Guía del Nutriscore: ¿cómo funciona el semáforo de los alimentos?

01-03-2021 | Nutrición | 28 Comentarios

El Nutriscore, conocido también como etiquetado frontal de calidad nutricional, se presentó en 2018 como un sistema de clasificación de los alimentos según estos sean más o menos saludables.

❌ Pero a día de hoy está dando mucho que hablar, sobre todo a raíz de haber puesto una «mala nota» a alimentos como el jamón ibérico y el aceite de oliva virgen extra.

Descubre qué es el Nutriscore

Así que hermosas y hermosos, hoy voy a explicaros todo lo que debéis saber sobre el semáforo de los alimentos, llamado «Nutriscore», y por qué mira con tan malos ojos estas joyas de la dieta mediterránea.

¡Arrancamos!

🚦 ¿Qué es el Nutriscore?

El Nutriscore es una herramienta que se ha diseñado con el objetivo de traducir y simplificar el jeroglífico que suponen muchos etiquetados de los alimentos.

Se le atribuye coloquialmente el nombre de «semáforo» porque este sistema clasifica los alimentos en cinco colores que evolucionan progresivamente desde el verde (más saludable) hasta el rojo (menos saludable). 

El símbolo del Nutriscore se colocará de forma frontal en los envases y, de este modo, el consumidor podría conocer de un vistazo si un producto es más saludable o no.

En teoría, claro está. Ya veremos por qué.

¿Cómo decide Nutriscore qué valoración tiene cada alimento?

Como casi todas las cuestiones relevantes en nuestra vida moderna, la decisión se basa en un algoritmo. El sistema distribuye puntos en función de la composición nutricional por cada 100g del producto. Este algoritmo valora:

✅ Los elementos considerados como “desfavorables”

Desde el punto de vista nutricional: composición en calorías, azúcares simples, ácidos grasos saturados y sodio.

❌ Los elementos considerados como “favorables”

Proteínas, fibras y porcentaje de frutas, verduras, leguminosas y frutos secos.

El resultado es que las frutas, verduras y los alimentos basados en cereales están en las primeras clases de la puntuación (A, B, C) mientras que los snacks, dulces y salados se sitúan en las últimas (D, E).

¿Cómo decide Nutriscore sus valoraciones? Algoritmo:

¿Nutriscore se ha diseñado en base a la evidencia científica?

Se desarrolló en 2005 por un equipo de investigación de Oxford y fue validado por la FSA (Food Standards Agency).

La OMS también ha valorado positivamente Nutriscore.

En resumen: han realizado numerosos estudios y han concluido que las personas que consumen alimentos con puntuaciones más altas en Nutriscore, mejoran la calidad de su cesta de la compra.

Algunos estudios muestran que NutriScore genera una mejora nutricional de +9,3% de la media de las cestas de la compra de los participantes, mientras que las mejoras de otros sistemas varían de 2,9 al 6,6%. Y algo importante: esta ventaja del NutriScore se hace visible cuando se analiza el comportamiento de los consumidores que compran los productos más baratos.

Sin embargo, algunos de estos estudios no han tenido en cuenta aspectos fundamentales como que la mejora de la salud puede venir, no tanto por los alimentos que incluyen Nutriscore como por los que no llevan etiquetado frontal (los frescos).

RECOMENDACIÓN 👇

 Para conocer los estudios que validan su uso, puedes visitar este artículo de la Revista Española de Nutrición Comunitaria donde están recogidos y explicados con detalle.

Ventajas y desventajas del Nutriscore

Vamos por partes:

✔️ Beneficios del Nutriscore

En mi opinión, la principal ventaja es que muchos de los alimentos ultraprocesados ricos en azúcares y grasas van a tener puntuaciones del tipo D y E y será fácil identificarlos.

Y no es poco. Es decir: una palmera de chocolate va a tener esa baja puntuación por muchos supuestos ingredientes funcionales que quieran añadirle, y esto deja menos margen al marketing pseudocientífico.

Las declaraciones nutricionales pueden empezar a ser sonrojantes en algunos productos. Podemos ver ejemplos de esta web francesa, ya que en Francia este sistema está aplicándose el Nutriscore hace tiempo 👇

Nutriscore de los ultraprocesados

❌ Inconvenientes

Por el contrario, el inconveniente es que hay algunos productos sobre los que se puede crear confusión.

