en otras zonas del cuerpo?

A pesar de su extendido uso en fisioterapia para tratar dolores de espalda o de cuello, lo cierto es que de momento la cosa no está clara. En este informe del Ministerio de Sanidad de 2013 rotundamente se afirma que la la eficacia de la TENS no es superior al placebo en el manejo del dolor lumbar crónico. A esta misma conclusión llegan las siguientes entidades:

– American Pain Society/American College of Physicians (ACP)

– European Guidelines on Chonic Low Back Pain

– American Academy of Neurology (AAN)

– National Institute for Health and Clinical Excellence (NICE)

Resulta interesante esta revisión publicada en la revista Rehabilitación donde se van desgranando estudios enfocados al uso de Tens en distintas partes del cuerpo cuya conclusión es negativa en general. También esta revisión Cochrane de 2015 sobre la efectividad en el dolor agudo en la que, a pesar de mostrar resultados esperanzadores, la metodología de mala calidad impide extraer conclusiones válidas.

 

dolor menstrual tens

Conclusión de la Boticaria

Me adhiero a la meridianamente clara explicación de la web de la NHS Choices:

Diversos profesionales sanitarios han informado de que el uso de TENS parece ayudar a algunas personas. Sin embargo, el hecho de que funcione bien depende de la persona y de la enfermedad que padezca. TENS no es una cura para el dolor y con frecuencia sólo proporciona alivio a corto plazo mientras se está utilizando la máquina TENS. Sin embargo, el tratamiento es por lo general muy seguro y puede valer la pena probar “en lugar de”, o “además de”, los tratamientos médicos habituales.

Los que leísteis con atención el post sobre el cuento chino del cupping (y sus tronistas comentarios) recordaréis que su eficacia no estaba probada (como el Cucal), entre otras cosas, por la mala calidad metodológica de los ensayos clínicos. En este caso ocurre algo similar. Eso sí, con la notable diferencia de que los estudios coinciden en que ésta es una técnica segura en la que no se crean hematomas ni se sajan innecesariamente espaldas. Por no hablar de que en este caso todo esta basado en procedimientos fisiológicos (y lógicos) y al Qui y a las fuerzas energéticas no se las menta en ninguna de las modalidades.

¿Qué le recomiendo a mi amiga Letizia?

Letizia es alérgica únicamente a los arilpropiónicos pero no al resto de AINES. Como, según me cuenta, en principio no tiene riesgo de reacciones cruzadas, le diría que antes de lanzarse a comprar el cacharrito Livia consultase con su alergólogo si pudiera ser conveniente que probara algún otro antiinflamatorio de distinta estructura, como por ejemplo el diclofenaco (Voltarén) que es un arilacético o un analgésico como el metamizol (Nolotil), que es pirazolínico. También podría valorarse la socorrida Aspirina, un salicilato que que pese a precisamente estar descrito un posible aumento del sangrado con su uso durante el periodo, incluye la menstruación dentro de las indicaciones aprobadas en su ficha técnica.

Si Letizia no pudiera emplear estos fármacos, e incluso si empleándolos su dolor menstrual siguiera siendo agudo e incluso invalidante (a muchas mujeres les sucede), dado que el cacharrito cuesta 85$, no tiene efectos secundarios y ella le tiene fe (mi amiga Letizia es una mujer muy pía, pero pía-pía, aunque no precisamente cristiana), le diría que se lo comprara. Y que después me lo contara.

Eso sí, le diría también que no pensase que está descubriendo la pólvora porque esto de los “electrodos para la regla” es más viejo que la tos y el mundo ha seguido igual. Le diría que echase un vistazo a este artículo de 1985 escaneado en su forma original y titulado The Efficacy of Transcutaneous Electrical Nerve Stimulation in Dysmenorrhea.  En él hay una imagen (figura 3 en la página 80) que quizá le resulte familiar. No obstante, las halagüeñas conclusiones del artículo predecían, más o menos, lo interesante que sería encontrar una forma “comercial” para el invento. Pues ea, 20 años después, comercializado queda. Ahora a ver qué pasa.

