¿Los medicamentos genericos son peores que los de marca?

La semana pasada, los mejores tabloides y timelines se hacían eco de un estudio sobre la percepción social de los medicamentos de marca frente a los genéricos encargado por Pfizer. Dicen que cuando el diablo no tiene nada que hacer, con el rabo mata moscas. Algo así nos pasa a los humanos (especialmente a los que vivimos en el mundo 2.0) y en cuanto pasamos un par de semanas sin bombazos periodísticos que echarnos a la boca, este tipo de noticias con alma de chisme nos seduce poderosamente. Recordemos que hace dos telediarios nos amenizábamos las siestas con el riesgo cardiovascular del ahora villano ibuprofeno.

El estudio al que nos referimos se realizó en el mes de enero en más de 2500 pacientes y 230 médicos. El viernes pasado estuve en Aragón Radio hablando sobre ello (a partir del minuto 40) y he decido hacer un pequeño resumen de lo que se cocía por las ondas.

¿Son mejores los medicamentos de marca o los genéricos?

Tengo la sensación de que el estudio de Pfizer llega una década tarde a este debate. A estas alturas de la película los medicamentos genéricos están más que introducidos en nuestro país y dudo mucho que resucitar viejos fantasmas vaya a devolver al Cardyl o al Zarator al podio donde ahora reina la atorvastatina.

Los medicamentos genéricos están obligados a pasar los mismos controles que los medicamentos de marca por parte del Ministerio de Sanidad, de la AEMPS y de la EMA y actualmente no hay argumentos para afirmar que es más efectivo usar uno u otro medicamento.

Dicen que los medicamentos genéricos tienen menor cantidad de principio activo que los medicamentos de marca…

Y también dicen que si te bañas después de comer se te corta la digestión y es mentira. Pero en este caso las madres siguen muy interesadas en seguir manteniendo el bulo y no tiene pinta de cambiar. Las madres son más listas que los que vivimos en Twitter y las siestas se las pasan, a ser posible, durmiendo.

El famoso 20% con el que se ha atacado a los genéricos durante mucho tiempo no quiere decir que se permita a los genéricos poner un 20% menos de principio activo en cada pastillita. No. No significa que el Laboratorio Pharmaguay pueda distribuir un alopurinol de 100 mg con 80 mg por comprimido y quedarse tan ancho.

El cacareado 20% hace referencia a la biodisponibilidad del fármaco. ¿Qué quiere decir? Todo esto de la farmacocinética y el área bajo la curva (que da más miedo que el niño de la curva) quiere decir que se permite una variación del 20% en la velocidad de absorción y la concentración del fármaco que finalmente llega a sangre. Esta variación del 20% (que no tiene por qué ser a la baja, ojo) no sólo se permite en los medicamentos genéricos sino también entre los distintos lotes de un medicamento de marca. Es decir, no es algo que se haya inventado para que los genéricos hagan trampas, sino que también se aplica a los medicamentos de marca.

¿Por qué se permite esta variación del 20% en la biodisponibilidad? Porque se ha observado que no influye de forma determinante en la eficacia final del fármaco. De hecho, hay otros factores que influyen en la biodisponibilidad y que no se tienen en cuenta generalmente. Por ejemplo, no se comporta igual el fármaco en el cuerpo de una mujer adulta de 45 kg que en el de un adulto de 120 kg, y generalmente, se les prescriben las mismas dosis.

¿Los medicamentos genéricos son más baratos que los de marca?

Ésta es una de las preguntas que ha resultado ser el plato fuerte del estudio de Pfizer. Nada menos que 7 de cada 10 encuestados afirma que los genéricos son más baratos que los medicamentos de marca. No sé si entre mi parroquia saldría el mismo porcentaje pero sin duda es una percepción que existe en la población.

Error.

Cuando los señores del Ministerio de Sanidad cogen el boli y deciden poner el precio a los medicamentos (sí, lo deciden esos señores uno a uno), sus designios son órdenes tanto para genéricos como para marcas. Por ejemplo, si en el Ministerio deciden que el ibuprofeno con arginina va a costar 2,50€, cualquier laboratorio (ya sea de marca o genérico) que quiera tener su ibuprofeno con arginina financiado tiene que pasar por el aro de los 2,50€. Por lo tanto,  los medicamentos genéricos y los medicamentos de marca financiados tienen todos el mismo precio.