Por ejemplo ya hace tiempo que se empezó a hablar del aceite de oliva, que podría tener baja puntuación al tener un elevado porcentaje de grasa. Y nuestros temores se han confirmado, aunque finalmente por otras causas que veremos luego.

Sin embargo, un producto ultraprocesado puede tener la misma categoría del aceite de oliva y esto puede llevar a confusión.

También puede confundirnos que algunos productos, como los cereales azucarados, queden «en tierra de nadie», cuando en realidad su consumo no es aconsejable.

nutriscore cereales

¿Cómo utilizar correctamente Nutriscore?

Aunque idealmente se planteó como herramienta universal, para minimizar los inconvenientes de Nutriscore es importante utilizar la puntuación solo para comparar los alimentos dentro de un mismo grupo.

Es decir, no comparar la puntuación de un yogur con unos cereales, sino tener en cuenta las distintas valoraciones que tengan los yogures por un lado, y las de los cereales por separado.

Esto supone un inconveniente porque si uno interioriza que una puntuación D es “negativa”, es negativa siempre, no “menos mala” dependiendo de la categoría.

¿Por qué critican los nutricionistas el Nutriscore?

Hay bastantes motivos por los que está recibiendo críticas.

Quizá el hecho de que el aceite de oliva haya tenido que ser “indultado” y excluido del Nutriscore debido a su baja puntuación ha sido el detonante para que muchos profesionales hayan puesto de manifiesto su desacuerdo. 

Como veremos más adelante, el algoritmo da un peso desigual a distintos ingredientes y nutrientes que hace que la “nota final” de los productos no se corresponda con la realidad.

¿Es necesario un ‘semáforo de los alimentos’? ¿Qué esconde la ‘letra pequeña’ de los alimentos?

Esconder esconder… No esconde nada. No es verdad que haya ingredientes ocultos, y además es obligatorio por ley que todo lo que lleva un alimento esté reflejado en la lista de ingredientes.

El problema es que hecha la ley, hecha la trampa. En la lista de ingredientes puede poner “dextrosa” y tú no saber que eso significa “azúcar”, y puede poner “E-621” y tú no saber que es glutamato monosódico”. Leer etiquetas es lo más parecido a descifrar un jeroglífico.

Todo esto por no hablar del tamaño de la letra, que aunque este aspecto esté marcado por ley, si ya vas a entrando en una edad, directamente ni lo miras. Por eso puede ser útil lo que se conoce como “etiquetado frontal”.

Es decir, que en letras o símbolos muy grandes en la parte principal del envase, no en la parte de atrás ni en una esquinilla, los fabricantes indiquen de forma muy clara y directa si un alimento es saludable o no.

¿Está implantado ya el Nutriscore en los productos a la venta?

De momento en España es voluntario y no se prevé que hasta finales de 2022 o 2023 se implante de manera generalizada.

Lo que pasa es que muchas empresas ya lo están haciendo para adelantarse, y es importante conocerlo porque ya mismo nos podemos encontrar el semáforo en los productos cuando vayamos al supermercado.

🥗 ¿Los alimentos en verde son los buenos y los que van en rojo son los malos?

Así es, el semáforo nutricional clasifica los alimentos en cinco colores que evolucionan progresivamente:

  • Desde la A, el verde (más saludable)
  • Hasta la E, el rojo (menos saludable)

Pero hasta llegar al rojo de “peligro no tocar”, tenemos:

  • Verde clarito (la B)
  • Amarillo (la C) 
  • Naranja (la D)

En últimos estos alimentos es donde está la polémica, porque entre ellos puede no haber mucha diferencia, apenas unos miligramos de algunos ingredientes arriba o abajo. Y esto, amigos, como casi todas las cuestiones relevantes en nuestra vida moderna ¿sabéis quién lo decide? ¡Un algoritmo!

Pero no os asustéis…En realidad el algoritmo funciona de manera similar al de Instagram. En Instagram si tienes muchos likes, muchos comentarios y muchas visualizaciones, el algoritmo te favorece, ¿no? Pues aquí igual, solo que en este algoritmo los likes son la fibra, la fruta, la verdura… Cuanto mayor proporción tengas un alimento de estos ingredientes, más popular eres y mejor te puntúa.

