Diarrea del viajero

Miren (y admiren) por un momento a este par de jóvenes, en adelante Frank y Juliet, ataviados con sombreros Morreton. Están a punto de embarcar en ese avión hacia un destino tropical sin saber que pronto, muy pronto, uno de los dos perderá toda su elegancia aquejado por la diarrea del viajero.

No, no soy una aguafiestas, Frank y Juliet me caen bien (aunque el bigotillo de Frank es francamente mejorable). Simplemente hablo de estadísticas: entre el 40% y el 60% de  los viajeros con destino a África, centro y sur de América, Oriente Medio y gran parte de Asia termina sufriendo la temida diarrea del viajero. Antes de nada… ¡no temáis por ellos! La diarrea del viajero no suele ser grave y  Frank y Juliet se pondrán bien. Pero sin lugar a dudas pasarán algún día agarrados al inodoro perdiendo con ello todo su glamour y parte de sus vacaciones.

Quizá, si Frank y Juliet hubieran leído este post, podrían haberlo evitado. Nosotros aún estamos a tiempo.

diarrea del viajero

 

¿Qué causa la diarrea del viajero?

Todos sabemos que la causa principal de la diarrea del viajero es consumir alimentos o agua contaminada pero ¿contaminada con qué? ¿Con virus o bacterias? ¿Con espíritus malignos del Ganges, del Amazonas o del Nilo? En este caso podemos señalar con el dedo en modo acusador a una bacteria llamada Escherichia coli enterotoxigénica (ETEC para los amigos). Esta bacteria, que tiene cierta querencia por habitar intestinos y aguas residuales, es la responsable de la mayor parte de las diarreas del viajero.

¿Afecta a todos por igual?

No, las posibilidades de sufrir la diarrea del viajero dependen de numerosos factores:

1. Tipo de viaje elegido. No es lo mismo ir a un complejo hotelero que recibe miles de turistas “del primer mundo” al año y está preparado para tratar a sus huéspedes y a sus sistemas inmunitarios, que echarnos la mochila al hombro y “vivir la experiencia”. Juliet quería ir al Club Bahía Príncipe de Punta Cana pero Frank se empeñó en visitar a un amigo ingeniero que estaba en un campamento de Guatemala construyendo una presa. Adivinad quien ganó.

Alguno puede considerar que comer en puestos callejeros, en la mesa de un nativo desconocido o bañarse en pozas paradisíacas puede ser muy cool, muy hipster o muy twee (la nueva estupidez tribal) pero lo que es en realidad es un factor de riesgo para acabar con una diarrea del viajero. Eso sí, una diarrea muy cool, muy hipster y muy twee. Sin quitarse el borsalino, o en este caso, el Morreton.

2. Edad. La diarrea del viajero es más frecuente en niños y jóvenes menores de 30 años y menos común a partir de 55 años. Esto se debe a que los niños tienen el sistema inmunitario menos desarrollado que los adultos.

Los pobres Frank y Juliet, a pesar de sus treintaytantos, tenían alguna que otra papeleta. ¡Ah! Y se la jugaban a cara o cruz, ya que la diarrea del viajero afecta por igual a hombres y mujeres.

3. Enfermedades previas. Los inmunodeprimidas o afectados por enfermedad inflamatoria intestinal son más propensos a desarrollar una diarrea del viajero.

4. Medicación. Aumenta el riesgo de diarrea del viajero en las personas que toman antiácidos (como omeprazol o ranitidina) y en aquellas con baja acidez gástrica.

¿Cúales son los síntomas de la diarrea del viajero?

Para poder llamarse como tal, es necesario que aparezcan cuatro o más deposiciones sueltas en un periodo de 24 horas o tres deposiciones en un periodo de 8 horas.

Las deposiciones líquidas suelen ir acompañadas de síntomas como náuseas, tenesmo (urgencia por ir al baño), retortijones y dolor en la defecación.

¿Cómo sabemos si es grave la diarrea del viajero?