El hecho de que la mayor parte de la población piense que los medicamentos genéricos son más baratos puede deberse a varios motivos. Motivos históricos (ha habido épocas en las que había variación de precios entre marcas y genéricos y andábamos con el céntimo a vueltas) y motivos culturales (entendiendo por cultural la interiorizada cultura del low-cost y el hecho de asociar instintivamente los medicamentos genéricos a una marca blanca de menor calidad).

¿Qué ocurre si un laboratorio de marca no quiere pasar por el aro y bajar el precio?

Muy fácil: se queda fuera de la prestación. Esto ha ocurrido reciéntemente con el mítico Espidifén. Ante la última bajada de precios el laboratorio debió considerar que no le merecía la pena venderlo a 2,50€ y ha fijado su precio en más de 4€. Ahora bien, quien lo quiera, lo tiene que pagar íntegro porque el estado no financia un gramo de ese Espidifén. Ni siquiera es válido pagar la diferencia entre la marca y el genérico.

¿El farmacéutico está obligado a dispensar el medicamento genérico?

Hasta el 31 de diciembre de 2015, si la receta venía prescrita por principio activo y existí un medicamento genérico en el mercado, en la farmacia estábamos obligados a dispensar el medicamento genérico. Sí, aunque tuvieraexactamente el mismo precio que el medicamento de marca.

Aunque costaba sudor y alguna lágrima explicárselo al paciente (hay que reconocer que es complicado de entender), lo hacíamos en nombre de la ley. Concretamente de la Ley 29/2006 de 26 de julio modificada por el Real Decreto Ley 16/2012 de 20 de abril. A partir del 1 de enero de 2016, una enmienda en la Ley permite que si la receta viene prescrita por principio activo, a igualdad de precio el paciente pueda elegir entre marca y genérico. Lo explico todo en este post.

 

El estudio recoge la idea de que los medicamentos de marca pueden ayudar a mejorar el cumplimiento terapéutico.

Se trata de una verdad a medias. Al paciente, especialmente al paciente mayor polimedicado, lo que le ayuda a mejorar el cumplimiento es reconocer la caja del medicamento que ya está tomando. Si ya está tomando un medicamento de marca cuya caja es de color azul, querrá la caja azul. Pero si lo que está tomando es un medicamento genérico cuya caja es roja, querrá la caja roja. Por muy de marca que sea la caja azul.

Los medicamentos genéricos también “tienen marca” y los pacientes también muestran preferencias entre ellas.

 

¿Todos los medicamentos genéricos son iguales?

Aquí voy a meter yo un poquito el dedo en la llaga. Aunque todos cumplen la ley, lo cierto es que no todos los laboratorios tienen las mismas reglas internas. Me refiero en este punto a algunos laboratorios que distribuyen genéricos con caducidades muy cortas complicando la gestión del stock en la farmacia y, sobre todo, perjudicando al paciente que ve cómo “la vida útil” del medicamento que adquiere se acorta. Este hecho no ayuda a mejorar la imagen de los genéricos aunque desde la farmacia tiene una solución más o menos fácil: elegir laboratorios más respetuosos.

 

El consejo de la boticaria

Todos podemos hacer mucho por mejorar:

Los farmacéuticos debemos entender las complicaciones que sufren algunos pacientes para reconocer sus fármacos facilitando las marcas de genéricos que soliciten. No se trata de simples manías, sino de confusiones que pueden costar muy caro. Ahora bien, otro tema es como se gestiona el stock para una molécula como la simvastatina de la que puede haber 30 marcas diferentes en el mercado. ¿Realmente es sostenible que en la farmacia tengamos que disponer de 30 marcas diferentes del mismo medicamento, insisto, del mismo medicamento, en función de las preferencias puntuales del paciente? Es un tema que da para mucho.

