Restaurantes y alergias alimentarias

El pasado 27 de febrero se aprobó un Real Decreto de esos que ponen los pelos como escarpias al sector al que le toca, en este caso, la hostelería. El Real Decreto, conocido como 126/2015 para los amigos, viene a implantar la legislación que llevan pidiendo en Europa desde el año 2011 y que, a pesar de hacernos los remolones durante años ha llegado: la obligatoriedad por parte de bares y restaurantes de informar acerca de los potenciales alergenos que presentan los productos que se venden sin envasar. En definitiva, de la comida que sirven.

Por este motivo, a partir de ahora es frecuente que sucedan situaciones como la que viví el otro día en un bar de Barcelona: me dieron una carta y junto con ella una especie de cartapacio con un montón de papeles churretosos que eran capaz de dar conversación por sí mismos. El camarero soltó el cartapacio sobre la mesa con desgana, en plan: esto es lo que nos ha tocado, chata.

¿Qué establecimientos deben ofrecer información acerca de posibles alergias alimentarias?

– El “grueso” donde se sirve comida sin envasar: bares, restaurantes, cafeterías, comedores escolares, etc.

– Establecimientos donde se venden panes, bocadillos, tartas, fiambres o alimentos a granel. Por ejemplo, panaderías o establecimientos de comida para llevar, ya sean de fast-food o gourmet. La ley no entiende de delicatessen. Entiendo que en este punto o en el anterior estarían recogidos también mis queridos food-trucks.

– Los que venden alimentos sin envasar a escuelas, restaurantes, hospitales, etc.

alergia alimentaria restaurante

¿Cuáles son los 14 alergenos de obligada declaración?

Aunque el doce siempre queda mucho más lucido como número redondo (ya se sabe, los doce meses, los doce apóstoles, los doce concursantes de Gran Hermano VIP), en este caso son CATORCE los alergenos que se consideran en caza y captura. Os los presento por orden alfabético, para que no se me enfade ninguno de ellos:

  1. ALTRAMUCES: Aunque algunos piensen que sólo se encuentran en los chiringuitos ambulantes de las ferias servidos dentro de vasos de plástico blanco, se pueden encontrar en algunos tipos de pasteles, pastas o pan.
  2. APIO: No sólo de ensaladas vive el apio, sino que se puede encontrar camuflado en sopas o salsas
  3. CACAHUETES: Además de las mantecas y aceites de cacahuete, ojo con los dulces y la repostería ya que es un invitado común en postres, galletas, tartas y chocolates.
  4. CEREALES CON GLUTEN: Trigo, centeno, cebada y avena. Con mayor omnipresencia aún que los cacahuetes, el gluten es el rey de de los panes, pastas, masas, pastelería, salsas, levaduras e incluso productos cárnicos. No es obligatorio decir de qué cereal procede el gluten.
    Si se afirma que un determinado alimento es sin gluten no debe contener más de 20 mg/kg de gluten y si se denomina como muy bajo en gluten no debe sobrepasar los 100 mg/kg.
  5. CRUSTÁCEOS: Ahora que llega la Semana Santa y nos vamos a la playa (bueno, quien se vaya), sabed que en los restaurantes también deben levantar el banderín a las gambitas, langostinitos, cangrejos, langostas, cigalas y otros bichos del mar (a pesar de que sean riquísimos en calcio).
  6. FRUTOS CON CÁSCARA: Avellanas, nueces, anacardos, almendras, pistachos, algunos de los que no había oído hablar en mi vida (como los pacanas) y otros que descubrí hace años gracias a los helados de Häagen Dazs (las nueces de macadamia).
  7. GRANOS DE SÉSAMO: El sésamo… esas semillas que no iban más allá del pan de hamburguesa y ahora nos invaden en forma de humus.
  8. HUEVOS: A veces muy evidente y otras veces menos, como cuando forma parte de salsas, quiches, o incluso en la decoración de platos.
  9. LECHE: Al igual que ocurre con el huevo, en ocasiones su presencia está camuflada.
  10. MOLUSCOS: Tan ricos en calcio como los crustáceos y tan potencialmente alergénicos como ellos. Hablamos de berberechos, bígaros, almejas, mejillones…
  11. MOSTAZA: Tanto en semillas, como salsas, currys…
  12. PESCADO: Desde el pescado y derivados hasta los cubitos de caldo, las posibilidades del pez son infinitas.
  13. SOJA: Semillas, salsas, aceites, pastas y multitud de productos populares entre vegetarianos, como el tofu.
  14. SULFITOS/DIÓXIDO DE AZUFRE: Son conservantes que se emplean en crustáceos, vino y cerveza entre otros.