Aunque generalmente no se trata de un enfermedad grave, Frank y Juliet deberían buscar asistencia médica en los siguentes casos:

– Fiebre que supera los 38, 5 ºC  en adultos o 38 ºC en niños.

– Aparición de sangre en las heces.

– Signos de deshidratación.

– Si no hay mejoría en 3-4 días en adultos, en 2 días en niños e incluso menos tiempo en bebés.

 7 medidas para prevenir la diarrea del viajero

1. lavarse las manos con frecuencia, especialmente antes de comer. Es conveniente llevar en el bolso o en la mochila una solución hidroalcohólica desinfectante (las que se pusieron de moda con la gripe A).

2. NO beber agua que no sea embotellada (y asegurarnos de que el envase esté precintado).

3. NO tomar bebidas con hielo del que no tengamos la certeza de estar hecho con agua potable. Lo siento por los mojitos callejeros de la Habana.

4. NO tomar café, té o infusiones si no estamos seguros de que se haya hervido el agua en su elaboración. No pasa nada por rechazar el té que nos ofrece el primer vendedor de perfumes en Egipto.

5.  NO tomar frutas ni verduras crudas y sin pelar. Esto incluye evitar los deliciosos zumos de frutas que se encuentran en cualquier puesto caribeño ya que no sabemos en qué condiciones se han elaborado.

6. NO tomar carne, pescado o ningún tipo de alimento crudo. Si vamos a Perú es delito no probar el cebiche, pero no hay que hacerlo en cualquier sitio.

7. NO bañarse alegremente en la primera charca que se encuentre, por muy romántica que sea o por muy saludables que sean sus lodos. A pesar de que se extremen las precacuciones, el agua puede entrar en el organismo a través de las fosas nasales o de pequeñas degluciones. Una cosa es jugar a ser Frank y Juliet, y otra jugar a ser Fiona y Shrek.

*En realidad, una diarrea del viajero es casi el mejor souvenir que podemos llevarnos de ciertos lugares plagados no sólo de bacterias, sino también de parásitos.

Tratamiento de la diarrea del viajero o la importancia de llamarse Loperamida

Una vez en destino un buen botiquín puede mejorar significativamente nuestro estatus. Estos son los elementos que no deben faltar en la maleta:

Sueros de rehidratación oral (SRO). Se emplean para evitar la deshidratación, que es el mayor riesgo de una diarrea del viajero (especialmente en niños). Los clásicos Sueroral Casen o Citorsal son sobres que se disuelven en un litro o medio litro de agua respectivamente. Para los especialitos, el Citorsal sabe a naranja. Existen soluciones ya preparadas en tetrabrick (quizá menos cómodas para viajar) con múltiples sabores para niños y otras para bebés que incluyen también sobres con probióticos como el Bi-oral baby.

Probióticos. Diversos estudios concluyen que la administración conjunta de probióticos con sueros de rehidratación oral disminuye la duración y la gravedad de las diarreas infecciosas agudas. Algunos de los probióticos disponibles en farmacias son Lactofilus, Casenfilus, Prodefen o Lactoflora.

Loperamida. Es el fármaco antidiarréico más popular. Más conocido como Fortasec o Loperan se trata de una EFP (puede comprarse sin receta) que no debe utilizarse en menores de dos años. Tampoco es conveniente utilizarlo en aquellos casos en los que exista fiebre o sangre en las deposciones. El racecadotrilo (tela con el nombre) o Tiorfan también se utiliza como antidiarréico.

Paracetamol. El paracetamol puede sernos útil para mejorar el malestar general y también como antipirético en el caso de existir fiebre.

Por otro lado:

Antieméticos. Mejoran las náuseas y se emplean frente a los vómitos, sin embargo, deben ser prescritos por el médico y no suelen ser necesarios en la diarrea del viajero. El Primperán, un clásico de ayer hoy y siempre, no está indicado para menores de 18 años. En menores de un año su uso está contraindicado.

