Aquello del fantasma del presente, del pasado y de futuro está demodé. Mr. Scrooge ha muerto. Aquí somos cortoplacistas y los fantasmas que nos ponen los pelos como escarpias son los de Antes, Durante y Después de la Navidad. Me refiero a cómo llenar el carro de la compra con turrones decentes, cuánto alcohol podemos beber sin que se nos ponga lengua de trapo, cómo comer langostinos sin temer por nuestro colesterol y, sobre todo, cómo aliviar esa resaca que con toda probabilidad tendremos el día de Año Nuevo.
Sobre todo esto hablo en mi colaboración de este mes con el Club de Malasmadres. No asustamos a nadie, tampoco nos comemos a nadie… para comer ya está el turrón de Suchard, que es la estrella. Pinchad en la imagen si queréis leer el post y acabar con vuestros fantasmas:
