3 mitos sobre vacunas que puedes rebatir fácilmente a los cuñados

Como sabéis, esta semana se ha liado parda por unas desafortunadas declaraciones de Javier Cárdenas.

Más allá del revuelo mediático generado por un personaje en concreto, lo que me preocupa es observar los comentarios en los periódicos donde se ha publicado la noticia. Realmente sigue habiendo mucha gente que defiende a capa y espada la vinculación entre vacunas y autismo. Bien por desconfianza en la industria farmacéutica (un virus muy inoculado) o bien por simple desinformación.

Es cierto que falta información, que es necesaria una mayor divulgación por parte de los profesionales sanitarios, pero también creo que esto debe tener un apoyo por parte de las administraciones y las instituciones públicas. Mientras tanto, seguiremos dando la murga y, como en general nos gusta poco leer, he preparado una infografía con los mitos más frecuentes que espero que os gusten.

Los 3 mitos son:

  • Las vacunas contienen metales pesados: Debe quedar claro que actualmente NO.
  • Al poner las vacunas comienzan los problemas: Esto es una relación de casualidad, y no de causalidad, ya que el momento de administración de vacunas coincide con el momento en que pueden comenzar a apreciarse algunos de los síntomas de enfermedades del neurodesarrollo.
  • Hay estudios que lo confirman: No hay ninguno, y el que había tuvieron que retirarlo por estar manipulado y retirar la licencia al médico que lo realizó.

Podéis compartirla si consideráis que puede ser útiles para los “cuñados” que siguen campando por sus respetos en España.

mitos vacunas

 

Os dejo varios enlaces:

Y os recuerdo que ¡MAÑANA ES EL ÚLTIMO DÍA QUE ESTARÉ EN LA FERIA DEL LIBRO!

Si a alguien le falta su “Moco radiactivo” (en el que también se habla de vacunas) estaré de 12:00h a 14:00h en la caseta 33.

 

12 Respuestas a los Comentarios

  • Alejandro Peña9 Junio, 2017 a las 14:03

    Timerosal

    Responder
  • Mi Álter Ego9 Junio, 2017 a las 17:42

    Da mucho miedo cómo cada vez hay más periodistas y medios de comunicación que se dedican a repetir información sin contrastarla, sin pedir segundas opiniones, etc… Es una de las principales cosas que te enseñan en Periodismo y es una pena que se lo estén saltando tan a la torera.
    Siempre nos dicen que no nos creamos todo lo que vemos en Internet pero es que en realidad estamos en una época en que tampoco podemos creernos mucho todo lo que vemos u oímos en medios de comunicación.
    Muy triste y muy aterrador.

    Besotes!!!

    Responder
  • chifus9 Junio, 2017 a las 18:08

    hay cientificos y medicos qe dicen qe si no se vacuna a un niño
    ls demas vacunados estan en peligro…
    cn lo cual las vacunas no sirven si ls vacunados estan en peligro por alguien qe no lo esta…

    Responder
  • Madres estresadas9 Junio, 2017 a las 19:16

    Pablo empezó a tener síntomas de sarampión el día que iba a vacunarse.
    3 semanas de fiebre, de malestar,
    3 semanas sin dormir
    3 semanas de llorar sin saber exactamente qué era porque los primeros días son así.
    Y todo esto sabiendo que mi abuela se quedó sorda por el sarampión.
    No se lo deseo ni a mi peor cuñado (enemigo)

    Responder
  • Alberto9 Junio, 2017 a las 20:24

    Le ruego al blogguero que se informe mejor.
    MITO 1.
    La presencia de metales pesados está MÁS que contrastada a través de potentes microscopios que solo muy pocos especialistas pueden usar (y que pueden permitirse hacer cierta declaraciones). Uno de ellos es el Doctor Stefano Montanari, italiano, un personaje seguramente más reconocido y documentado de quién escribe este blog. El Doctor Montanari dice expresamente que LOS METALES PESADOS ESTÁN! Por supuesto hablamos de cantidades inferiores a las permitidas, PERÓ ESTÁN!
    El hecho que los metales pesados están de bajo de los limite permitidos no significa que no están. ESTÁN! poquitos, PERÓ ESTÁN!
    Mito 2.
    El estudio Kiggs habla muy claro, lo que pasa es que el bloguero ni se ha enterado que existe, tan ocupado a promocionar su libro: los niños vacunados enferman mucho (pero mucho) más que los niños no vacunados. ES UN HECHO COMPROBADO. Hablamos de un seguimiento de 30 años sobre grupos de niños vacunados y no vacunados!. Jamás se había hecho tal estudio antes (claro…no interesa, ¿verdad?) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3057555/.
    Mito 3.
    Hay muchos estudios que lo confirman. Diferente es el hecho que se quiere reconocer estos estudios. Ahora lo que se está haciendo es callar la boca al médico de turno. Pero yo aconsejo de escucharles. Han matado a mucha gente que decía que la tierra era redonda….

