Como hacer lavados nasales en bebes

Hay niños que odian el Apiretal y otros que odian el Dalsy, sin embargo, si hay algo que todos tienen en común es la reticencia a los lavados nasales. ¿A quién le podría gustar que le metieran un chorro de agua salada por la nariz?

A mí. En serio. Que nadie se ría. El ritual matutino de mi más tierna infancia era el siguiente: mi madre (una boticaria infinitamente más disciplinada que yo) me sentaba en la encimera del lavabo del baño y preparaba unos jeringazos de suero fisiológico de botella de cristal de litro que me aplicaba metódicamente sin que le temblara el pulso. De fondo, en una radio de Fisher Price (con micrófono) que me habían traído los Reyes Magos, sonaba Radio Surco Castilla La Mancha. Me viene a la memoria el soniquete del anuncio Muebles los Pepotes y acabo de comprobar en Google con gran alegría que están vivos. De hecho, más que vivos. Ahí siguen, en La Solana, con 41 empleados y fabricando su propio Silestone desde 2006. Bien por ellos. Muebles los Pepotes: Jamás tan pocas palabras dijeron tanto de muebles.

Tras la pausa publicitaria de mis fantasmas del pasado, volvamos al suero fisiológico. Estaba diciendo que a mí me gustaban los lavados nasales. Para ser precisos, me encantaba el regustillo salino que me dejaban en la garganta y solía pedir permiso para chupar la jeringa. Por supuesto, mi madre no me lo concedía y, por supuesto, a mí me daba igual. Esperaba a que ella se distrajera lavándose los dientes para alcanzar la jeringa y prepararme mis propios chutes vía oral. Para que ahora me vengan los de las terapias alternativas diciendo que hay que beber agua de mar. ¡Criaturas! Conmigo llegan treinta años tarde.

Toda esta introducción no tiene mayor propósito que cabrear a mi madre treinta años después y apelar al optimismo: quizá alguno de vuestros hijos tenga mis exóticos gustos por el agua salada y los lavados nasales sean un paseo triunfal. Para el resto de mortales, aquí van unos consejos.

lavados nasales

 

Cómo hacer lavados nasales en 5 pasos

1. Intentarlo cuando el bebé esté tranquilo. Parece de perogrullo pero en ocasiones tendemos a hacerlo después del baño, cuando los niños están medio en pelotas, pasando frío e incómodos. Esta situación contribuye a ponerlos nerviosos dificultando la tarea.

2. Poner una toalla en el cuello a modo peluquería. Lo normal es que el niño se resista y acabe resbalándole parte del suero por su cara y su cuello, aunque no nos demos cuenta. No tiene sentido quitarle los mocos de modo preventivo y dejarlo con el cuello húmedo durante el resto de la mañana o de la noche.

3. Tumbar al bebé, preferentemente de lado, con una mejilla apoyando en el cambiador. En el cambiador, en la cama, en la mesa o donde os resulte más sencillo. El motivo es que esta posición facilita que el suero entre por una fosa nasal y salga por la otra. Si reclinamos la cabeza hacia atrás, como suele ser lo habitual, estamos perdiendo la baza de la gravedad para pasar el suero de una fosa a otra y dificultando la respiración del niño más aún si cabe.

4. Sujetar al bebé. La razón de inmovilizarlo no es que yo sea una bruja (que también) sino la misma por la que hay que hacerlo al ponerles las vacunas. El bebé, al resistirse, puede dar un manotazo y lesionarse involuntariamente con el borde de la ampolla monodosis o del spray. En cuanto a las técnicas, una vez aconsejé algo sobre poner grilletes a un bebé para comer y no fue muy bien recibido (aquello era broma, pero me temo que no se entendió).

