Pezoneras de plata: mito de la lactancia

17-09-2014 | 🍼 Pequebotica | 46 Comentarios

 

Las pezoneras de plata ayer causaban sensación en ciertos foros de Twitter. Ya saben ustedes que si a la Boticaria García un producto milagro (o unas pulgas) le dice ven, lo deja todo… y escribe un post.

Su nombre deja poco a la imaginación: se trata de unas pezoneras fabricadas en plata que se ponen a modo de cazuelilla sobre el pezón de la mujer lactante entre toma y toma. El objetivo es, ahora viene lo bueno, proteger los pezones de la aparición de grietas, fisuras ¡e infecciones!

Desde luego imaginación no les falta. Y cuajo tampoco.

 

pezoneras de plata

 

EL TRUCO DE LAS PEZONERAS DE PLATA

 

Se coge a una madre primeriza preocupada por la lactancia (apenas hay nicho de mercado para ésto, me temo) y se le promete lo siguiente:

 

  • Existe un producto que previene las grietas, las infecciones propias de la lactancia materna y que desinfecta naturalmente. Poco menos que la panacea. De cómo lo hace no da muchos argumentos. Si acaso se mencionan las propiedades ancestrales de la plata. Eso de las tradiciones milenarias y ancestrales siempre viste mucho.
  • El producto es natural. Pocas cosas gustan más a una primeriza que utilizar cosas naturales con su bebé.
  • El producto es reciclable y dura toda la vida. Me equivocaba en la línea anterior. Aún hay algo que puede  gustar más a una madre que utilizar productos naturales e inofensivos: ¡el chollo económico! Un chollo de 50-60€.
  • Se le da un halo de seriedad hablando de la OMS y de los beneficios de la lactancia materna (aunque la OMS no recomiende el producto, tú habla de la OMS que algo queda). También se menciona que el producto cumple una directiva europea, la 93/22/CEE, que queda muy solemne. Cumplir la directiva básicamente garantiza que el producto no es tóxico, no que sea efectivo.
  • Apelando a la fibra sensible, se añade que pueden usarse «de generación en generación» o incluso «regalarse a una amiga». Esto de regalarlo a una amiga me parece especialmente emotivo a la par que higiénico. Sobre todo cuando recomiendan no esterilizarlo sino limpiarlo con un poco de bicarbonato. Y listo. Otros pezones aguardan. Next.
  • El GRAN TRUCO FINAL: Ése me lo reservo para las conclusiones.

 

¿Qué prometen las pezoneras de plata?

 

Todo. Absolutamente todo. La magia es lo que tiene, que no escatima en promesas. ¿Para qué?

 

1. Previene grietas y fisuras.  Intuyo que los fabricantes de estas pezoneras cuando imaginan a las mujeres lactantes piensan en Danielle Rousseau en Lost, abriéndose paso en la selva de la isla con un machete. Así, como si de los famosos conos de Madonna se trataran, estas copas metálicas  protegerían los pezones de la maleza y de las zarpas de los osos polares. Y hasta del humo negro, nunca se sabe.

No, si no es pensando en Danielle Rousseu no lo entiendo porque para prevenir las grietas precisamente hay que evitar la humedad. Todos los fabricantes de discos de lactancia se esmeran en mejorar la transpiración. Además, se recomienda a toda púerpera viviente usar sujetadores de algodón y que, de tener que aplicarse alguna crema como lanolina, se dejen secar los pezones al aire. Sin embargo, al tapar el pezón con una pezonera de plata estamos impidiendo la transpiración.

Esos pezoncillos resguardados en su urna que gritan alborozados ¡Por encima de la pezonera de plata antiséptica, no-pasarán! lo que olvidan es que tampoco pasa el aire. Y eso no es bueno.

Por otro lado, uno de los mayores motivos de aparición de grietas es una mala colocación del bebé en la succión. Y si el bebé está mal colocado, por mucho que te pongas una copa de plata con incrustaciones de esmeraldas precolombinas, las grietas aparecerán igual.