 

¿Cómo tienen que informar los restaurantes de la presencia de estos alimentos potencialmente alergénicos?

 

 COMUNICÁNDOLO POR ESCRITO

1- Directamente en el menú. En este caso, como casi en todos, hay dos formas de hacerlo: bien y mal.

BIEN: Para hacerlo bien hay que currárselo un poco, como ya lo hacen en algunos establecimientos, y modificar las cartas de manera que sea fácil e intuitivo para el consumidor. Una de las formas es poniendo simbolitos con los alergenos que contiene cada plato. La gente de Makro es muy amable y pone a disposición de sus usuarios los simbolitos para que puedan editar sus cartas en plan mono. En otros restaurantes donde he estado optan por poner al lado del nombre plato los numeritos que corresponden a los 14 alergenos, y en algún lugar de la carta la leyenda indicando a qué alimento corresponde cada número. Es una manera menos gráfica e incluso puede dar lugar a ciertas confusiones, pero también menos invasiva a nivel de diseño.

restaurantes alergias

MAL: Como hacen en el bar de Barcelona que os contaba al inicio del post (que también podría ser un bar de Cuenca, a ver si vamos a herir susceptibilidades ahora). Imprimir un taco de folios estándar que nos ha preparado una gestoría por cumplir el expediente no vale. A ver, valer puede que valga, pero realmente no sirve para nada porque cuando ves esos cartapacios se te quitan las ganas de comer e incluso de vivir. Y es más, si la información no es realmente personalizada, el riesgo de que se produzca una alergia será real, llegado el caso la multa también será dolorosamente real, y al que se le quitarán las ganas de vivir será al dueño del restaurante. Hasta 600.000 euritos de nada.

Hay una tercera vía que es la moda de poner códigos QR en las cartas con la información. Será el futuro, pero pienso que actualmente debería ser un complemento más que una alternativa. Estadísticamente el número de personas que utilizan la aplicación de códigos QR no creo que sea muy alta y lo que sí es elevado es el riesgo de quedarnos sin batería cuando más lo necesitamos. Para mí siguen teniendo su valor los numeritos o simbolitos que se detectan a simple vista sin necesidad de intermediarios electrónicos. En fin. Llamadme antigua, carca o pleistocénica. Viviré con ello. Me gustan los simbolitos y los numeritos explícitos para todos los públicos.

2- Indirectamente mediante carteles. No es obligatorio que las cartas y los menús contengan la información siempre y cuando haya un cartel, pizarra, pantalla o similar en el que se indique que puede solicitarse la información sobre la composición de los platos. Es decir, la persona pregunta y el personal del restaurante le da el dossier o folleto correspondiente.

 

COMUNICACIÓN ORAL

O mejor dicho, la polémica vía oral ya que las asociaciones de alérgicos hubieran preferido que los hosteleros no se puedieran amparar en que sea el camarero quien explique de viva voz los ingredientes.

Aunque en este supuesto de optar por la comunicación verbal es imprescindible que exista un registro por escrito para posibles consultas, lo cierto es que tiene más peligro que un mono con un hacha. El camarero puede equivocarse, olvidar o incluso (que no me apedree nadie) venirse arriba e inventarse algo para salir del paso. Pido que no me apedree nadie porque esto ocurre. En más de una ocasión he visto a algún amigo alérgico preguntar por la composición de un plato, al camarero negar la mayor, y posteriormente tener que devolver el plato a cocina porque contenía el ingrediente que el camarero había negado. Y esto, en el mejor de los casos, si el ingrediente es fácilmente detectable, que no siempre ocurre.