En este caso, en mi opinión, siempre que sea posible es preferible esperar a hacer los lavados nasales cuando un tercero pueda ayudarnos a sujetar al bebé. El lavado nasal no suele tener caracter de urgencia y de este modo dispondremos de dos manos libres para hacer un lavado mejor (y con menos ansiedad). Si no hay posibilidad de un dos contra uno, con una mano tendremos que sujetar las dos manitas del bebé y con la otra realizar la prospección. No os rasguéis las vestiduras ahora: somos mujeres y podemos hacer varias cosas a la vez.

5. Introducir el suero en la nariz. Como hemos dicho, en primer lugar se introducirá el suero en el orificio superior intentando que salga por el inferior. Después, se dará la vuelta al niño y se repetirá la operación en la otra fosa nasal.

 

2 trucos para hacer menos traumática la experiencia

Aunque hay decenas de marcas y la composición de todas ellas es similar, hay dos productos en concreto que pueden evitar hacer sangre al bebé con el roce brusco de las boquillas con la mucosa (algo relativamente frecuente). Son pijadas, sí, cuando mi madre me metía los jeringazos todo esto era ciencia ficción, pero lo cierto es que mejoran la seguridad por un par de euros más.

1. Rhinomerbaby: es un spray con fuerza es similar a Rhinomer Fuerza 1 pero en la boquilla de aplicación hay un tope de goma que impide que podamos introducirla más de la cuenta en la nariz del bebé.

 

lavados nasales

2. Fluirespira: Son ampollas monodosis que incluyen un capuchón de goma flexible como el que se observa en el dibujo. Al cortar el plástico de la ampolla monodosis lo cierto es que queda una especie de “filo” que en principio no debería suponer mayor problema si el niño colabora. Si el niño se mueve, es frecuente que se produzcan heridas y con este invento que recubre “el filo” podrían evitarse.

Como os conozco y sé lo que me vais a preguntar, os adelanto la respuesta: el capuchón de goma es reutilizable y compatible con sueros de otras marcas ya que el tamaño de todas las monodosis es similar.

 

lavados nasales

¿Es mejor hacer los lavados nasales en bebés con ampollas monodosis o con sprays?

Como siempre, dependerá de la pericia de cada padre y de con cuál de los dos se sienta más cómodo.

Los sprays tienen la fuerza regulada y muchos de ellos pueden utilizarse desde el primer día de nacimiento mientras que en las monodosis la presión dependerá de la fuerza que apliquemos (podemos pasarnos, lo cual no es deseable ya que se puede favorecer la aparición de otitis o por el contrario no llegar y en este caso el lavado no habría servido para nada).

Por otro lado, generalizando, los sprays suelen estar compuestos de agua de mar mientras que las ampollas monodosis suelen ser de suero fisiológico. En este post podéis encontrar las diferencias entre agua de mar y suero fisiológico.

 

¿Son recomendables los aspiradores nasales?

El moco tiene su propia función de defensa evitando la entrada de microorganismos patógenos pero cuando su producción se desborda es conveniente retirarlo. En ocasiones los lavados con agua de mar no son suficientes y los aspiradores nasales pueden ser útiles si el exceso de moco dificulta la respiración del niño.

Hay dos tipos:

1. La pera de goma de toda la vida: el uso de la pera limonera es residual y está desaconsejado porque la presión que puede originar es muy variable en función de la forma e intensidad con la que la utilicemos. Con una presión elevada se pueden favorecer las otitis.

2. Los aspiradores nasales “anatómicos”: contienen un mecanismo por el cual el padre aspira a través de un tubito y la mucosidad queda retenida en un depósito que se elimina posteriormente. Previamente  a su uso se debe administrar suero para humectar la zona. Se recomienda usarlos sólo cuando la congestión es importante ya que la aspiración repetida con pocos mocos o “a pelo” podría dañar la mucosa nasal. No se trata de hacer un vaciado atómico, sino una retirada parcial de escombros.