Hablando de esmeraldas precolombinas y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid os dejo una foto de un objeto encontrado en Colombia en el año 1600 a.C. Unos visionarios. Ellos con oro, que siempre hubo clases.

 

 

pezoneras de plata

2. Previenen infecciones. Los fabricantes de las pezoneras de moda hacen referencia a las propiedades antibacterianas y cicatrizantes de la plata. Hasta ahí bien. Todos conocemos medicamentos como Silvederma, con sulfadiazina de plata, útiles para la desinfección y cicatrización de quemaduras. Por otro lado, la tecnología de la plata antiséptica la explican estupendamente en este enlace de la web de Hansaplast. Hansaplast es un laboratorio fabricante de apósitos con este noble metal. Los iones de plata presentes en el parche se liberan al entrar en contacto con la herida, inhiben algunos mecanismos enzimáticos de las bacterias, impiden que proliferen y de éste modo se previene la infección.

Por si alguien lo duda, los parches de Hansaplast «se gastan». Cuando se han liberado todos los iones de plata, se acabó lo que se daba. Sin embargo, en el caso de estas pezoneras no hay sales de plata, ni tecnología alguna que libere nada. De hecho, si así fuera no estaría indicado en la lactancia porque podría pasar a la leche , al igual que no se recomienda el uso de estas cremas o estos parches para curar las grietas.

Lejos de preguntarse ¿y ahora qué hacemos? los fabricantes de pezoneras de plata hacen de ésto una virtud. Al no liberarse iones, ponderan que no se gasta y que una pezonera de plata es para siempre. Como los diamantes.

 

¿Hay alternativas eficaces a las pezoneras de plata?

 

Por supuesto, más nos vale:

 

Para prevenir las grietas, además de asegurar la correcta postura del bebé, la madre debe procurar una buena hidratación del pezón. Esto se consigue de forma sencilla ya que durante la lactancia las Glándulas sebáceas de Montgomery segregan una sustancia aceitosa que sirve como lubricante natural. También se pueden usar puntualmente cremas con lanolina que no necesitan aclarado si comienzan a notarse molestias.

 

Para prevenir las infecciones hay que hacer algo muy sencillo que los fabricantes de estas pezoneras de plata no mencionan mucho: mantener una buena higiene. El pecho debe lavarse sin utilizar jabones agresivos que resequen la piel. La mejor opción es con suero fisiológico y gasas.

En el desafortunado caso de sufrir una mastitis originada por Staphylococcus aureus (bacteria anaerobia, es decir, que gusta de vivir escasa de oxígeno) dudo mucho que mantener el pezón tapado a cal y canto sea buena cosa.

 

El consejo de la Boticaria

 

Usar pezoneras de plata (a 50€ o 60€ la parejita) no sólo no merece la pena sino que es desaconsejable ya que impide la correcta transpiración del pezón.

Las madres primerizas, entre inexperiencia y hormonas, son un blanco fácil para este tipo de productos milagro. Son receptivas a cualquier objeto que pueda mejorar su bienestar y sobre todo, el de sus hijos. Y si pueden conseguir el bienestar mediante algún artículo mono, como collares o pulseras, mejor que mejor. Ése es EL GRAN TRUCO FINAL:

Y es que, todo hay que decirlo, los fabricantes de pezoneras proponen una ventaja que yo no puedo rebatir: cuando acabe la lactancia puedes ir a un orfebre y que transforme las pezoneras de plata en una joya inolvidable que te recuerde la maravillosa experiencia con tu hijo. Lo dicho, insuperable.

Mi consejo para una mamá usuaria de pezoneras de plata es fundirlas y preparar un bonito broche de plata para el collar de ámbar. El collar de ámbar será, sin duda, su próxima compra de tipo ecológica, natural y ancestral  para el dolor de dientes de su bebé. Al fin y al cabo diamonds are a girl’s best friends. Y la bisutería que no falte.