¿Cómo funciona el algoritmo de Nutriscore?

El sistema distribuye puntos en función de la composición nutricional por cada 100 g del producto. El algoritmo valora:

✅ Los elementos considerados como “favorables”:

  • Proteínas.
  • Fibras.
  • Porcentaje de frutas, verduras, legumbres y frutos secos.

❌ Los elementos considerados como “desfavorables”:

  • Cantidad de calorías.
  • Ácidos grasos saturados
  • Azúcares simples.
  • Sodio (sal).

Hay algunos matices en función de si el alimento es una bebida o si es sólido, pero el resultado es que en función de que haya más ingredientes de un lado de la balanza o de otro, se reparten los puntos que van de -15 a 40.

En este caso cuantos más puntos tienes es “peor”, y a partir de 19 puntos ya te vas a la casilla del rojo.

¿Se puede «engañar» al algoritmo de Nutriscore?

El sistema no es perfecto. Aunque tampoco se ha inventado ninguno que lo sea, ojo. Un objetivo del Nutriscore, como decíamos, es que como ningún fabricante obviamente va a querer que sus galletas tengan un disco rojo.

Esto le forzaría de alguna manera a reformular sus productos. Sería como obligarles de una manera indirecta a que se pongan las pilas si no quieren suspender.

Pero en la práctica, es cierto que si conocemos los secretos del algoritmo, con pequeños cambios un producto puede cambiar de la D (naranja) a la C (amarillo) y en realidad seguiría sin ser saludable.

¿Cuáles son los «secretos» del algoritmo de Nutriscore?

Los conozco yo y los conoce por supuesto la industria. Y a partir de ahora quiero que también los conozcáis vosotros para que no os dejéis llevar tanto por si un producto tiene una B o una C porque al final, nos estaremos engañamos a nosotros mismos.

👉 Entonces, ¿podríamos por ejemplo hacer que las galletas parezcan buenas?

Más bien podemos hacer que parezcan menos malas. Para entenderlo volvemos al algoritmo de Instagram. Imagina que en Instagram porque te dé like alguna persona en concreto, por ejemplo tu prima. Te puntuaran mejor.

¿Qué harías? Decirle a tu prima que te diera like siempre, ¿no? Pues “la prima” del Nutriscore es la fibra. Con un porcentaje en torno al 4-5 % de fibra, el algoritmo te da la mejor puntuación sobre la fibra.

¿Y esto es mucho o poco? Pues si tenemos en cuenta que las legumbres, los alimentos integrales, algunos frutos secos tienen un 10 % aproximadamente, que con un 4 % ya te den la matrícula de honor es, llamémoslo así, generoso.

Esto va a permitir que añadiendo poca cantidad de fibra, un alimento salte de un escalón amarillo a uno verde aunque tampoco sea muchísimo mejor.

👉 Y te dirás: «bueno, pero si lleva más fibra, será mejor, ¿no?»

Pues sí, eso es innegable. Y oye, si todos los fabricantes pusieran un poco más de fibra y disminuyeran un poco el azúcar para mejorar su algoritmo, en el fondo sería bueno. Pero si no comemos alimentos sin semáforo, insisto, frutas y verduras, esto no tiene por qué cambiarnos la vida. Comiendo galletas con un poco más de fibra igual no ganamos demasiado.

👉 Pero si las galletas llevan azúcar no puede salir una buena nota…

Y tampoco tiene que salir una muy mala. Como explica el químico Luis Jiménez que ha hecho una revisión interesante sobre Nutriscore, hay mucha «manga ancha» con el azúcar.

Para que el algoritmo “castigue” a un producto con la máxima penalización, debe tener un 45 % de su peso en azúcar. O sea, que como el producto tiene que ir hasta las trancas de azúcar para considerarlo como malo-malo, la industria tiene cierto margen para añadir azúcar y sin embargo no aparecer en rojo.

¿Hay algún ingrediente que penalice especialmente en Nutriscore?

Pues por ejemplo, penaliza mucho la sal. Y es verdad que hay que evitar alimentos ricos en sal. Pero hay algunos, como las conservas de pescado, que siendo alimentos razonablemente saludables (como el atún en lata o las sardinas en lata) acaban con una puntuación que os sorprendería.