Aunque se ha asociado su uso a la posibilidad de una obstrucción de la trompa de eustaquio, esta posible obstrucción no se debe al uso de los aspiradores sino a un mal uso de los mismos. Actualmente existen dispositivos como el de Suavinex, diseñado para que la aspiración sea suave y no altere la presión interna del oído. Es decir, un buen aspirador usado con cabeza por parte de los padres no sólo no es perjudicial sino recomendable para prevenir infecciones en aquellos casos en los que es imposible retirar el moco de otro modo.

lavados nasales

 

El consejo de la Boticaria

Atrás quedaron los jeringazos de los años 80, al no controlar la presión con la jeringa se puede favorecer la aparición de otitis. Si lo que queremos es hacer es un lavado nasal por limpieza o congestión leve, en este caso recomendaría utilizar únicamente el suero fisiológico en monodosis o el agua de mar en spray concentrada al 0,9% (Rhinomer, Rinasal, Sterimar, etc.). El empleo de los dispositivos de goma anti-roce me parece una pijada, pero una pijada útil, relativamente barata y amortizable.

A la hora de descongestionar, la eficacia del suero fisiológico y del agua de mar es similar. Ya os hablé de que soy una fiel defensora del agua de mar hipertónica ya que al tener una mayor concentración de sal (de 0,9% a 2,3%) el arrastre por ósmosis es mayor. Por este motivo, siempre que haya una congestión importante, a partir de los seis meses recomiendo usar agua de mar como Sinomarín o Nasalmer y retirar el exceso de moco, con precaución, con aspiradores nasales como el de Suavinex o Narinhel. En cuanto a los combates uno contra uno, ¡sálvese quien pueda!

37 Respuestas a los Comentarios

  • María6 Noviembre, 2014 a las 08:50

    Cuando hay mucho moco y si los papás tienen agallas (yo solo le he hecho con el tercer hijo), la jeringuilla va genial y es rapidísimo. Pero mira que yo me sabía ya todo lo que dices y los míos siguen saliendo corriendo cuando saco la botellita del spray…
    PS. Grilletes?? Jajaja!

    Responder
    • boticariagarcia6 Noviembre, 2014 a las 12:06

      Hola María! El jeringazo era una solución cuyo beneficio/riesgo compensaba cuando no existían otras alternativas. Ahora mismo lo adecuado es usar un spray nasal con la fuerza adecuada a la edad del niño bebé. No es capricho, ni ganas de vender más caro ¡con lo barato que es el suero! sino simplemente que con el jeringazo no controlamos la presión y corremos el riesgo de “pasarnos” y favorecer una otitis en el bebé. Lógicamente es algo que no siempre sucede (yo nunca tuve otitis y ya he contado cuál fue mi infancia) pero hoy en día podemos evitar fácilmente ese riesgo y toda prevención siempre es deseable.

      Un saludo!!

      Responder
      • erly rojas papanovato10 Mayo, 2017 a las 03:02

        se puede utilizar en niños de 10 días de nacidos???? saluds!!!

        Responder
        • Gisela10 Mayo, 2017 a las 07:31

          Yo el Rinhomer Baby (0) lo utilizo con mi bebé desde que nació.
          Mientras tiene mucha mucosidad, varias veces al día, cuando lo escucho que le cuesta respirar, y si está bien, se lo pongo al levantarse y antes de acostarse para limpiar las fosas.
          A nosotros nos va de maravilla!!

          Responder
  • @farm_vizcaino6 Noviembre, 2014 a las 09:09

    Buenos días.

    Grandes consejos y apúntanos a mi hija y a mí en el club de los raritos a los que nos gusta el agua salada por la nariz, por la boca…

    Si al final, raros somos todos.

    Enhorabuena por el blog.

    Responder
    • boticariagarcia6 Noviembre, 2014 a las 12:11

      ¡Bravo!Igual es cosa de boticarios… Muchas gracias, un beso!