 

CASOS PARTICULARES

– En el caso de la tele-comida que se pide por teléfono (pizza, chino o japo como ejemplos más frecuentes), el establecimiento tiene la obligación de facilitar la información vía telefónica o de incluir un folletito con la entrega del encargo. Me imagino al chino de mi barrio dando explicaciones telefónicas sobre los ingredientes de los rollitos de primavera y se me abren las carnes. O al repartidor de Telepizza entregando la caja cuadrada y el folleto de información nutricional junto al folleto de ofertas y el imán de la nevera. Pues, señores y señoras, el futuro es hoy, y debe hacerse de la forma más profesional posible.

– En los establecimientos de tipo panadería, pastelería o comida para llevar, pueden adherirse etiquetas a los productos o poner un cartelito al lado de los mismos con los ingredientes de declaración obligatoria.

 

No vale un “NO LO SÉ” “NO TE LO PUEDO ASEGURAR”

El bar o el restaurante tiene la obligación de conocer cuál es la composición precisa de cada uno de los platos y de los elementos que lo integran individualmente. No vale un no sabe/no contesta por respuesta: la respuesta tiene que estar documentada. Y esto incluye “las improvisaciones del chef” y los “platos estrella del día”.

 

El Consejo de la Boticaria

A título personal, como farmacéutica que se las ve y se las desea con los protocolos y los APPCCs dentro de la farmacia, empatizo y comprendo que esta nueva normativa supone un cristo muy gordo para los bares y los restaurantes. Con el sentido común en la mano, a ver quién le explica ahora al señor Laureano, que lleva 30 años en su bar familiar poniendo patatas bravas como tapa a sus parroquianos, que en la vitrina de las tapas tiene que colocar un cartelito donde ponga que sus bravas contienen gluten. Sí, porque su legendaria receta de salsa brava contiene un par de cucharaditas de harina de trigo. Pues eso. Explícaselo tú ahora a Laureano. Lo de la harina, lo del gluten y lo del cartelito. O te hace una pedorreta o una peineta, según tenga el día.

Mi consejo para los hosteleros no puede ser otro que animarles a hacer el esfuerzo y si es necesario destinar recursos a que lo haga una empresa externa, hacerlo. Ya sé que llueve sobre mojado y que aún no se han recuperado de aquel despropósito de las reformas por la ley anti-tabaco para luego nada. Pero hay que comprender la gravedad de las alergias y adaptarse a lo que la sociedad demanda. Y si “el bien común” no sirve como aliciente, al menos saber que la ley hay que cumplirla y que las consecuencias de no hacerlo son importantes.

Mi consejo para los individuos con alergias o intolerancias alimentarias  es que insistan, que no se conformen con explicaciones titubeantes, que exijan la documentación y que si tienen que hablar con el último pinche de cocina, que lo hagan. Su salud está por encima de todo. ¡Ah! Y discúlpenme este denso post sobre legislación cuando la mayoría de ustedes se encuentra procesionando santos o a remojo en la playa, pero he pensado que si se aproximan al chiringuito durante estos días, quizá les vendría bien saberlo. Eso, y que estoy de guardia y tenía mucha noche por delante.

 

Fuentes:

Ministerio de Sanidad. Guía de Aecosan para cumplir con el RD 126/2015 de información al consumidor

http://www.madridsalud.es/temas/alergias_alimentarias_etiquetado.php

http://www.madridsalud.es/temas/ALERGENOS_ALIMENTOS_SIN_ENVASAR.pdf

19 Respuestas a los Comentarios

  • Alkar1 abril, 2015 a las 08:45

    Como papá de un pequeñeco con IPLV (intolerancia a la proteína de la leche de vaca), os digo que esta normativa es una bendición. Sí, me pongo en el lugar del hostelero que tiene que hacer un gran esfuerzo en tiempos de crisis y sin apenas haber recibido información ni asesoramiento de cómo cumplirla.

