Las calabazas de Halloween se comen

27-10-2014 | 🥑 Nutrición | 25 Comentarios

Cuando pensé en hacer un post sobre Halloween, créanme ustedes si les digo que se me pasaron por la cabeza ideas nutricionalmente terroríficas. Si el año pasado en Navidad ya tuve unas palabras para los turrones y en Semana Santa me ensañé vilmente con lo que engordan las torrijas, ¿qué no haría yo por machacar el festival del azúcar en una tradición que ni siquiera es nuestra?

Mientras pensaba en como poner a bajar de un burro las chucherías y golosinas de Halloween, mi hijo de cuatro añitos se acercó con una cabalaza de chocolate que le habían regalado:

– ¿Mamá, me puedo poner mi disfraz de esqueleto ya?

Me sentí como la vieja del cuadro de Velázquez. Mi pobre criatura acercándose con una calabaza y yo como una vieja castellana con cara avinagrada cocinando sopas de cebolla.

 

calabara halloween

Ensimismada estaba en este monstruoso pensamiento cuando mi hija, aún instalada cómodamente en los terribles dos, me clavó el gorro de su sombrero de bruja en el ojo.

Todo estaba perdido.

Ni Tenorios, ni buñuelos, ni huesos de santo. En ese momento supe que Halloween había llegado para quedarse y que ninguna de esas tradiciones podría competir, al menos entre los niños, contra las chuches y las calabazas. Un momento… ¿CALABAZAS? Quizá hubiese esperanza para halloween. Y para que la vieja castellana, aunque sólo por esta vez, fuera un poquito menos aguafiestas.

 

halloween niño

 

¿POR QUÉ NO ES CONVENIENTE COMER CHUCHES?

Las chucherías o golosinas (fresas, ositos, tiburones, ladrillos, palotes, nubes y otras delicatessen) tienen entre un 40% y un 70% de azúcar. Ni están hechas de plástico ni de materiales tóxicos. A ningún niño le van a salir tres orejas por tomarlas (como mucho doble mentón), pero insisto, contienen entre un 40% y un 70% de azúcar.

Como ya vimos en el post sobre zumos con azúcares añadidos, cuando tomamos azúcar en exceso la glucosa se almacena en el hígado y en el músculo en forma de glucógeno. Si ese glucógeno no se utiliza, la glucosa se convierte en ácidos grasos que se almacenan como triglicéridos (en el hígado o en las lorzas).

Además de azúcar, las chuches están compuestas de agua, y aditivos (cochinadas autorizadas) como gelificantes, espesantes y colorantes que hacen posible esa atractiva textura y color. Es decir, no aportan valor nutricional y sí una gran carga calórica, unas 350 kcal por cada 100 g.

No hay chuche buena aunque muchos fabricantes se empeñan en disimularlo:

– Gominolas con leche: aunque la leche figura en el envase como reclamo, se encuentra en una cantidad que no justifica en modo alguno su consumo.

– 0% de grasas: las chuches no llevan grasa, así que presumir de no llevar grasa no es ninguna ventaja añadida. Su «ingrediente conflictivo» es el azúcar, no la grasa. Que una chuche presuma de no llevar grasa es tan absurdo como si un aceite presume en su envase de no contener azúcar.

– Sin gluten, sin proteínas de leche de vaca: son una alternativa muy de agradecer para los niños con alergias o intolerancias, pero nutricionalmente son igual de nocivas que el resto.

 

calabaza halloween

 

¿QUÉ PASA CON LOS HUESOS DE SANTO?

Los huesos de santo serán nuestros, muy nuestros, pero resultaría absurdo hacer apología de ellos frente a las chucherías. Si bien es cierto que contienen almendras en su composición, en la mayoría de recetas que he consultado la cantidad de azúcar duplica la de almendras. Aportan unas 450-500 kcal por cada 100 g.

En definitiva, comer huesos de santo es nutricionalmente mejor que comer tiburones, pero también debe hacerse con moderación.

¿Y LAS CALABAZAS DE HALLOWEEN?

En las calabazas de halloween deposito yo mis esperanzas. Además de adornarlas y agujerearlas, resulta que las calabazas se comen. Y que comerlas no sólo no es malo-malísimo, sino muy saludable.

Frente al 40-70% de azúcar de las chuches, las calabazas de halloween (y las que no son de halloween) contienen más de un 90% de agua. Esto quiere decir que al ser prácticamente agua, aportan muy pocas calorías: 15 kcal por cada 100 g. Sí, han leído ustedes bien. Ya podemos jugar con la calabaza y sus 15 kcal/100 g hasta llegar a las 350 kcal de las chuches o las 500 kcal de los huesos de santo.

Y eso no es todo. La calabaza es rica en fibra, potasio, vitamina C, tiamina y carotenoides. Como siempre, podéis consultar la ficha de la calabaza en el utilísimo Mercado de los Alimentos de la FEN.

 

calabazas de halloween

 

El consejo de la Boticaria

Nos guste o no, Halloween está en la tele, en el cole, en los escaparates y en los supermercados. Tampoco nos gustaba Papá Noel y al final le hemos puesto una silla en la cena de Nochebuena. Negarles la fiesta de Halloween a nuestros hijos sólo despertará un mayor interés en ellos así que, si no podemos vencerla… unámonos a ella y abracemos la calabaza.

Que se disfracen de esqueleto si les gusta, que vayan de puerta en puerta pidiendo chuches si es la moda del barrio o de la urbanización. Eso sí, que pidan chuches. La primera vez que llamaron a mi puerta pidiendo ¿dinero o chuches? sí que estuve a punto de morir de susto. Nutricionalmente será terrible, pero prefiero que me pidan azúcar a un billete de 5€ (aquellas criaturas no aceptaban menos).

Al volver a casa después de la juerga, mi consejo es deshacernos de las chuches en un descuido (sí, tirarlas es lo mejor que se puede hacer con ellas) y cocinar algo con las calabazas que pueda ser atractivo para los niños.

Os propongo dos ideas para rematar la fiesta. La primera es un pastel salado de calabazas para cenar ya que puede pasar prácticamente por pizza ¿a qué niño no le gusta la pizza? La segunda es un bizcocho de calabaza con el que desayunar el día de los muertos. No me negaréis que no tienen buena pinta y que meter a los niños en la cocina a seguir destripando sus calabazas de Halloween no es un planazo para el próximo viernes.

 

calabaza halloween

 

halloween calabaza

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25 Comentarios

  1. Allan Velázquez

    Disculpa, yo la voy a adornar y sacar el relleno y hacerle la típica cara ya sabes agujerarla pero quisera yo tambien comerla después de que pase todo esto, que puedo hacer con la pulpa y también preguntar si la cáscara que se agujera no se hecho a peder o después de cuanto ya no sirve

    Responder
  2. Belén

    Mi padre tiene huerta y planta calabazas, que luego salen a millones sin saber lo que hacer!
    La calabaza asada al horno está buenísima (muy típica en Valencia) y si no sale demasiado dulce, pues se reaprovecha para hacer bizcocho o magdalenas que todavía están más buenos.
    Besos Boticaria, me encanta leer tu blog

    Responder
  3. Mertxe

    Estas calabazas valen para hacer cabello de ángel ? Gracias

    Responder

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