      Responder
  • Sílvia6 Noviembre, 2014 a las 09:34

    Los placajes aprendidos del Pressing Catch me fueron divinamente para inmovilizar a la prole¡

    Responder
  • CRIS6 Noviembre, 2014 a las 10:01

    ¡Uy! Pues llevo con la pera 3 años exactos (desde que el pichón tenía 15 días de vida y le ingresaron por un catarro)… No hay rastro de otitis ni ningún otro daño, y nos resistimos a usar el aspirador porque ya lo intenté y me tragué toooodos los mocos.
    Tampoco es taaaan malísima la pera, ¿no?

    Responder
    • boticariagarcia6 Noviembre, 2014 a las 12:39

      En lugar de malo-malísimo o bueno-buenísimo podríamos hablar de mejor y peor. Con la pera no se controla la presión y podemos incluso equivocarnos y empujar los mocos hacia adentro. En cuanto al aspirador ¿cómo es posible que te tragaras los mocos? Poniendo la almohadilla no hay manera porque bloquea la subida de los mocos totalmente… Ya me lo explicarás.

      Responder
      • CRIS6 Noviembre, 2014 a las 13:16

        Creo que entre las hormonas, la lactancia y el sueño ni vi la almohadilla… A la basura que fue.

        Responder
  • Nooria6 Noviembre, 2014 a las 11:08

    Yo lo que hago es calentar a temperatura corporal las monodosis de suero. Me las pego al cuerpo (dentro del sujetador normalmente) unos minutos antes de aplicarlo. Al no estar frío no le resulta tan desagradable, o eso o ya se está acostumbrando porque se queja mucho menos 😉

    Responder
    • boticariagarcia6 Noviembre, 2014 a las 12:54

      A temperatura ambiente el suero no es tan desagradable (de la nevera sería otra cosa, jeje). Fundamentalmente les molesta la presencia del líquido de entrada donde normalmente sólo hay “líquidos” de salida y la presión que les impide respirar… pero todos los trucos que te ayuden a hacer más llevadera la “operación fosa” sean bienvenidos. Un saludo!

      Responder
  • Pepe6 Noviembre, 2014 a las 11:19

    Totalmente de acuerdo con els post del control del moco salvo en una cosa:
    – El riesgo de producir otitis es máximo cuando introducimos el suero con una cierta presión positiva, debido a lo corta que es la Trompa de Eustaquio (el caminito que une el oido con la parte posterior de las fosas nasales) en los bebés y a que en esa edad está más horizontalizado que en los niños mayores y en los adultos condiciona que ese líquido administrado a presión pueda arrastrar moco i secrecciones al interior del oido y condicione, a la postre, una otitis media. Es por eso que los fabricantes venden algunos de sus productos con una fuerza de salida proporcional a la edad del niño (Fuerza 0, 1, 2…).
    El sistema que produce una fuerza positiva mayor es el del jeringazo y, por tanto, es el que tiene mayor riesgo de producir esas otitis (cuanta suerte tuviste, Boticaria). La aspiración de secrecciones, con la pera de todalavida o con alguno de los aspiradores diseñados a tal efecto produce presión negativa que, salvo excepciones no se considera factor predisponente para producir otitis. Las notícias aparecidas en la prensa en este sentido carecerían de una base científica lógica.

    Responder
    • boticariagarcia6 Noviembre, 2014 a las 12:01

      Pues entonces Pepe, creo que estamos de acuerdo en todo porque como habrás leído en “el consejo de la Boticaria” en ningún momento recomiendo el jeringazo. El jeringazo queda enmarcado dentro de una anécdota Almodovariana de hace 30 años cuando no existían los Rhinomeres y familia… aunque insistiré en ello por si hay algún despistado 🙂
      Por otro lado ¡menudo spoiler me acabas de hacer para el post de otitis que tengo programado! Jajaja. Tengo unas fotos muy chulas para explicar la diferencia entre ambas trompas de eustaquio (niños y adultos), la pena es que no es “legal” que las comparta en el blog pero algo se me ocurrirá para que sea gráfico.
      Yo no entendí bien el problema que se suscitó con los aspiradores (y mucho menos el eco tan rápido que se hizo la prensa). Como bien dices, una cosa es la presión negativa y otra la positiva, y para poder provocar la otitis con la presión negativa de los aspiradores hace falta una fuerza que muchos de los aspiradores nasales ni siquiera permiten por seguridad. Pero parece que estamos todos encantados de demonizar lo que se ponga a tiro, sin duda tiene más “tirón”.
      Un saludo y gracias como siempre por tus aclaraciones, Pepe!