    Pero ahora pensad en la cara que se le queda a mi niño cuando pedimos algo y no podemos darle de nuestro plato porque no estamos seguros de si contiene o no leche. Los productos que menos os podáis imaginar llevan leche. Es difícil encontrar productos aptos. Mirad cualquier paquete que tengáis en casa. Patatas fritas, por ejemplo. Es raro que no tengan lactosa y trazas de leche.

    Y damos gracias a que es intolerante. Un poco de leche le dará dolores de tripa durante un par de días, pero no le va a matar como les puede pasar a otros.

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  • Amaya1 abril, 2015 a las 10:36

    Yo tengo la suerte de no tener alergias, y mis hijos tampoco, pero mi sobrina, alérgica a la leche de pequeñita (ya se le ha pasado) las ha pasado canutas (Bueno, su madre, más bien). Y yo presencié en un restaurante de esos americanos de costillas como , tras pedir la hamburguesa SIN queso, nos la trajeron CON queso, la devolvimos pidiendo de nuevo una SIN queso, y recibimos en la mesa la MISMA hamburguesa a la que habían retirado la loncha de queso. Se veían los restos del cuadradito fundidos por el calor. Mi hermana montó el pollo del siglo. O sea, que me alegro mucho de esta medida. pero los hosteleros tienen que invertir un poco en formación de su personal.

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  • Lidon Flowers1 abril, 2015 a las 10:36

    Tengo un peque con intolerancia a la lactosa. El lugar más seguro para comer fuera de casa es la cadena de comida (hamburguesería pizzería o similares) ya que sabes que las patatas a tienen c, y no d. Casa Manolo con comida más apetecible no sabe no contesta qué lleva (lassagnya con anacardos espolvoreados por encima!!!!)
    Gracias Boticaria, y un beso a La Jefa que lo está pasando mal…

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  • Mi Álter Ego1 abril, 2015 a las 10:46

    Pues me parece muy bien la iniciativa y si yo fuera camarera agradecería que se ponga por escrito porque es una responsabilidad muy grande recordar de memoria los alergenos con el riesgo, como dices, de olvidar algo o confundirse.
    Un besote y que usted lo procesione bien, si procesiona.

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  • crisnasa1 abril, 2015 a las 10:51

    Tengo escrito un post sobre el mismo tema y programado para mañana. En él explico mi experiencia como madre de un alérgico y lo dificil que es que se cumpla bien esta ley. Espero que los hosteleros se pongan las pilas porque como digo en ese post, no es sólo por la multa económica, sino porque pones en riesgo la vida de una persona.

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  • Lauraenparis1 abril, 2015 a las 11:20

    Ay, boticaria, las alergias y la obligación de informar al consumidor.
    Eso me ha quitado algunas noches de sueño y provocado algunas canas.

    Vaya por delante que entiendo que las personas alérgicas lo vean como un progreso que les permita tener vida social y no estar estigmatizados.

    En realidad, el reglamento europeo es de 2011 pero la obligación de informar al consumidor era aplicable a partir del 14 de diciembre 2014 (fecha fatídica)
    El decreto ley viene completar el reglamento pero este ya era aplicable desde esa fecha con decreto ley o sin él.

    La comunicación por escrito en el menu será una opción muy poco utilizada y yo desde luego no la recomiendo.

    En un restaurante, las materias primas no siempre son productos sin transformar, a veces, son productos transformados, salsa de tomate, mayonesa, etc. Cuando se hacen los menus puedes averiguar cuales son los alergenos que hay en cada plato y ponerlo en el menú. Pero ¿ qué pasa cuando tu proveedor en vez de venderte la mayonesa X te vende la mayonesa Y ? ¿ y qué pasa si el fabricante de la mayonesa X cambia su composición y le añade aceite de cacahuete?