 

Aclaración:

Si alguien se ha llevado la impresión de que mi amiga Letizia es más naíf que científica por andar buscando soluciones alternativas a sus dolores de regla, nada más lejos de la realidad. La susodicha se dedica a la física cuántica (o algo así, la verdad es que tampoco le presto mucha atención cuando me habla de su trabajo) y me ha confesado que lo que realmente le molaría para acabar con su maldición es esto. Sí, hagan ustedes click y verán qué buena (e ilegal) pinta tienen los supositorios de marihuana. De los creadores, por cierto, de los sprays de estimulación vaginal de marihuana.

A todo esto de la marihuana vaginal, si les parece a ustedes bien, le dedicamos un post otro día. Si eso.

Imágenes:

1. [CC BY 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/4.0)], via Wikimedia Commons

2. Wikipedia

9 Respuestas a los Comentarios

  • Walewska22 Agosto, 2016 a las 10:37

    Pues amiga, si funciona que te lo diga… llevo tirada en la cama por idéntico motivo desde el viernes, así que como las drogas duras ya no me hacen gran cosa si esto funciona agradecería saberlo.

    Responder
    • boticariagarcia22 Agosto, 2016 a las 16:45

      Ok, lástima que no sea una empresa española porque como influencer que eres solicitaba para ti una prueba de producto A LA DE YA! Besos!

      Responder
  • Chiwi22 Agosto, 2016 a las 11:40

    Conclusión de todos los post de este blog: lo mejor es atiborrarse a medicamentos 🙁

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    • boticariagarcia22 Agosto, 2016 a las 16:49

      Pero hombre (o mujer, porque “Chiwi” no sé qué género tiene), si en este post incluso animo a Letizia a comprárselo… ¡para una vez que concedo el beneficio de la duda a algo sin evidencia! 😉

      Responder
  • Anina22 Agosto, 2016 a las 12:44

    Los TENS para los dolores de la regla se usan ya hace algunos años. Yo tuve uno hace años que me aliviaba bastante cuando los dolores eran fuertes. No era demasiado practico cuando hacías vida normal, pero si estabas en reposo en la cama o en el sofa te adormecia totalmente los dolores y contracciones tan fuertes que tenía. Sientes como una corrientilla que te atonta. Eso si el aparato era carillo (ya que era importado de Isarael) y cuando se estropeo (era delicadillo) me costo una pasta que me lo repararan. Afortunadamente mi regla ha dejado de molestarme despues de una histerectomia…ahora vivo feliz y sin dolor. Pero vamos que funcionar funciona.

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    • boticariagarcia22 Agosto, 2016 a las 17:19

      ¡Tomamos nota Anina! Seguro que a Letizia le es de utilidad toda esta información, ¡gracias!

      Responder
  • Gema22 Agosto, 2016 a las 12:52

    Buenas! El acido mefenamico (Coslan) no es arilpropiónico y a mi me alivia mucho más que el ibuprofeno los dolores menstruales. Recomiendaselo a tu amiga Letizia 🙂

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    • boticariagarcia22 Agosto, 2016 a las 17:19

      Curioso, es un fármaco cuyo uso es relativamente poco frecuente… ¡Gracias!

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  • Mi Álter Ego22 Agosto, 2016 a las 16:57

    Quiero el post de la marihuana vaginal!!!
    Mira que nos mola esto de los electrodos para todo. Ya sea para calmar dolores como para ejercitar músculos. Voy a hacer una pregunta que lo mismo es una burrada pero una es de letras, así que sabrás disculpar… ¿Se han realizado estudios acerca de qué efectos puede tener sobre el cerebro el enviar un estímulo “a la inversa” a través del nervio? Si lo que pregunto es lo más estúpido que has leído en tu vida, siéntete libre de reírte de mí, que hay confianza.
    Besotes!!!

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