 

pezoneras de plata

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46 Comentarios

  1. Aitana

    Claro que funcionan las pezoneras de plata, doy fe de ello. Tengo un bebe de casi 8 meses, que es un glotón y no he tenido problema. Es mas, amigas que han tenido grietas y heridas, en algo mas de una semana se les ha curado.
    Si son algo antiesteticaa, pero dar de comer a mi bebe sin dolor es mas importante.

    Responder
  2. Guilli Torres

    A mi me funcionaron! ojo que yo no las compré, me las prestó una amiga italiana (allá al parecer se usan mucho porque acá en perú jamás había escuchado sobre ellas) y me funcionaron muy bien. Durante la primera semana de vida de mi bebé estuve sufriendo con las grietas y heridas en los pezones pues mi bebé no se agarraba bien y aunque usaba lanolina el dolor era intolerable al punto que llegue a pensar en dejar la lactancia y sacarme leche para dársela en biberón pero no llegué a eso gracias a que esta amiga me comentó que había atravesado por algo similar con sus dos hijas y esto fue lo único que le funcionó. Al inicio yo pensaba que el bebé tenía que lactar con las pezoneras, no entendía muy bien lo que me decía y me imaginaba mil cosas raras al igual que la mayoría de uds, pero luego entendí que se usan para cubrir al pezón luego de que el bebé termina de lactar. A mi me funcionó y yo si las recomendaría, aunque nose si antes de conocer de este producto me hubiera atrevido a comprarlas y menos por ese precio.

    Responder
  3. A mí también me fueron muy bien

    A mí me dieron muy buen resultado. Antes de comprarlas pude probarlas y debo decir que me funcionaron desde el primer día.

    Para mí era un suplicio el tener que poner al niño al pecho porque tenía unas grietas terribles y sentía mucho dolor.

    Ya había probado la crema de Lanolina que me aconsejaron en el hospital y tb la matrona y nada…

    Sí que funcionan de verdad y sale más barato que si compras tres botes de crema, pero siendo farmacéutica no te conviene promocionar este producto que realmente ayuda a las madres primerizas. Mi hermana paso por lo mismo que yo y le deje las pezoneras y se acabo el problema…

    Responder
  4. Estefanía Fernández Miguez

    Por lo que veo, todas las que se rien de las SILVERETTE no las han probado, con lo cual quizá no deberían opinar.
    Soy madre de dos niñas y en ambas tuve problemas con la lactancia que superé tras varios meses de adaptación. Mi segunda hija nació en Auckland y pasé por mil y una matronas y expertas en lactancia que no supieron ayudarme. Por suerte, desesperada, encontré un punto de venta de estas pezoneras y estaba tan desesperada que le pedí a mi marido que me las comprara. Han sido increíbles!! han salvado literalmente mi lactancia. Durante las primeras semanas no podía ni ponerme un camisón de seda que rozara mínimamente los pezones porque veía las estrellas. Con las pezoneras podía hasta ponerme un sujetador, por no hablar del alivio fresquito e inmediato que proporcionan. Ni más grietas, ni más dolor ni nada de nada. Ojalá alguien me hubiese hablado de ellas en mi primera experiencia con la lactancia!! Cuánto sufrimiento y dolor habría ahorrado. Las Silverette están hechas de plata coloidal de la que SI HAY EVIDENCIA CIENTÍFICA de que no permite crecer hongos y bacterias a su alrededor, por lo tanto no crecen entre las grietas y así pueden curar. Hay material quirúrgico hecho de este mismo material por el mismo motivo. Evidencia o no científica, mi ejemplo empírico para mi y para millones de mujeres en el mundo es más que suficiente. Y, bajo mi opinión, alguien que no las ha probado no debería opinar de este producto ni tratar a las madres primerizas de tontas. Por cierto, por lo que he visto, el PVP en España de las mismas es 45€.

    Responder
    • Ana

      Estoy totalmente de acuerdo, tras pasarlo realmente mal y probar de todo fue lo único que me alivió y sanó las gritas entre cada toma. Lo que no entiendo es que este artículo salga de los primeros en el buscador….

      Responder

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