    Cuando pides a fabricantes y proveedores que te informen de esos cambios, antes de que te sirvan, te dicen que no pueden y que te toca leerte las etiquetas del producto. Vamos qué cada día tienes que leer las etiquetas de cada producto que utiliazas (cada uno porque el lote puede ser diferente y zás) y acto seguido cambiar el menu.

    En un restaurante de cadena typo Mc Donalds no habrá ningún problema porque tienen una gama de productos muy reducida y porque tiene completamente controladas las materias primas que compran.

    En las empresas grandes como la mia, han invertido en programas informaticos y en personas y hemos pasado mucho tiempo. Y aún así el resultado no es fiable al 100% porque dependemos de nuestros proveedores y de nuestros cocineros, de que apliquen la receta al pie de la letra y no se les ocurra añadir un poco de harina par espesar la salsa o un poquito de vino, o una cucharita de nata.

    No quiero ni pensar lo que será para los restaurantes y bares pequeños.

    Pienso que la solución n°2, poner un cartel + información por escrito es la mejor. Aunque la información parezca las páginas amarillas..

    Lo de la información oral es muy desaconsejable y además no es conforme al reglamento europeo que pide que la información sea verificable, tu me dirás como verificas que has dado una información oral ( a no ser que les graben).

    Lo de los QR no es tampoco conforme porque hay que poner a disposición del consumidor una información gratuita y accesible a todos, para leer un QR hace falta un mobil y una conexión a internet.

    Personalmente, si la persona es muy alérgica, con riesgo vital, yo no me arriesgaría salvo que conozacas el restaurante y aún así si son productos sin transformar, sin salsas, sin condimentos. La excepción, las grandes cadenas de restauración. Esto que acabo de escribir es muy triste, pero es, en mi opinión la cruel realidad.

    Creo que las cosas van a evolucionar porque a nivel de productores y de proveedores se estan moviendo para poner en comun un sistema similar al del código de barras para comunicar todas las informaciones sobre un producto. De momento, no exisete y la comunicación es muy dificil.

    Ultima cosa, los alérgenos que aparecen son los 14 más importantes, más comunes. Hay muchos alérgenos que no aparecen y no hay que confiarse, sin ir más lejos la semana pasada tuvimos un choque con un niño que comió un plato de pollo porque era alérgico al jugo de pollo, que no es un alergeno de la lista.

    Perdón por el testamento y por todos los acentos que faltan, que son muchos !

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  • Mónica1 abril, 2015 a las 15:11

    Gracias miles e infinitas por el post, como siempre claro y lleno de información. Como multialergica agradecemos mucho que se informe y se difunda todo lo posible este tema, ya que nos facilitara la vida, falta mucha concienciación sobre esto, a pesar de que cada vez somos más los diagnosticados con algún tipo de alergia.

    Hice un post sobre esto la misma semana que entro en vigor la ley ( meto el link en el apdo web de autor del comentario), desde entonces poco se ha visto que mejore, la verdad. En la mayoría de los sitios no ves esta info y en muchos sí preguntas ni se han enterado.
    Es cierto que es un lío, que supone coste, etc, pero es un tema de salud…
    Además, como dice Laura, la lista se queda corta. Muchos somos alérgicos a frutas. Manzana, melocotón… Y suelen estar presentes en muchas guarniciones y salsas sin que se vean…

    Aunque sí es un avance

    Responder
  • madre estresada1 abril, 2015 a las 22:05

    Puff, ni eso me vale!
    No informan de pepino, melón, tomate…
    Legumbres varias,
    Ay, vamos mejorando, pero falta tanto!!
    Las contaminaciones cruzadas, esas freidoras en las que caben las patatas fritas y los calamares del bocata con todo su gluten y sus proteínas de bicho de mar…
    Llevo casi 20 años explicando que no es una broma y que necesito saber todos y cada uno de los ingredientes, así que me pongo absolutamente seria y empiezo a preguntar de uno en uno todos los ingredientes que nos pueden causar problemas. Es muy divertido