Los médicos pueden hacer una gran labor informando desde la consulta cada vez que prescriben por principio activo de que es posible que no se les pueda dispensar su medicamento de marca si existe un genérico. De este modo, el paciente no se encontraría con el pastel al llegar a la farmacia y se mostraría mucho más receptivo al cambio de medicación. Según la encuesta, el 36% de los pacientes dice no ser informado de este punto por su médico aunque 8 de cada 10 médicos afirman que sí lo hace. En cualquier caso, ojalá lo hicieran todos porque nos ahorraríamos muchísimos disgustos.

Los pacientes entendiendo que donde hay patrón no manda marinero. Así de fácil. Y que si el Ministerio de Sanidad establece unas normas, a los médicos y los farmacéuticos no nos queda más remedio que cumplirlas.

Y por último, puestos a pedir, los laboratorios de genéricos, diseñando envases que no inviten a la confusión. Yo entiendo que la imagen corporativa es muy importante, pero la salud del paciente lo es incluso un poquito más. Para muestra, la siguiente imagen: el primero es un medicamento diurético, el segundo es para el colesterol y el tercero para la insuficiencia cardiaca. Si no pasan más cosas es porque el angelito de la guarda nos protege.

medicamentos genericos

24 Respuestas a los Comentarios

  • Crisnasa5 mayo, 2015 a las 07:09

    Llevo muchos años tomándome Zarator, luego me lo csmbiaron al genérico h me dijeron que era igual. Cambié de médico y éste especifica en la receta que sea Zsrator y no generico porque me decía que no exactamente igual. Cuando voy a la farmacia unas veces lo tienen y otras no y me dan el genérico ye juran y perjuran que es exactamente igual. Así que, como ves, los profesionales a veces nos hacen un poco de lío.

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    • boticariagarcia5 mayo, 2015 a las 23:27

      Estoy completamente de acuerdo. En el caso de los genéricos la posición oficial del Ministerio de Sanidad es muy clara y no ofrece lugar a dudas. Ahora bien, después cada profesional tiene su propio criterio y su propia valoración subjetiva y contra eso poco podemos hacer… Un abrazo.

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  • Planeando ser padres5 mayo, 2015 a las 07:49

    El apartado relativo a la diferencia de precio me ha aclarado muchas cosas. Y eso que el papá de mi bichilla se dedica a la industria química, y entre otras tiene contacto con las grandes farmacëuticas, y el tema de los genéricos lo tenemos bien entendido en casa. Sin embargo, el por qué de esa diferencia de precio si ambos productos son equiparables por contener el mismo principio activo, es algo que se nos escapa Ahora me ha quedado muy clarito.

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    • boticariagarcia5 mayo, 2015 a las 23:29

      Ahora la siguiente cuestión es ¿por qué es obligatorio dispensar genéricos si tanto marcas como genércicos tienen el mismo precio? Misterios sin resolver (aunque mis sospechas tengo).

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  • Trimadre5 mayo, 2015 a las 07:58

    Ay qué temas me sacas a estas horas de la mañana Boticaria!! Sabes que aquí no es posible ser objetiva porque sufro en mis carnes laborales el tema de los genéricos, viendo como compañías farmacéuticas que apuestan por la investigación después tienen muy poco margen para recuperar su inversión y así seguir innovando y buscando nuevos fármacos. Porque aunque es cierto que cumplen con los mismos controles, la información que acompaña a un fármaco que se presenta por primera vez a las autoridades no es la misma que la de un genérico, que muchas veces se limita a estudios de bioequivalencias en pequeños grupos de pacientes y el resto son referencias a los ensayos publicados por el laboratorio “orginal”. Me parece clave el punto que en el que explicas cómo los farmacéuticos están obligados a dispensar genéricos. Igualmente los médicos tienen “a tiro de click” en sus colsultas recetar un genérico mientras que buscar un fármaco concreto es mucho más complejo. Imaginemos este escenario en cualquier otro sector… Impensable. Al final se premia a “los copiones” y se penaliza la I+D. Este tema da para una mesa redonda, cuando quieras la hacemos ;))

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    • María5 mayo, 2015 a las 09:33

      Estoy contigo, Trimadre. La investigación es importantísima y se tiene que buscar una manera de apoyarla. ¿Quién si no va a sacar nuevos antibióticos, por ejemplo? El problema que vas a tener con el comentario es que mucha gente tiene en su cabeza una imagen de las farmacéuticas (y otras muchas compañías!) como gigantes que solo buscan ganar dinero. Entienden poco de la reinversión en I+D.
      Yo trabajé muchos años en una multinacional de detergentes y me daba mucha rabia que nosotros tuviésemos que cargar con tests de toxicidad, registrar los nuevos ingredientes etc y luego venía cualquier súper y ¡hala! A copiar!

