Parabenos y cáncer: ¿tengo que preocuparme?

Parabenos y cáncer: ¿tengo que preocuparme?

Parabenos y cáncer son dos palabras que lamentablemente están relacionadas de manera indisoluble. La obsesión por los parabenos y por los productos SIN PARABENOS o PARABEN FREE cada vez va en aumento. Aunque esta obsesión NO está justificada, se ha acuñado un término muy curioso para definirla: parabenoia. He aquí un decálogo para para perder el miedo a los parabenos:

  1. Parabenoia: fobia a los parabenos

Es la fobia (o también paranoia) de los parabenos. Esta palabra aunque parezca curiosa, forma parte del título de una publicación científica en la revista DERMATITIS. El título es:  Parabenoia y desmitificación ¿quién tiene miedo a los parabenos?  Es decir, la comunidad científica está preocupada por derribar los mitos en torno a los parabenos porque se nos ha ido de las manos.

  1. ¿Qué son los parabenos y para qué se utilizan?

Los parabenos no nacieron ayer, ni es algo moderno que se haya decidido añadir ahora a los cosméticos: son compuestos químicos que se descubrieron en 1924. Su función: son conservantes. Son antimicrobianos y antifúngicos: sirven para evitar que proliferen las bacterias y los hongos. Se han utilizado muchísimo en la industria, principalmente en productos cosméticos, pero también en medicamentos y en alimentos.

 parabenos y cáncer

  1. ¿En qué alimentos o cosméticos están los parabenos?

Por ejemplo en productos cosméticos, desodorantes, geles de ducha y cremas corporales. También en protectores solares, que pueden ser  inestables y en los que es interesante introducir conservantes.  Y en cuanto a los alimentos, están en muchos productos procesados como productos de confitería, patés, aperitivos a base de patata y almidón (las bolsas de snacks) o los frutos secos recubiertos. Incluso podría haber parabenos en frutas en pequeña cantidad.

  1. Parabenos y alergias: donde todo comenzó.

Al igual que cualquier compuesto que se use en cosmética, los parabenos pueden producir alergias. En los 60 y los 70 se describió como su uso podría provocar dermatitis. Pero desde entonces se han realizado miles de estudios y parece ser que estas reacciones alérgicas ocurrirían solo en el 1% de la población. Los parabenos comparativamente no tienen un índice elevado de alergenicidad.

Además, en aquella época se utilizaban concentraciones muy elevadas y ahora las concentraciones permitidas son muy bajas, menos del 1%, y el riesgo de reacciones adversas es menor. Se permite un máximo de 0,4% por cada parabeno y de 0,8% del total de los parabenos… sería algo “parecido” a lo que ocurre en los aviones, que no se permiten envases de más de 100ml por individual y luego no más de un litro en total.

  1. Parabenos y cáncer: ¿cuándo surge la polémica?

En 2004 se publicó un estudio que relacionaba la concentración de parabenos que se habían encontrado en el tejido mamario de algunas personas con el cáncer de mama y ahí saltó la liebre. La Dra. no pudo demostrar que los parabenos encontrados en los tejidos mamarios causaran el cáncer, pero el miedo ya estaba sembrado. Los parabenos pasaron a ser conservantes del montón a ser conservantes en el punto de mira, así que las autoridades sanitarias tomaron cartas en el asunto y empezaron a analizar los parabenos para ver si realmente eran tan perjudiciales como se estaba diciendo.

La conclusión fue que algunos parabenos, en dosis elevadas (miles de veces superiores a las normales) podrían funcionar como disruptores endocrinos. ¿Esto qué significa? Que son sustancias químicas con una estructura similar a algunas hormonas y si se consumieran en cantidades muy elevadas podrían actuar como hormonas “confundiendo” al organismo y alterando el equilibrio hormonal.

  1. ¿Realmente los parabenos provocan cáncer?

A raíz de todo lo comentado se realizaron muchos estudios y aunque algunos eran contradictorios, se vio que existía la posibilidad de que algunos dañaran el esperma, problemas de fertilidad, abortos, pubertad precoz… Así que en distintas “tandas” la Comisión Europea ha suprimido algunos o ha variado los límites permitidos. Se eliminaron en gran parte por un principio de precaución: no se sabe a ciencia cierta si algunos pueden ser dañinos así que ante la duda se prescindió de los que eran potencialmente peligrosos, y se mantuvieron autorizados otros que se consideran seguros. Por ejemplo, en 2014 fue muy sonado cuando en la Unión Europea se prohibieron 5 parabenos: isopropylparaben e isobutylparaben. y otros menos usados como phenylparaben, benzylparaben o pentylparaben.

  1. ¿Todos los parabenos son igual de “peligrosos”?

No podemos meterlos a todos en el mismo saco. Cada tipo de parabeno tiene una estructura química con distintas propiedades.  Simplificando, podríamos decir que la estructura del parabeno es un benceno (como un hexágono) y tiene una cadenita que le sigue. Cuanto más larga sea la cadenita, más fácil se disuelve en grasa, más liposoluble es y también más peligroso. Han quedado 4 autorizados, que son los de tamaño más pequeñito: metilparabén, etilparabén, propilparabén y butilparabén. Y no hay que preocuparse, porque estos cuatro compuestos son totalmente seguros.