    Responder
  • Izaya (Una Mamá en la Cocina)1 abril, 2015 a las 23:37

    Gracias por este tipo de post…pero la realidad es que muchas veces ni eso vale, por qué?,pues porque la mayoría de las veces no te puedes fiar de los que están tras la cocina, porque tocan con los mismos guantes huevo cocido y un sandwich que te ibas a poder comer….las contaminaciones cruzadas también son importantes y eso, eso da para otro post, la concienciación de que no vale poner el “tocho”,decirlo de boca ,etc etc….hace falta que la parte manual y donde se pinen los alimentos estén exentos….

    Como madre de un Ex-Aplv y de otro niño actualmente alérgico al huevo desde bebé,tengo que decir que desgraciadamente,de momento sólo me he podido fiar de sitios de fast-food,que tienen protocolos estrictos,cuando me encantaría llevarlo a “Casa Manolo,Pedrito o Pepito”….y ya va creciendo,no voy a poder darle potitos toda la vida en estos casos,tendré que recurrir a llevar un tupper y que me lo calienten o que coma antes de ir a los sitios,o que ni siquiera me dejen calentarle lo que llevo porque no permiten alimentos de fuera
    Las comidas con este tipo de alergias ,nos limitan,por miedo,porque me veo con un pie en urgencias o sacando la adrenalina…

    Pero bueno, poco a poco se va mejorando las cosas ….
    Sorry por el “tocho” de texto jeje

    Responder
  • Vanesa Pérez Padilla2 abril, 2015 a las 06:20

    Una cosa es la normativa y otra lo que los establecimientos, desgraciadamente hacen.
    Tres compañeros de mi hija son alérgicos. En varias ocasiones buscando sitios para cumpleaños, gracias a que las madres son insistentes con el tema para informarse, porque no había ningún cartel ni folleto, nada de nada respecto a alergias.
    La mamá de otro tiene un bar y directamente avisa de que Todos los alimentos pueden llevar trazas, ¿por qué? por no puede garantizar que productos que ella no cocina, no vengan “contaminados”, e incluso las propias cocinas, más si no son grandes, pueden dificultar separar los ingredientes para evitar que se nos cuele algún indeseado.
    Es complicado y al menos, muchas grandes cadenas comienzan a concienciarse de ello y poner medios…Un beso

    Responder
  • remorada2 abril, 2015 a las 13:27

    uf, este tema es tremendo! en casa torres es imposible salir a comer fuera, suegro celíaco que no se fía de la contaminación cruzada, yo que soy alérgica a los crustáceos y pregunto mil y una veces, pero no falla que me sirven un pescado en que ¡uy! había caldo de detodounpoco! casi muero! y por último mi señor marido que es alérgico a las nueces y a algunas frutas (manzana, melocotón y ciruelas)

    un desastre, boti, un desastre! entre una cosa y otra la única sana, mi suegra, lleva años sin pisar un restaurante! pobre!

    Responder
    • madre estresada8 abril, 2015 a las 19:01

      Aayysss yo junto todo eso entre las amigas de mi hija, cada vez que vienen a comer, y lo hacen de vez en cuando, friego todos los cacharros que uso, guardo harinas, no compro pescado, lo único envasado en la mesa es el kétchup,