      Responder
  • Mi Álter Ego6 Noviembre, 2014 a las 11:41

    A mí también me encantaba el sabor del suero fisiológico. Era saladito. Jajaja. No se me había ocurrido lo de poner la cabeza de lado. Siempre hago lo de echarla para atrás pero me ha gustado tu idea. Un besote!!!!

    Responder
    • boticariagarcia6 Noviembre, 2014 a las 12:55

      Al echar la cabeza para atrás favorecemos que el líquido entre pero no que salga… lo cual es tan importante (o más) que lo primero. Y sí, ese sabor saladito era lo más 🙂

      Responder
  • Lauraenparis6 Noviembre, 2014 a las 17:01

    Muy bien descrito, el momento placaje del bebé, maniobra de immobilización derecha y luego izquierda, enchufarle a traición el suero fisiológico y ya !
    Con mi Mayor aprendimos rápido porque en su primer invierno se cogió el hombre tres bronquiolitis asi, que por decisión unánime de los mayores de edad, se le limpió las narices todos los dias hasta que cumplió 3 años.
    Yo utilizaba los aspiradores nasales “manuales” pero dejé de hacerlo porque me ponia mala yo con tanta aspiración de microbios ajenos. aL final compramos uno automático que funcionaba a pilas. Pienso q aspira con menos fuerza pero por lo menos no me pasaba todo el invierno pegada al Klinex !

    Responder
    • boticariagarcia14 Noviembre, 2014 a las 01:33

      Veo que tienes una gran experiencia en el tema… Lo bueno (dentro de lo malo) es que aprendisteis con el mayor ¡la primera en la frente! Me alegro de que esa época ya parezca lejana 🙂

      Responder
  • eugenia6 Noviembre, 2014 a las 17:14

    Muchisimas gracias por esta informacion, porque precisamente esta semana llevé a mi niño al pediatra porque tenia muchos mocos y tos y al decirle que le aspirabamos los mocos por poco nos echa de la consulta diciendonos que era una barbaridad tanto su uso como el del suero fisiologico, que solo servia para resecar la nariz de los bebes y hundirle los timpanos, nos mando synalar y ya está,en fin yo sali de alli con mucha impotencia y con cara de tonta, asi que lo dicho al principio…GRACIAS!!!

    Responder
    • boticariagarcia14 Noviembre, 2014 a las 01:35

      Aunque cada maestrillo tiene su librillo, lo cierto es que existe bastante consenso acerca de la conveniencia de los lavados nasales como método preventivo y de “aligeramiento” por decirlo de algún modo. Por supuesto, hay que hacerlos bien, pero con las ampollas monodosis o los sprays adecuados no es sencillo hundir los tímpanos de nadie 🙂

      Responder
  • papiroflash6 Noviembre, 2014 a las 21:12

    Decir GENIAL, FANTÁSTICO ETC…..
    Se queda corto.
    Un gran post con esas dos partes bien diferenciadas .
    La novelada, que ha hecho que de tanto reir se me saltaran las lágrimas y la profesional, tan bien escrita y tan pragmática como siempre.
    Eres tremenda BOTICARIA GARCÍA.
    La sola visión de verte sentadita esperando que tu madre te pusiera el suero y que te gustara es tremenda, pero el detalle de la radio y el anuncio es para guardar en los anales de tu historia.
    Un placer leerte.
    Besos