  1. ¿Cómo podemos saber que el producto que estamos comprando no tiene parabenos “de los malos”?

Las etiquetas pueden ser un verdadero jeroglífico, pero en este caso es fácil: los parabenos potencialmente peligrosos están prohibidos. Si compramos productos en establecimientos que nos ofrezcan garantías, no hay problema porque no los van a contener.

  1. ¿Por qué se anuncian los productos “sin parabenos” como si estos productos fueran mejores?

Por marketing. Marketing puro y duro. La quimiofobia está de moda. Y gracias al marketing tenemos un claim que realmente confunde al consumidor. Cuando se prohibieron en Europa los parabenos que hemos mencionado antes, se dejó claro que había 4 que sí podían usarse. Pero algunas empresas, MUCHAS empresas, decidieron eliminar totalmente los parabenos para dar sensación de seguridad.

Y esto es un error. Puede dar lugar a una falsa seguridad porque los cosméticos necesitan conservantes. Si no tienen los conservantes adecuados, proliferan bacterias y hongos porque son un caldo de cultivo entre la contaminación que está en el ambiente o la que le ponemos nosotros mismos cuando metemos el dedito en la crema. Si no tuvieran conservantes caducarían pronto. O como con algunas fórmulas magistrales, deberían conservarse en el frigorífico.

  1. ¿Por qué no se sustituyen los parabenos por otros conservantes?

Una de las principales ventajas de los parabenos frente a otros conservantes que solo actúan en medios ácidos, es que los parabenos son activos en medios neutros (pH 7), que es el pH de muchos cosméticos. Además, son muy baratos de producir. Imaginemos que una empresa elimina los parabenos pero no quiere subir el precio de su producto… Entre otras cosas porque el consumidor tampoco está dispuesto a pagar un precio mayor. ¿Qué haría entonces? Elegir otro conservante. Pero a veces las alternativas que se eligen para sustituir a los parabenos y que son baratas no pueden ofrecer exactamente las mismas funciones. En ocasiones las alternativas tienen propiedades antibacterianas pero no antifúngicas, o son compuestos más alergénicos…

La cuestión es: ¿tiene sentido suprimir estos cuatro tipos de parabenos que han demostrado ser seguros con otros conservantes, que no tienen por qué ser mejores? En mi opinión no. El miedo injustificado nos lleva a ser más papistas que el papa y a consumir productos más caros amparándose en el halo benéfico de lo “natural” que no son mejores ni más seguros.

 

6 Respuestas a los Comentarios

  • Verónica1 agosto, 2019 a las 19:27

    Enhorabuena por este artículo, es muy profesional. Yo que me dedico a asesorar a empresas del ámbito de los productos conquenses tenemos clarísimo que la parabenofobia es simplemente algo creado por simplemente marketing, por lo que es de agradecer que se publique una opinión científica como la tuya que llega de una manera fácil al consumidor que es el que realmente debe estar informado para poder tomar sus propias decisiones. Por lo tanto, gracias nuevamente y enhorabuena.

    Responder
  • Verónica1 agosto, 2019 a las 19:28

    Enhorabuena por este artículo, es muy profesional. Yo que me dedico a asesorar a empresas del ámbito de los productos cosméticos tenemos clarísimo que la parabenofobia es simplemente algo creado por simplemente marketing, por lo que es de agradecer que se publique una opinión científica como la tuya que llega de una manera fácil al consumidor que es el que realmente debe estar informado para poder tomar sus propias decisiones. Por lo tanto, gracias nuevamente y enhorabuena.

    Responder
  • Mariam1 agosto, 2019 a las 20:22

    Muy bien explicado. Gracias.

    Responder
  • Marian1 agosto, 2019 a las 22:17

    Esta muy bien explicado y me ha sacado de las dudas q tenia, pq andaba yo mirando todos los ingredientes de las cremas de sol por eso de los parabenos q pueden provocar cancer…ahora me quedo tranqila las cremas de sol son seguras al igual q los maquilajes , geles… .Gracias por tu ayuda

    Responder
  • Juan2 agosto, 2019 a las 13:52

    Gracias por tus explicaciones, excelente artículo, prima la quimiofobia sobre. La racionalidad como bien dices

    Responder
  • Javiera Zapata8 agosto, 2019 a las 22:01

    Hola, que me puedes decir de los datos proporcionados por esta pagina acerca de los parabenos?

    http://www.ewg.org/skindeep/

    que ciertamente no los liga para nada con el cancer pero si con otros efectos que pudieran ser dañinos para la salud. La pagina tiene un protocolo estricto de revision de los productos, y ponen a disposición todos los estudios en los que se basan. Aprovecho de decir que me gusta el blog y el trabajo que haces.

    Saludos

    Responder

Deja un comentario

Por favor, escribe tu nombre. Por favor introduzca una dirección de correo electrónico válida. Por favor introduce el mensaje.