¿Qué hacer para que el ajo no repita? 5 Trucos para conseguirlo

07-07-2021 | 🥑 Nutrición | 1 Comentario

Eso de repetir el ajo es todo un clásico. Pero no un clásico como una pieza de Beethoven o Lo que el viento se llevó, sino de los desagradables.

Pero a ver quién es la guapa o el guapo que se toma un gazpacho bien cargadito de ajo, y luego no se tira toda la tarde repitiéndolo…

✅ Lo bueno de todo esto es que hay algunas trucos para evitar que el ajo se repita, o cuando menos minimizar ese efecto de este superalimento.

El ajo se me repite mucho

¡Quedaos por aquí y os lo cuento todo!

🧄 ¿Por qué repite tanto el ajo?

Tanto el ajo como la cebolla tienen compuestos de azufre que por un lado, son nuestros mejores amigos por distintas razones. Entre ellas, las siguientes:

✔️ Tienen propiedades antioxidantes.

✔️ Neutralizan los radicales libres.

✔️ Pueden protegernos contra algunos tipos de cáncer.

Pero tienen un «lado oscuro», que es que esos compuestos viven en el ajo inocentemente, pero una vez que llegan al estómago se transforman en compuesto volátil.

Sí, eso significa exactamente lo que parece: que vuela. Y por lo tanto puede subir por el estómago una y otra vez horas después de haberlo consumido.

Y encima la cosa no acaba aquí, ya que tras ser digerido puede irse a «recorrer mundo» a través de la sangre, y hasta los pulmones, de forma que el mal aliento puede durar hasta un día. E incluso filtrarse el sudor y la orina.

Vamos, que el ajo es como tener a un mejor amigo…Pero al que le canta el alerón.

¿Hay alguna forma de neutralizar el ajo para que no repita tanto?

Lo primero que os puedo decir a este respecto es algo obvio: que no hay que abusar.

❌ Y es que si lo que estamos haciendo es un gazpacho y no terminar con un vampiro, no hay que «inflarse» a ajo.

5 trucos para no repetir el ajo sin renunciar a su sabor

Pero al margen de lo evidente, existe una serie de truquillos que también podéis seguir para que el ajo no repita y no dejar de disfrutar de su sabor:

Truco número 1 – Que los ajos sean frescos

Es mejor utilizar ajos frescos, y no de esos que dejamos meses viendo la vida pasar. Porque cuanto más viejo sea el ajo, es más probable que repita.

Así que ya sabéis gente: nada de almacenar un montón de ajo en la cocina.

👍 Es mucho mejor ir comprándolo conforme se vaya a ir utilizando.

Truco número 2 – Quitarle el germen al ajo

Al partir el ajo por la mitad, a lo largo (no a lo ancho), podremos ver que en el centro tiene una parte diferenciada de color ligeramente verdoso.

Pues bien, no es que quitarlo sea infalible, puede seguir repitiendo, pero los compuestos de la parte del núcleo pueden estar más concentrados. Por lo que al menos puede ser una ayuda.

O al menos si se trata de ajo fresco, porque si es ajo viejo, quitarle el germen no va a servir de nada.

✅ Así que en este caso se trata más bien de combinar dos trucos en uno.

Trucos para que el ajo no repita

Truco número 3 – Escaldar o cocinar el ajo

Este es el truco definitivo, ya que el ajo cocinado siempre repite menos que si está crudo.

Ahora quizás os preguntéis que cómo vais a echarle un ajo cocido al gazpacho…Bueno, pues siempre podéis meterlo durante 30 segundos en el microondas y conseguiréis el mismo efecto. Y no solo eso, sino que el ajo tendrá una textura más blandita.

Truco número 4 – Neutralizar el ajo con otros alimentos

Existen estudios que señalan que la leche alivia la sensación de estar repitiendo el ajo.

❌ Aunque quizás os pase como a mí, que no me veo yo tomando un chupito de leche después del gazpacho, la verdad sea dicha.