    Responder
    • boticariagarcia14 Noviembre, 2014 a las 01:39

      Me acuerdo perfectamente de aquel baño… una pena que se hiciera la obra porque hoy sería un vintagismo digno de foto, completamente a la moda con esos muebles de color crema y sus tiradores ¡era total! Y sí, me chiflaba el saborcillo. De hecho, ya en confianza, debo confesar que alguna monodosis de suero de los niños ha sido para consumo personal.
      Por cierto, que hoy me ha comentado una mamá que sacándole los mocos a su hijo esta mañana ha escuchado el anuncio de los Pepotes por la radio y ha pensado que probablemente se había abierto un túnel espacio-temporal… 😉 ¡Tremendo! Un beso fuerte.

      Responder
  • Prado8 Noviembre, 2014 a las 10:33

    Hola hermosa y apañá, como dirían en mi pueblo! Porque vaya sorpresa me he llevado hoy al comenzar a leer el blog (no me pierdo niiiii uno de tus post! Enhorabuena por este trabajo tan maravilloso que compartes con nosotros) pues soy de La Solana y también vivo allí 😉 Un abrazo muy grande!

    Responder
    • boticariagarcia14 Noviembre, 2014 a las 01:40

      ¡Hombre! ¡Una casi paisana! Gracias a ti por leer y por pasar por aquí a comentar, te lo agradezco muchísimo. ¡Por aquí nos vemos! Bueno, y quizá por allí también… ¡vivan los Pepotes!

      Responder
  • Carmencita13 Noviembre, 2014 a las 00:14

    Enhorabuena Perla. Llevas al alma de más de una mami y, en este post, a más de una mami solanera… A la espera de tus siguientes ecos del del pasado

    Responder
    • boticariagarcia14 Noviembre, 2014 a las 01:42

      Carmencita, me encanta tu nombre (muy familiar para mí). Como a la otra mami solanera, te doy las gracias ¡no sabéis la ilusión que me ha hecho compartir “anuncio de radio” con vosotras! 🙂 Un beso!

      Responder
  • virginia15 Marzo, 2015 a las 18:50

    Hola Marian,

    Generalmente para los lavados nasales en casa utilizamos una lota que es como una tetera con la que puedes limpiar todo el conducto nasal. Con mi hijo de 4 años lo usamos de vez en cuando pero ahora esta con otitis y no sé si es bueno o no hacer limpezas nasales ni siquiera con Rhinomer… no sé que hacer para aliviarle un poco….

    Que me recomiendas

    Gracias!

    Responder
  • Patri17 Abril, 2015 a las 11:53

    Hola, me encanta esta entrada de tu blog. Soy una mama primeriza, mi nenw tiene ahora 2 meses y medio. Nacio con 35 semanas, pero tuvo un buen peso así que para casa. Estos dias noto que está teniendo bastantes moquitos, asi que estoy usando las monodosis de sueto y el aspirafor nasal narhinel. El problema es que como se indica y como bien nos comentas hay que aspirar suavemente, pero nimodo, de esta manera me quedo igual. Asi que me toca aspirar con bastante fuerza, es malo para él? Tengo suerte y no se queja mucho, y por el contrario está mas tranquilo y duerme mas, pero me preocupa que por aspirar fuerte le cause algun tipo de daño en los oidos o en la misma nariz

    Responder
  • Pablo Ryser18 Septiembre, 2015 a las 17:40

    Yo hice una adaptación en mi nebulizador/aspirador. Usando unas sondas rectales de goma (14 o 16, no recuerdo bien 🙂 ). Después de la manguera que trae el aparato, le hice una prolongación con una sonda, luego en lugar de colocar el dispositivo aspirador, coloqué una jeringa para que funcione como cámara por si pasa moco o solución en caso de lavaje, con un filtro de gasa y papel (bastante rebuscado, pero tenía todo), y dentro de la jeringa si el aspiramoco, al que le puse otra sonda para que sea mas facil de manejar, y al ser de latex no le lastima la nariz.
    Lo que si veo complicado es la posibilidad de hacerselo de costado al lavaje, y lo hago con solución fisiológica cuando está muy tapada de moco.