Antibióticos. Deben ser prescritos por el médico y sólo son necesarios en un pequeño porcentaje de casos para el tratamiento de la diarrea del viajero. El problema al que nos enfrentamos es que en algunos lugares del planeta puede ser difícil encontrar estos antibióticos (o incluso un médico) si realmente llegamos a necesitarlos.

Alimentación ante la diarrea del viajero

BEBIDAS : Ante la diarrea es prioritario aumentar la ingesta de agua y otros líquidos como la limonada alcalina para prevenir la deshidratación. Siempre que sea posible, es preferible beber sueros de rehidratación oral (SRO) ya que contienen las sales minerales que se deben reponer en la proporción adecuada.

BEBIDAS NO: deben evitarse las bebidas alcohólicas, el café, los refrescos, el agua con gas o la leche.

ALIMENTOS : Los sólidos deben limitarse mientras las deposiciones sean frecuentes y se reincorporarán gradualmente cuando el paciente mejore. La sopa de arroz, el pescado o aves cocidas sin piel o el yogur son algunos alimentos aconsejables.

ALIMENTOS NO: Deben evitarse las frutas y las verduras y ésta es una de las pocas ocasiones en las que se puede escribir esta frase con la conciencia tranquila.

El consejo de la boticaria

Ni todos los hoteles caribeños de cinco estrellas están libres de que se escape alguna Escherichia coli en el mojito, ni todos los viajeros aventureros son unos inconscientes. Una vez más, lo importante es utilizar el sentido común para evitar las situaciones de riesgo y asumir que a pesar de nuestros esfuerzos, el entorno propicia un episodio diarreico en el cuaderno de viaje.

Por ello, al preparar la maleta, junto con la guía y la cámara de fotos, aconsejo incluir un botiquín con todos los elementos necesarios para mejorar nuestros síntomas ante una posible diarrea del viajero. Y ya puestos, añadiría el mejor repelente de mosquitos.  Si Frank y Juliet volvieran hoy a Guatemala llevarían suero y probióticos en su equipaje de mano. Estoy convencida.

7 medidas para evitar la diarrea del viajero -       

Powered by Vcgs-Toolbox

Fuentes:

http://www.thecochranelibrary.com/userfiles/ccoch/file/Water%20safety/CD003048b.pdf

20 Respuestas a los Comentarios

  • Irene MoRe20 agosto, 2014 a las 08:49

    XDDD, me encanta lo bien que lo explicas todo. Entiendo que des esos consejos, pero resistirse a un buen mojito o a un buen “jugo de frutas” es muy complicado. En mi primer viaje a Centro América tuve cuidado los dos primeros días, a partir del tercero no pude resistirme.
    Eso sí, en mis viajes no falta el botiquín con el suero, el fortasec y el paracetamol. ¡¡Y el repelente, claro!!
    De momento, he tenido suerte y me he librado de esos momentos excesivamente íntimos con el señor Roca.

    Responder
    • boticariagarcia20 agosto, 2014 a las 12:27

      Me alegro mucho, pero ya sabes… si juegas a la ruleta al final te puede acabar tocando! Sé que hay cosas irresistibles, pero ni el batido más divino compensa perder un par de días de vacaciones. Y ahora hablo desde mi propia experiencia 😛

      Responder
  • Mi Álter Ego20 agosto, 2014 a las 11:30

    Nunca me ha pasado (aunque he de reconocer que nunca he viajado a destinos demasiado exóticos) pero está bien saberlo, por si acaso. Las farmacias de guardia nunca están a mano cuando se las necesita… Un besote!!!

    Responder
    • boticariagarcia20 agosto, 2014 a las 12:29

      Sudamérica en general puede llegar a ser bastante exótica, pero si no recuerdo mal tú has vivido allí y eso te da un plus, no?

      Responder
      • Mi Álter Ego22 agosto, 2014 a las 11:33

        Viví en Uruguay pero no es un sitio demasiado peligroso para esas cosas. El agua es potable y no hay jungla. Jajajaja. Besotes!!!