Así que, ahora que ya sabéis algunos de los secretos del algoritmo os propongo un juego para que intentéis adivinar qué color y letra tendría en el semáforo:

→ BOQUERONES EN ACEITE DE OLIVA EXTRA

Resolución: Letra D (naranja).

Aunque el 75% de boquerón y tienen aceite de oliva virgen extra, el 3,7 % de sal le hacen caer a la D.

→ COOKIES CON CHOCOLATE

Resolución: Letra D (naranja).

Tienen principalmente harinas refinadas y un 33 % de azúcar. Es decir, las cookies con chocolate tienen la misma calificación que los boquerones en aceite de oliva extra. Es verdad que se habla mucho de que solo se comparen alimentos de la misma categoría para no confundirnos.

Pero en realidad los científicos que diseñaron el algoritmo no dijeron esto, dijeron que era universal. Y en la práctica, siendo realistas, pedirle al ciudadano que no mezcle peras con manzanas es imposible.

Si uno piensa que la D no es buena, no es buena. No es menos mala según comparado con qué. En el fondo con este juego lo que quiero es que veamos que aunque los extremos “rojos y verdes” están más o menos claros, en los colorines del centro hay muchos matices y sigue siendo importante saber leer etiquetas.

¡Vamos con el siguiente!

→ BATIDO DE CHOCOLATE

Resolución: Letra B (verde clarito).

Aunque tiene un 10 % de azúcar, ya hemos visto que con el azúcar hay cierta manga ancha.

Y como valora además por 100 gramos, el resultado es que si un niño se toma el batido, que son 200 gramos, se toma 20 gramos de azúcar que es más de su cantidad total diaria recomendada, que pueden ser 17 gramos o así. Para los adultos 25. Y sin embargo, el padre se lo da tan tranquilo porque tiene una B.

De nuevo: hay que leer etiquetas.

→ LANGOSTINO COCIDO CONGELADO

Resolución: Letra C (amarillo).

Tienen un 1,7 % de sal. Es verdad que por encima del 1,25 % es mucha sal. Pero claro, por el algoritmo tiene una C…Y estamos hablando de un langostino, pescado, con sus proteínas y su omega 3, sin más procesamiento. Un pobre langostino inofensivo 🦐

→ ¿A QUÉ SE DEBE LA MALA NOTA DEL ACEITE DE OLIVA?

Cuando este sistema se propuso en el año 2018, el aceite de oliva aparecía con la D, la misma letra que los refrescos. Y se armó un pitote grande. ¿Por qué? Porque el algoritmo valora sobre 100 gramos, no piensa que vas a comer menos aceite, y además el aceite es un 99% de grasa.

Los elementos que decimos que valoran positivo: fibra, proteínas, frutas, y verduras…No están presentes en el aceite de oliva.

Es decir: el algoritmo en este sentido falla, y hay que hacer una excepción manual.

¿Que es una chapuza? Puede ser. Pero creo que es positivo, sobre todo si tenemos pensado vender aceite de oliva fuera de España… Si lo ven por ahí con un color naranja, olvídate. Y realmente es un producto saludable.

¿Qué pasa con el jamón ibérico?

Con el jamón ibérico hay una buena polémica montada. Como se ha hecho la excepción manual del aceite de oliva, también se pretende desde algunos sectores que se haga con el jamón.

La similitud es que los dos son productos “muy nuestros”, la pequeña diferencia es que hay evidencia científica de que el aceite de oliva virgen, acompañado de una dieta correcta, ofrece numerosos beneficios a la salud. Pero no hay evidencia científica de los beneficios del consumo de jamón ibérico.

De hecho, y siento decirlo, está dentro de las carnes cuyo consumo desaconsejan las guías alimentarias. No es una carne blanca, contiene elevado porcentaje de sal, hay un proceso de curado…

No pasa nada por comer jamón ibérico de vez en cuando, no vamos a quitarnos esa alegría, pero eso no significa que merezca el indulto del Nutriscore como el aceite de oliva virgen.

También han salido los defensores de distintos quesos, de la miel…Y yo creo que hay que defender las denominaciones de origen, pero desde otros puntos de vista que no son el nutricional.

¿Y ahora qué, Boticaria? ¿Le hacemos caso al Nutriscore?