    Responder
    • boticariagarcia19 Septiembre, 2015 a las 11:09

      Hola Pablo, los aspiradores actuales tienen la boquilla de goma/silicona por lo que tampoco dañan la nariz del bebé. En cualquier caso me alegro de que hayas conseguido una solución que os acomode aunque confieso que me he perdido un poco en el tutorial… 🙂 Un saludo!!

      Responder
  • Pati6 Diciembre, 2015 a las 09:50

    Gracias por el artículo. Me parece de mucha ayuda. Ayer le hice sangre a mi hijo mientras le intentaba limpiar la nariz con mono dosis de suero. Para mi acaba siendo una batalla de a ver quien puede mas, y claro, al final le hice daño. Creo me pasare por la farmacia a por una solución específica de las recomendadas. Gracias

    Responder
  • Ángela20 Enero, 2017 a las 08:53

    Hola, tengo una bebé de un mes y a veces respira con dificultad y tiene ronquido. Esto le dificulta la lactancia. Al principio se lo echaba tumbanda girando su cabecita y conseguía que salieran los mocos, pero la enfermera me dijo que en esa postura podía irse al oído, que lo hiciera con el bebé incorporado, al menos 45°. Lo he intentado en varias posturas usando Rhinomer Baby, salvo tumbada, pero desde entonces se lo traga siempre, incorporada, sentada….Entiendo que esto no es bueno ni efectivo ¿por qué ahora se lo traga? ¿como puedo evitarlo?

    Responder
  • juan carlos24 Enero, 2017 a las 08:27

    Hola, quería preguntarte que opinas si aplico agua directamente del mar o mezclada al 50% con agua normal?? sería malo o es lo mejor que pueda hacer, para mi hijo ya está acostumbrado a utilizar la jeringa y los hacemos muy bien sin problemas, el colabora perfectamente. Pero estoy harto de darle esa cantidad de dinero y que me parece indecente un botecito de 100 ml de Sinomarin 12€ 🙁 🙁

    Responder
  • Marina25 Enero, 2017 a las 09:59

    Buenos días. Mi bebe se 5 meses tiene mucho moco. El pediatra me dijo que tenía que limpiarselos con la jeringa y suero. Lo ye pasa es que al hacerlo aunque lo hago lo más despacio posible el suero sale por el oido de mi bebe. Esto supongo que puede acabar produciendole una otitis.

    Responder
  • Gisela10 Abril, 2017 a las 17:57

    Prácticamente desde que nació, mi bebé tiene mocos. No está acatarrado permanentemente (hubo temporadas que sí, pero no es lo habitual), simplemente tiene mocos y le sentimos como un “ronquido” al respirar.
    Al principio, lo llevábamos prácticamente todas las semanas a la pediatra, para que lo revisara y estar seguros de que no tenía mocos en los pulmones (creo que no hace falta aclarar que es nuestro primer y único hijo, jeje), pero ya llevamos 9 meses así, y nuestro bebé sigue con los mismos mocos, por lo que tengo como norma echarle el Rinhomer por la mañana cuando se despierta y por la noche, antes de acostarse. Y así vamos bien. Mantenemos las fosas nasales limpias y el peque respira bastante bien. Y al pobre, hasta parece que le gusta!!
    Sin embargo, me pregunto si no le estaré creando un “acostumbramiento” que al final resulte perjudicial, y que sin el Rinhomer, no sea capaz de respirar bien solito… ¿Dejo de hacérselo todos los días y me limito a cuando tenga tantos mocos que no pueda respirar bien?
    Muchas gracias por todos tus consejos… Este blog se ha convertido en un “must” desde que soy mamá!!

    Responder

Deja un comentario

Por favor, escribe tu nombre. Por favor introduzca una dirección de correo electrónico válida. Por favor introduce el mensaje.