      Responder
      • boticariagarcia24 abril, 2015 a las 00:38

        Lo tuyo es de matrícula de honor por todo lo que te llevo leído, amiga mía…

        Responder
  • susitravel5 abril, 2015 a las 13:46

    Es algo necesario y deberían ayudar al hostelero, mediante formación y facilidades a hacerlo.
    Muchas veces no saben el peligro que conlleva, lo he visto con intolerantes, alérgicos o simplemente gente que no lo toma por costumbre religiosa o creencia. Ya se que no es lo mismo, palmarla que “pecar” o fallar a tus valores, pero conlleva un daño moral (que en españa no se estila)
    Como caso de una intolerancia, en una pastelería muy afamada de Madrid compré por una empanada de bacalao. Le pregunté a dos personas si llevaba pimiento, me juraron que no. Cuando la llevé de regalo a una amiga y abrirla vinos montones y montones de pimiento.
    Con ese mismo producto, pero era una alergia, acabamos en el hospital ya que habían frito la tortilla en el mismo aceite que los pimientos.
    Y tengo mucho casos en relacción a creencias y constumbres. Lo de que no comes carne se lo pasan por el forro en 7/10 , diciendote que el pollo no es carne o que el jamón que hay sobre tu bacalao es para darle sabor. en otros paises es inimaginable.
    Gracias por tu post aclaratorio

    Responder
  • susana17 abril, 2015 a las 06:23

    Tengo un hijo multialergico, ya el dia a dia es complicado, intentar hacer lo mismo que los demás a nosotros nos supone un extra, ir a un cumple de ultima hora puede ser un follon logístico, necesito todo lo que comerán los demás pero en tupers, tarta (todos los nenes quieren tarta). Cuando aprobaron la citada ley estaba dando palmas…que me duraron poco.. Los camareros ni idea, los etiquetados mal, generalidades ( helados por ejemplo, están en el congelador? Pues pescado crustaceos leche f secos…vamos todo lo que pueda haber en un arcón) o como me paso el otro dia en Ikea. Un listado de alérgenos e ingredientes estupendo y cuando encuentro algo valido me sueltan, ya peeero sólo tenemos un horno, lo hacemos todo ahi, asi que podria contaminarse. Toma ya. En fin nuestra vida no cambio en casi nada, es mas ahora esto es mas peligroso, he detectado errores en muchas cartas de restaurantes, si no te fijas bien puedes tener un susto

    Responder
    • boticariagarcia24 abril, 2015 a las 00:13

      Llevas toda la razón. Al final los que son alérgicos siguen “con el miedo en el cuerpo” ya que es muy difícil tener la seguridad de que no hay contaminación cruzada o errores, trazas… Un saludo y mucho ánimo!

      Responder
  • E-menu2 julio, 2015 a las 11:20

    ¡¡Tremendo post!!¡Muchísimas gracias!
    Lo único con lo que no puedo estar absolutamente de acuerdo es con lo de los códigos QR. No son para el futuro, son el presente (pasado realmente, ya que tienen dos décadas).
    Por lo demás, es muy constructivo conocer las experiencias y opiniones de primera mano (es la mejor forma de mejorar nuestra herramienta…)
    Aunque nosotros promovemos la utilización de códigos QR para informar sobre los alérgenos, somos conscientes de que no todo el mundo tiene un smartphone o una aplicación para leerlos, así que animamos a nuestros clientes a imprimir (también) las cartas generadas con nuestra herramienta.
    Lo único malo del papel, es que no se puede acceder al buscador de alérgenos de E-menu. Gracias a él, basta con marcar los alérgenos que quiero evitar para que, automáticamente, desaparezcan del menú los platos que lo contengan.

    Si puede ser, nos gustaría conocer más experiencias sobre la información de alérgenos en restaurantes, etc.

    ¡Muchísimas gracias otra vez por este post!

    Responder
  • Alberto Cabello2 septiembre, 2015 a las 10:35

    Buenos días a todos y todas:

    Tras leer tanto el post, como los comentarios, siento cierta rabia al comprobar que los lectores que aquí escriben, tienen mayor interés que la gran mayoría de empresarios de la hostelería.
    Mi nombre es Alberto, y trabajo para un grupo empresarial que posee empresas que imparten la formación, y otra que se dedica a implantación de normativas referentes a hostelería. Por desgracia a día de hoy, tengo que ver, como muchos empresarios teniendo como tienen una bonificación para formación de sus trabajadores, optan por desaprovechar dicha ayuda, por no tener interés alguno en que sus empleados y ellos mismos aprendan a distinguir los alérgenos, evitar la contaminación cruzada, etc
    Muchos de estos empresarios, se limitan a evitar sanciones, alegando que ya tienen demasiado trabajo, y gastos. En primer lugar, tienen derecho a una formación bonificada, que no les supone gasto extra en el negocio, y en segundo lugar, me gustaría recordar a todo este tipo de empresarios, que como en cualquier otro sector, esperamos que las personas que nos atiendan sean profesionales de su campo de trabajo. Un medico, sigue formándose una vez a terminado su carrera y esta trabajando, digo medico, como podría decir personal de farmacia, arquitectura, informática, enfermería, mecánica… etc
    Todo esto, lo comento, no con animo de promocionar nuestras empresas, aunque nombre que trabajo en este sector, lo nombro, porque nosotros obligamos a nuestros asesores a formarse día a día, para que conozcan su trabajo, yo mismo asisto a formaciones todos los años para reciclarme y ponerme al día.
    Por ultimo, pediros disculpas por lo extenso de mi comentario, pero es algo que consigue encender ese pequeño espíritu reivindicativo que vive en mi.

    Un saludo para todos y todas, y desde aquí mi enhorabuena por conseguir este tipo de espacio, en el que puede leerse información muy interesante, y en el que la comunicación genera reflexión en nuestras mentes.

    Responder
  • Samuel2 octubre, 2015 a las 00:23

    Buenas noches,

    Estupendo post que ayuda mucho a comprender la realidad que se encuentra cualquier intolerante o alérgico así como la del hostelero/a.
    Mi conocimiento del problema es bastante amplio ya que desde hace más de 25 años soy celiaco y en los 80 la realidad era bastante distinta a la de hoy en día. Antes los celiacos éramos raros; “enfermo” me solían llamar. Para conseguir algún producto sin gluten tenías que peregrinar por herbolarios recónditos, perdidos en alguna callejuela secundaria de alguna ciudad. Ahora el celiaco está de moda, hay hasta dietas basadas en productos sin gluten y parece que Mercadona nos ha salvado, eso dicen.
    El problema, se presenta cuando salimos de casa, todavía no hay cultura de cuidar los detalles (no traer pan junto con los cubiertos, utilizar freidoras para todo, utilizar los mismos utensilios para todas las comidas en la cocina,..,) con lo que se produce la contaminación cruzada y que merma nuestra calidad de vida.

    En mi caso, yo he pasado a la acción y a cada hotel al que voy, si no cumplen la normativa les hago una sugerencia en su hoja y la entrego al director. Ya me ha pasado en diferentes ocasiones que el director no se presenta para recogerla por lo que en esos casos solicito la hoja de reclamaciones con lo cual en ese caso siempre asiste a mi llamada algún subdirector o el director.

    En el caso de los restaurantes, lo que estoy haciendo es llamar al dueño y explicarle mi experiencia negativa en su local. La gran mayoría de las veces me han dicho que casi nadie se para a explicarles esa percepción que tenemos como cliente y me lo agradecen mucho.

    A esos restaurantes suelo darles una segunda oportunidad, les recomiendo una herramienta que conocí hace un tiempo y que funciona muy bien de cara al cliente y al hostelero E-Menu http://www.emenuweb.com. Con esa herramienta pueden imprimir las cartas actualizadas a diario, tener digitalizados en la web cada uno de sus platos y sus ingredientes, se pueden hacer búsquedas sólo de aquellos platos o productos que no tengan el/los alérgenos elegidos, subir su carta a internet, traducirla a 70 idiomas (muy interesante ara zonas turísticas), imprimir la carta a diario si se requiere y así tenerla actualizada, entre otras muchas cosas. Todo eso se puede conseguir a través de una versión gratuita que tienen por lo que ganamos los clientes y el empresario no tiene excusa.

    Esa es mi historia y espero haber aportado con mi intervención. Si alguien me quiere acompañar en esta lucha se lo agradecería mucho!!!

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