        Responder
  • Mamá en Bulgaria20 agosto, 2014 a las 12:45

    Este post le habría venido muy bien a uno de mis hermanos cuando se fue a vivir a un país de centroamérica 🙂

    Responder
    • boticariagarcia22 agosto, 2014 a las 11:42

      Lástima llegar tarde… aunque quizá pueda serte útil a ti ante unas futuras vacaciones!!

      Responder
  • papiroflash20 agosto, 2014 a las 14:09

    Me ha encantado este post y he de decir que yo ,si lo pase fatal en Rivera Maya con una diarrea que me tuvo 24 h. Sin poder salir de la habitación del hotel , menos mal a las sales( SOR)
    Y muchas cosas mas hicieron que al día siguiente estuviera como una rosa.
    Es importantísimo viajar con un buen botiquin cuando se va a estos lugares, pues el enemigo siempre está acechante.
    He de decir que del grupo de 8 personas fui la única que cumplía todo a rajatabla, pero quien no se toma un MOJITO…????
    Besos

    Responder
    • boticariagarcia22 agosto, 2014 a las 11:47

      No hay mal que por bien no venga, te libraste de que te cayera encima la mayor tromba de agua en Chichen Itzá desde que pusieron la primera piedra… Por cierto, que también te habría venido bien el post anterior sobre cinetosis… por aquello de no alimentar a los peces del Caribe. ¡Besitos!

      Responder
  • María20 agosto, 2014 a las 16:40

    Un día nos tienes que hacer un post a los que sufrimos el estreñimiento del viajero… A mí lo de las tres deposiciones en 24 h me da casi envidia… Jajaja!

    Responder
  • remorada20 agosto, 2014 a las 16:57

    yo tengo dos historias de terror (cómo no!) con este tema.

    1994, una amiga española visitaba Perú y yo intenté evitar que le pasara esto que es tan frecuente, al punto que nuestro viaje mochilero la obligaba a lavarse los dientes con agua embotellada, por si acaso. un día, en un mercado de un pueblo perdido, me giro a preguntar por algo y cuando la veo estaba tomando granizado EN BOLSA DE PLÁSTICO. a saber con qué frutas y con qué aguas habrá sido preparado, pero del asco me puse mala yo, ella como una rosa.

    2011, Berlín, me puse mala, pero mala malísima. volví a BCN y ni la sanidad pública ni la privada me daban solución a mis males. beba agua, coma arroz, beba el agua del arroz y así. pasaron los días y, desesperada, llamé a mi pediatra de Lima que inmediatamente identificó que había pillado una Giardia! y así fue, pastillas y santas pascuas. En esas épocas había el brote del pepino español, esta fue la venganza del pepino germano x)

    Responder
    • boticariagarcia22 agosto, 2014 a las 11:50

      Remorada, yo es ver que has comentado y entrarme ya los sudores fríos imaginándome cualquier historia truculenta.
      Nunca defraudas.
      Tu 1994 es de traca, digno de contar… y tu 2011 me ha recordado a los banzados que di yo hasta que le encontramos que lo que le pasaba a mi Gremlin, el que no me comía, es que tenía una Giardia.

      Besitos!

      Responder
      • Aniinteutonland22 julio, 2015 a las 12:56

        Ay eso me lo cogí yo también en Kenya! Suerte que me empecé a encontrar mal en el avión de vuelta y mis vacaciones dueron estupendas 🙂
        Tardaron 3 semanas en encontrarme lo que era…no digo más!

        Besotes

        Responder
  • toni22 julio, 2015 a las 14:03

    ¿De dónde sacas esas ilustraciones tan chulas, boti?

    Responder
    • boticariagarcia22 julio, 2015 a las 14:30

      Son de la base de Getty pero no son libres de derechos, hay que pasar por caja…

      Responder

Deja un comentario

Por favor, escribe tu nombre. Por favor introduzca una dirección de correo electrónico válida. Por favor introduce el mensaje.