Pues en este caso no lo tengo del todo claro. Por ejemplo, creo que es más probable que si alguien va a coger un producto y ve que está marcado con un disco rojo, no lo coja del estante o por lo menos se lo pensará dos veces antes de dárselo a sus hijos.

Eso sería bueno. ¿Pero esto va a servir de algo?

Lo verdaderamente importante que esta medida venga de la mano de otras campañas y políticas  que dejen claro que los mejores alimentos son, directamente, los que no llevan la valoración Nutriscore.

Para entendernos: el brócoli no lleva semáforo ni falta que le hace.

En mi opinión sería prioritario incentivar el consumo de frescos, frutas o verduras, antes que señalar si unos cereales de desayuno tienen un color naranja o amarillo.

Lo que sí me parece interesante es que, por ejemplo, gracias a esta herramienta, se pueda llegar a prohibir en horario infantil la publicidad de alimentos con símbolo rojo o naranja.

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28 Comentarios

  1. Ana rodriguez

    Y no seria conveniente que en el super se colocaran los productos en funcion a la clasificacion. Se pecaria menos.

    Responder
    • Susana

      Eso no es viable… cuando vas a un supermercado a comprar, vas a comprar por familias y ves todas las opciones que hay de un mismo producto…
      Ejemplo: voy a comprar un paquete de macarrones … y tengo que ir por todos los pasillos, comparando qué marcas venden en ese súper ? Precios, etc? Sería complicar al consumidor y al comerciante claro….

      Responder
      • Clara

        Pero si todas las marcas de macarrones siguieran en el mismo área de familia donde se ubican actualmente, pero colocados en función de su nivel de puntuación Nutriscore (Esto es: A en la balda al nivel de los ojos, E en el nivel más bajo, etc) sí sería una solución.
        Esto debería de recogerse en una normativa oficial del ministerio para obligar a todos los supermercados a llevarlo a cabo.

        Responder
      • Josu

        Me está confundiendo el aceite de oliva virgen extra, que últimamente compro Su puntuación es C, Sus grasa 81,3%, Ácidos grasos saturados 18,7%.
        No todos los AOVE son iguales ??.

        Responder
        • Carmen

          El nutriscore no sirve. No está diseñado para diferenciar productos saludables y cuáles no , no ayuda al consumidor a comer mejor. Está diseñado para comparar productos de la misma categoría y mal hecho. Si está basado en argumentos científicos, bien podían haberse negado a hacerlo así. La industria como siempre gana. El AOVE es sano diga lo que diga nutriscore. Boti dale un repaso porque empezamos con el jamón york que esté categorizado en la B jejej

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  2. remorada

    En nuestra estancia en Chile vimos que los envasados en el super tenían unos stickers negros y hexagonales que ponían en letras gigantes:

    ALTO EN AZÚCARES
    ALTO EN GRASAS SATURADAS
    ALTO EN SODIO
    ALTO EN CALORIAS

    Los anuncios de los productos más sanos se anunciaban como «libres de sellos» xD porque cuanto más sellos tenían, peor. ¡Huíamos de ellos!

    Lo más interesante es que los límites se iban haciendo más estrictos con el paso del tiempo. Por ejemplo, a la entrada en vigor de la ley un «alto en azúcares» tenía más de 22,5g / 100g, a los 2 años más de 15g y a los 3 años más de 10g.

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    • Idoya

      Esta idea de Chile me parece mucho más efectiva que el semáforo que quieren poner aquí….

      Responder
      • Jessica

        Si tambien me sorprendió de chile que prohiben la venta de chocolates o comida con juguetes ej: huevos kinder sorpresa y la caja feliz de macdonald

        Responder
        • karla

          en mcdonal aun siguen vendiendo cajitas feliz con juguetes en chile pero creo que kinder sorpresa ya no hacen un par de años atras.

          Responder
    • Belén

      Chile es sorprendentemente top! Nos dan mil vueltas en miles de aspectos. Enhorabuena chilenos!

      Responder
  3. Daniel

    Pues yo soy escéptico, al final se toman baremos «subjetivos» partimos del axioma de que frutas y verduras siempre son buenas, que no tiene por qué, también que el azúcar es malo siempre, que no tiene por qué, y qué decir de las grasas saturadas ya desmitificadas, pero bueno seguimos con el dogma.