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    • Jesús5 mayo, 2015 a las 14:05

      Pero para eso hay un plazo de expiración de la patente ¿no? No se puede sacar un genérico desde el primer día sino después de ¿10 años? A mi me parece un plazo razonable para rentabilizar la inversión y que el descubrimiento pase al beneficio del dominio público. Corregidme si me equivoco.

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      • boticariagarcia5 mayo, 2015 a las 23:33

        Sí, como bien dices son 10-12 años. Después los laboratorios intentan alargar las patentes “inventando” nuevas formas farmacéuticas o dosis del mismo principio activo que aporten “algo nuevo”. Pero es prolongar la agonía porque los genéricos ya están echándoles el aliento en la nuca.

        No sé si es un plazo razonable o suficiente. Entiendo que sí cuando el mundo sigue girando. Ahora, lo que no entiendo es que una vez que los genéricos y las marcas tienen el mismo precio, sea obligatorio dispensar el genérico si la receta viene prescrita por principio activo. Es una forma de penalizar a la marca, que al fin y al cabo es la que ha realizado la investigación primera y la que sigue investigando y apostando su dinero en nuevas moléculas.

        Pero así son las cosas…

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    • boticariagarcia5 mayo, 2015 a las 23:37

      Amén hermana. Cuenta conmigo para esa mesa redonda, mañana se me hace tarde… jajaja. Entiendo y comparto lo que comentas. Y entiendo ncluso también que Pfizer quiera hacer un estudio y jugar esta baza a su manera porque se sientan agraviados. Pero lo cierto es que en España la cultura del genérico es imparable y que personalmente veo difícil que algo cambie desde ahí arriba.

      Un abrazo!

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  • Mi Álter Ego5 mayo, 2015 a las 10:52

    La verdad es que se lo podrían currar un poco más con el packaging, porque como tengas que tomar más de un medicamento, tener todas las cajitas iguales es un lío. Sé de más de uno que se apunta en la caja para qué vale cada uno. Besotes!!!

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  • Marta Delgado5 mayo, 2015 a las 12:30

    Me había asustado un poco pensando que los genéricos eran peores, menos mal que lo explicas de maravilla y lo dejas muy claro.

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  • Vanesa Pérez Padilla5 mayo, 2015 a las 14:35

    Pues mira, yo era de las que pensaban que eran más baratos, para que veas, aunque siempre he sostenido que su calidad y composición eran idénticas.
    Es curioso y en cierta medida tremendo mucho de lo que cuentas…y al final el consumidor ha de bailar al son del mercado, como en casi todo.
    Mi madre, con múltiples afectaciones, es ese porcentaje de gente mayor que no se fia. Ella gelocatil por más que la farnacéutica de toda la vida le lea el prospecto. No hay manera. Y además jura y perjura que no el hace efecto. Ni ese ni muchos otros.
    Un beso!

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  • ConPdePediatra5 mayo, 2015 a las 15:25

    Pues yo no lo tengo tan claro. Yo soy médico, y por mi experiencia y la de otros colegas, vemos que con ciertos medicamentos genéricos los pacientes no se controlan tan bien que con los de “marca”, o que necesitan incremento de dosis para lograr el mismo efecto. No sugiero que suceda con todos, pero sí hay algunos con lo que es bastante frecuente.

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  • Farmacia Andraca5 mayo, 2015 a las 23:50

    Un apunte más: si a un paciente le prescriben un medicamento por principio activo del que aún no existe genérico y después de estar tomando la marca 3 años vence la patente y aparece el genérico en el mercado, eso nos genera aún más lágrimas y sudor. Sangre aún no, que yo sepa… Pero sería interesante paliar ese riesgo de confusión de la medicación. Si a alguien se le ocurre alguna manera (sin cabrear a los señores del Ministerio) este es un buen sitio para decirlo… Muy buen post, Marian, como siempre! ;-*

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  • Arancha6 mayo, 2015 a las 07:50

    Me ha aclarado muchas cosas, boticaria, y de hecho Trimadre también ha puesto los puntos sobre las ies para rematar la faena.