    Responder
    • Eli12 Junio, 2017 a las 12:07

      Hola Alberto,
      Has leído el artículo científico que enlazas? Porque dice exactamente lo contrario que tú en tu comentario:
      El resultado del estudio fue que los niños vacunados enferman mucho menos de las infecciones contra las que fueron vacunados. En cuanto a reacciones alérgicas e infecciones para las cuales no existen vacunas, no hubo diferencias entre niños vacunados y no vacunados.
      Es decir, el estudio prueba que las vacunas son EFICACES Y SEGURAS.
      Gracias por el link, por cierto.
      Un saludo.

      Responder
  • Leonardo Amortegui9 Junio, 2017 a las 21:31

    Bill Gates dijo que uno de los mecanismos para reducir la población eran las vacunas. Y lo dijo tan campante. Ahí os lo dejo..

    Responder
  • Axel Nouailhat10 Junio, 2017 a las 09:08

    Para Alberto,

    Buenos dias, te has leído el estudio KiGGS? Es alucinante citar un artículo que dice claramente que no existe ese aumento de enfermedades en niños vacunados vs no vacunados poner el link y quedarse tan pancho. Si es que un artículo cientifico hay que saber leerlo.

    El mismo artículo que citas aclara en “discusión” el resultado de los mismos. Que no existe diferencia significativa entre los dos grupos en la prevalencia de ninguna enfermedad y que la vacunación a día de hoy es el método más seguro para la prevención y tratamiento de la enfermedad.

    Ya está bien de desinformación popular. Soy personal sanitaria con capacidades investigatorias y además familiar de un síndrome de Asperger (autismo). Los únicos casos en los que no hay que vacunar es cuando la persona es alérgica (por muchos motivos diferentes y únicos a cada uno, como a cualquier medicamento) a dicha vacuna siendo, además, una reacción a un tipo de vacuna y no todas.

    Responder
  • Lunaticko10 Junio, 2017 a las 10:56

    Es simple quereis un mundo sin gente que ponga en duda el sistema sanitario???

    Pues vamos a pedir un sistema mas trasparente y financiando por el gobierno

    a ver si la salud de la poblacion algo tan importante no hay dinero y para temas militares si!! venga hipocritas!!

    cuando tengamos unas investigaciones sin estar sujetas a interses de una empresa, y todo este trasparente, no creo que nadie dude vacunas o cualquier investigacion

    si se duda es por que tenemos lo que merecemos!

    Responder
  • Bimbamex10 Junio, 2017 a las 13:37

    Ciertos sectores de la Pediatría española y de la Administración echan en cara a nuestras familias la inconsciencia en la decisión de no vacunar, nos culpan por nuestra actitud adoptada, nos dicen que somos malos padres e incluso nos tachan de asesinos. Esta situación viene creada desde hace siglos por la creencia de los licenciados en esta técnica transmitida por la Universidad española como inmejorable e incuestionable. Hace unas décadas, fuera de los centros del conocimiento oficial, las madres y padres recibimos una formación superior que nos permitió acceder al conocimiento extraoficial de una manera fiable y cotidiana, de tal manera que las familias españolas estamos, en la actualidad, bien documentadas e informadas, cosa que no puede decirse de los licenciados de este país. Hoy en día ya es conocido por el sector social que pide un cambio profundo en las estructuras económicas del país que esta técnica médica bicentenaria, denominada vacuna, que surgió no para proteger a las poblaciones sino para engañarlas y tenerlas aparentemente protegidas, sea históricamente revisada y cuestionada por los grandes fallos cometidos a lo largo de los doscientos años de existencia. Continuamente las Administraciones han ido silenciando todos los acontecimientos negativos por ella producidos, además ha ido promoviendo la investigación en este campo y ha ido encareciendo el producto final. Son cada vez más confirmados aspectos de las vacunas como su ineficacia, su inseguridad, su toxicidad, su colateralidad y su negocio. Debido a estos sucesos se ha producido entre la población una gran desconfianza y una intensa interpelación a los pediatras en las consultas diarias. Ni las vacunas disminuyeron las epidemias, ni nunca estuvieron exentas de peligros, ni nunca fueron composiciones seguras. Nunca produjeron la inmunidad de grupo. Es decir, se trató de un fármaco experimental que nunca llegó a cumplir sus objetivos iniciales. Por lo tanto, cuando no utilizamos las vacunas no tenemos que hacer nada más para estimular nuestra inmunidad porque ella es el termómetro de la Humanidad. Cuanto más equilibrada, más justa y equitativa está la Humanidad, mejor funciona nuestra Inmunidad Infecciosa de grupo y nuestra salud Comunitaria. Todos estos aspectos han sido aprendidos por las familias del mundo que cuestionan las vacunas, las obligadas y las vacunaciones masivas.

    Responder
  • Alfabeta10 Junio, 2017 a las 13:51

    Francisco Salmerón García ha sido desde 1990 y hasta 2015, jefe de la División de Productos Biológicos y Biotecnología de la Agencia del Medicamento. Es por tanto uno de los funcionarios que más sabe sobre vacunas. Pero se opuso a la vacunación temprana de la varicela y fue cesado.
    ¿Cuantos de vosotros lo sabían? Pues eso, nadie.

    Responder

Deja un comentario

Por favor, escribe tu nombre. Por favor introduzca una dirección de correo electrónico válida. Por favor introduce el mensaje.