    Como parte positiva, el hecho de que salgan esas puntuaciones en los alimentos hará que mucha gente que no se planteaba el valor nutricional de las cosas, empiece a hacerlo y a informarse por su cuenta.

    Responder
  4. Angélica

    Una aproximación, imagino que la normativa tendrá que ir cambiando.y lo más importante, no olvidar que no eximirá nunca de darle la vuelta al paquete!!

    Responder
  5. Ana P.

    A ver qué pasa con algunos alimentos, llenos de calorías y bastante grasa, como son los frutos secos.
    Pero si poco a poco nos vamos formando como consumidores responsables y sabemos elegir… bienvenidas todas las mejoras.

    Responder
  6. Belén

    Cualquier progreso es bienvenido peeeeeero (entre otros «peros» imagino) deberían hacer visible el código en las publicidades, no sólo en el embalaje, incluso en la etiqueta con el precio que cuelga del expositor.
    No es un gran esfuerzo y adelantaríamos mucho.
    Gracias Boticaria García, no me pierdo ni uno de sus artículos!

    Responder
  7. David

    Y el aceite de oliva? No, claro. Como que la han cagado con el aceite, en España no lo etiquetarán aunque en Francia sí que está etiquetado con una D.

    Por cierto, cuánto cobra de royalties el titular de la marca Nutriscore? No, por curiosidad.

    Responder
  8. Pedro Gómez

    Este blog proporciona muy buenos consejos.

    Responder
  9. Eva Gosenje

    Hola Marián,

    Lo que tengo entendido es que no va a ser obligatorio, porque no puede serlo.
    Y en cuanto al punto 3, creo que se ha mezclado información sobre Nutri-Score (sistema con origen en Francia, en 2015) con información sobre el semáforo original que es el que surgió en Reino Unido en el 2005.

    Gracias por el trabajo que realizas. Un saludo.

    Responder
  10. Laura Guerrero

    Hola, ¿el nuevo etiquetado estará presente en algún producto que se venda en la farmacia?, ¿facilitará el farmacéutico información sobre el etiquetado? Gracias

    Responder
  11. Javier

    Pues si, al aceite de oliva le ponen una calificación muy baja, cuando es un producto excepcional

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  12. Psicologos Málaga

    Me parece un sistema muy interesante que de implementarse en el etiquetado de los alimentos ayudaría a miles de personas a tener más control sobre lo que come. Soy Psicóloga y en mi profesión acuden muchas personas con problemas de atracones relacionados con la ansiedad, un aspecto simple es que a la hora de hacer la compra los alimentos no recomendados no se incluyan en el carro del supermercado, ahí el etiquetado de los productos con un semáforo puede simplificar la toma de decisiones. Gracias por el artículo

    Responder
  13. nutrición y salud

    Interesante artículo, no conocia este etiquetado de alimentos todo lo que sea información para el consumidor me parece positivo. Muchas gracias por su labor.

    Responder
  14. Paco

    Y que pasa con los pescados y mariscos que se venden envasados frescos y sin procesar? Por su contenido en sal, logico si vienen del mar, tienen una clasificación C. Significa esto que no es saludable comer pescado ?

    Responder
  15. Traca

    Lo mejor de todo que no engorda,no sube el colesterol,y no perjudica a la salud es que cuando vallamos al super hemos de hacerlo de tal manera que esos perjuicios qué tratamos de evitar con ciertos alimentos no afecte a los modales con los trabajadores del mismo y garantizado saldremos igual de gordos que hemos entrado pero con la dignidad de ser una persona educada.

    Responder
  16. NatureLine

    Artículo de nutrición muy interesante, para seguir a rajatabla en nuestro día a día

    Responder
  17. NatureLine

    Información muy interesante para llevar una nutrición sana y equilibrada.

    Responder
  18. www.natureline.es

    Me ha encantado el artículo sobre Nutrición Natural

    Responder
  19. NutriNO

    Lo mejor que podemos hacer es ignorar este semáforo diseñado para tratar a los consumidores como si fueran tontos.

    Responder
  20. Anreca

    Interesante el artículo y muy bien explicado, aunque creo que este semáforo tiene varias falencias que confundirá a más de un consumidor, pero también hará que otra cantidad de personas al ir a comprar empiecen a tomarse más en serio lo que van a comer y dar a sus hijos,,,

    Responder

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