Defensa del turrón

Vuelvo a casa por Navidad, después de una larga ausencia totalmente injustificada, para hablaros de forma muy oportunista sobre mi defensa del turrón.

turrón

ETIMOLOGÍA TURRONERA

La primera referencia escrita sobre el turrón aparece en 1423 en el Arte cisoria, o Tratado del arte de cortar el cuchillo de Enrique de Villena.

El origen de la palabra turrón podría proceder de la palabra latina terra, por comparación de la masa de miel y almendras con un terrón de tierra. Tampoco se descarta que esté relacionado con el verbo torrar. Hay incluso quien afirma que su nombre se debe a un confitero llamado Turrons, quien gracias a una masa de almendras y miel, servida entre dos obleas, ganó un concurso en el siglo XVI que premiaba al proveedor de alimentos que tuvieran mayor vida útil. Esta leyenda es evidentemente falsa ya que el turrón se conoce como tal desde mucho antes.

BONDADES DEL TURRÓN

Los ingredientes principales del turrón son miel, azúcar, clara de huevo y almendra.

Se trata de un alimento rico en grasa, que puede estar en torno al 45% de su composición. En su favor hay que decir que debido a la almendra, la grasa del turrón es de gran calidad con un perfil lipídico muy equilibrado.Las almendras aportan al turrón una serie de ácidos grasos esenciales similares a las del   aceite de oliva (linoleico y linolénico). Aproximadamente el 75% de los ácidos grasos de la almendra son insaturados frente a un 10% de ácidos grasos saturados. A más de uno le alegrará saber que la grasa del turrón carece de colesterol.

El turrón es también rico en proteínas de alto valor biológico provenientes de los huevos que se utilizan en su elaboración y de las almendras. Contiene 7 de los 9 aminoácidos esenciales. En cuanto a las vitaminas, el turrón es uno de los alimentos más ricos en ácido fólico y vitamina E. No hace falta que las preñadas se tomen esto al pie de la letra. Ojo.

Es importante recordar que en su elaboración no se usan ni conservantes ni colorantes, por lo que podríamos aplicarle la etiqueta de “alimento natural” que tanto se precia en la actualidad.

¿1880 Ó ALIPENDE?

En el caso del turrón existen dos denominaciones de origen (Jijona y Alicante) con distintas categorías en función del porcentaje de almendras presente en composición. Ya que los beneficios del turrón se deben principalmente a la almendra, hay que tener en cuenta que los beneficios variarán en función de la categoría que se consuma.

Aunque la pela sea la pela, si uno no compra turrón en cantidades industriales quizá le convenga considerar que desde hace años, exceptuando El Corte Inglés, ninguna marca blanca comercializa turrones protegidos con sello de calidad (se denominan sencillamente “duro” ó “blando”). Aquellos niños que querían turrón-turrón-turrón estarían hoy escandalizados.

TURRONES DE JIJONA Y ALICANTE % DE CONTENIDO DE ALMENDRA SEGÚN CALIDADES

SUPREMA

EXTRA

ESTÁNDAR

POPULAR

JIJONA

64

50

44

30

ALICANTE

60

48

40

34

¿TURRÓN O ESPINACAS?
Sin embargo, no todo son bondades con respecto al turrón. Su elevado contenido en hidratos de carbono simples, debido a la miel y al azúcar, y la gran densidad calórica que presenta, ya que la mitad de su composición son grasas, hacen del turrón un alimento prácticamente pecaminoso para aquellas personas que presenten diabetes u obesidad.
Aunque resulte difícil de creer, la cantidad de kilocalorías que aporta una porción de turrón de 25g es aproximadamente la misma que nos aportaría un menú completo compuesto por:
–  150g de espinacas cocidas de primero.
–  100g de gallo al horno de segundo.
– 100g de sandía como postre.
Si bien el menú puede resultar un poco triste, lo cierto es que frente a la fugacidad de una porción de turrón es para pensárselo.

Una vez que me he ganado el odio eterno del respetable con esta sucia y vil comparación, es de justicia terminar añadiendo otro argumento a mi defensa del turrón. Se trata de un alimento muy nuestro, que presenta una serie de atributos ligados a la tradición (incluso con connotaciones emocionales, véase el famoso anuncio) y que muchas veces van más allá de un análisis nutricional. Por tanto, disfruten de las fiestas, disfruten del turrón, y amparémonos una vez más en el sabio refranero español. Ya saben: Una vez al año, no hace daño.

Feliz Navidad.

8 Respuestas a los Comentarios

  • Ra19 diciembre, 2013 a las 10:48

    Ya se lo he reenviado a mi madre. Le va a encantar.

    Responder
  • Maria19 diciembre, 2013 a las 14:56

    Bieeeeeen!!! Ha vuelto la boticaria!!! Todo en su justa medida. Los polvorones y mantecados son muchísimo más dañinos pero en mi casa los hacemos cada año. Eso sí, los cortamos pequeñitos para que no engorden tanto. Aunque la verdad es que también es una gran excusa para comerse dos. En fin, que entre Navidad y Nochevieja igual nos va bien el menú ese tan triste que te has montado.

    Responder
  • Mi Álter Ego19 diciembre, 2013 a las 15:15

    Por suerte, yo no soy demasiado fan de los dulces navideños. Los como, pero no me empacho (no como el churri, que se le hacen los ojos chiribitas frente a un manjar festivo). Todo está bien, con mesura. Así que a disfrutarlo y felices fiestas!!!

    Responder
  • remorada24 diciembre, 2014 a las 11:49

    A mí me gusta un trocito del duro y ya, pero debo decir – en defensa de las marcas blancas – que en el Consum los turrones tienen DO y calidad suprema! x)

    Responder
  • Selva Ramirez12 noviembre, 2015 a las 22:58

    El motivo de mi consulta es sin me podría proporcionar información sobre las propiedades nutritivas del maní para el consumo en turrones. Desde ya muchas gracias

    Responder

Deja un comentario

Por favor, escribe tu nombre. Por favor introduzca una dirección de correo electrónico válida. Por favor introduce el mensaje.