👉 Pero otros estudios apuntan a la lechuga, el perejil o la menta como alimentos neutralizadores. En realidad no hay ninguno que sea infalible como neutralizador, pero quizás algunos sí puedan ser una buena una ayuda.

Truco número 5 – Usar ajo negro en lugar de ajo normal en el gazpacho

Sí, sé que os habrá sorprendido. Pero el ajo negro es un tipo de ajo que se mete en unas cámaras a una temperatura y humedad determinadas, haciendo que coja su característico color negro durante un proceso que dura 60 días.

✅ Y durante este tiempo ocurre algo magnífico: que los compuestos picantes del ajo, y los que repiten, se convierten de manera natural en otros compuestos con propiedades beneficiosas para la salud, que se llaman compuestos fenólicos.

Ahora bien, el ajo negro tiene un sabor dulce, por lo que el gazpacho sabrá diferente. Si sois golosos, quizás hasta os guste más ese puntito.

También tiene un ligero sabor a regaliz y a frutas, por lo que mira por dónde, puede ser un buen aliado para hacer recetas un poco más exóticas.

👍 Así que si os gusta experimentar en la cocina, el ajo negro os puede resultar de lo más útil.

Y si encima no repite, mejor que mejor.

Truco bonus – Apostar por el producto local y de km 0

Finalmente, es mejor utilizar el ajo de aquí y no el que nos traen desde China, que tiene menos sabor.

✅ Yo personalmente os recomiendo los ajos morados de Las Pedroñeras, que son los únicos que tienen Indicación Geográfica protegida.

¿El ajo cocinado es menos saludable que el ajo crudo?

Aquí viene la parte mala de uno de los trucos que hemos visto. Porque en efecto, cuando se cocina el ajo pierde la alicina, y con ella algunos de sus efectos más beneficiosos para la salud.

Es cuestión de poner las cosas en una balanza ⚖️ Siempre que se tenga la ocasión de consumir ajo crudo, es mejor hacerlo. El quid de la cuestión está en no abusar, para que no repita demasiado.

De todos modos el ajo cocinado conserva parte de sus propiedades, por lo que tampoco hay que pensar que consumirlo de esta manera no sirve para nada más allá del gusto para el paladar.

¿Cuáles son los beneficios del ajo crudo?

El ajo crudo es un potente antibiótico y antiinflamatorio. También tiene propiedades antifúngicas y antivirales.

✅ Es como una medicina todoterreno y encima natural, por lo que no debe faltar en nuestra dieta.

Además favorece el ajo es estupendo para el sistema inmunitario, a la vez que sirve para combatir el colesterol y disminuir la presión.

A lo que hay que añadir que el ajo inhibe la bacteria Helicobacter pylori, que guarda relación con casi todas las úlceras gástricas y duodenales, y que con el tiempo puede llegar a provocar un cáncer. De ahí que el ajo también sea anticancerígeno.

¿Conclusión? El ajo crudo repite pero compensa, esa es la verdad. Y si queréis minimizar el efecto, ya sabéis algunos truquillos para conseguirlo.

¡Ah, y sobre todo acordaos del ajo negro! Que lo tenéis muy olvidado me temo.

Entradas relacionadas

Agua con limón: Mitos y realidades de tomarlo en ayunas
Agua con limón: Mitos y realidades de tomarlo en ayunas

Muchas personas tienen la costumbre de tomar un vaso de agua con limón antes de desayunar, por los efectos curativos que se le atribuye a esta solución. ¿Son verdaderas o no esas creencias? Si sientes curiosidad quédate por aquí, porque hoy voy a contarte qué hay de...

1 Comentario

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Nuevo libro gratuito: «Comida rápida, barata y saludable»

EL PRIMER LIBRO DE BOTICARIA GARCÍA

EL SEGUNDO LIBRO DE BOTICARIA GARCÍA

EL TERCER LIBRO DE BOTICARIA GARCÍA