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  • Manuel6 mayo, 2015 a las 18:39

    Hola, solamente una puntualización sobre los envases que aparecen en la fotografía, para explicar que los colores que aparecen en los envases, identifican el área terapéutica en donde se utilizan , los tres fármacos que aparecen son del área cardiovascular , es decir son utilzados por pacientes que tiene problemas de hipertensión, colesterol elevado, insuficiencia cardiaca, tienen la zona del nombre en fondo blanco para que se pueda indentificar bien por su nombre el medicamento, y además se diferencian por colores la dosis de cada medicamento, asi en el caso de la Simvastatina, el 20 mg, aparace en color verde, si veis la dosis de 10, es de otro color para evitar confusiones
    No es tan sencillo cambiar los formatos de los medicamentos, ya que todo cambio debe ser autorizado por la Agencia del Medicamento, y no se puede hacer al gusto del laboratorio, ya que hay una normativa que se debe cumplir, tamaño de letra, información obligatoria, lugar en donde debe ponerse, código nacional, etc. Seguro que es mejorable, pero en ese caso el nombre del producto es protagonista del envase, se lee bien, esta remarcado en negrita y es limpio, es decir fondo blanco sin degradados.

    Saludos

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    • boticariagarcia6 mayo, 2015 a las 23:02

      Hola Manuel,

      Agradezco tus argumentos pero de ahí a intentar justificar que las tres cajas son bien diferenciables hay un largo recorrido.

      Te invito a hacer la “prueba del algodón”. Cualquier paciente al que enseñes las tres cajas te dirá que son muy parecidas. Si es una persona mayor probablemente dude en elegir la suya. De hecho, si he elegido estos envases para la foto es porque precisamente con ellos son ya numerosas las confusiones que he detectado en la farmacia. Algo está fallando.

      El paciente mayor no entiende de grupos terapéuticos (ni tiene por qué hacerlo). Entiende de colores, de franjas, de tamaños. Y esto es algo que, en mi subjetiva opinión, todos los laboratorios deberían interiorizar. La legislación, por su parte, también debería tenerlo en cuenta y fomentar la diferenciación de los envases.

      Un saludo y gracias por tu comentario.

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    • J M8 junio, 2015 a las 22:29

      Tengo en mis manos una caja de ibuprofeno de la misma marca, con los mismos colores y tamaño de la caja.

      ¿Es lo mismo un medicamento para insuficiencia cardíaca que el ibuprofeno?

      Porque es fácil confundirlos.

      Yo personalmente he dejado de ir a 3 farmarcias que trabajaban con esa marca por dos motivos. Es fácil confundir un producto con otro. Y la segunda y más importante para mi, la caducidad.

      No es lógico comprar una caja de ibuprofeno para tener en casa y que 6 meses después esté caducado.

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  • LurDCS14 mayo, 2015 a las 17:24

    Que loca estás! Esto es el eterno debate, igual al tipo “Fue antes el huevo o la gallina” o “la copa si o no” (Mención especial a la Rizos).

    He de decir que en mis años mozos estuve una temporadica en un departamento de un hospital que hacían Ensayos de Bioequivalencia. El genérico en sí mismo es lo mismo se llame Paco o Pepe. Lo que se estudiaba y veíamos realmente una diferencia era en el TIEMPO entre marca-genérico.

    El efecto una vez pasado el corte del tiempo, era entre un 90-120% igual que la marca (incluso mayor).

    A veces es difícil entender y sobretodo explicar la diferencia. Aunque sin duda lo más difícil es diferencias las caja-cromo como bien dice usted, señorita.

    Sigues estando loquer patatroquer.

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  • juan30 agosto, 2015 a las 21:43

    Pregunta tonta: El Tenormín (marca comercial), y el atenolol es lo mismo, obviamente. Pues bien, los comprimidos de Tenormin se parten fácilmente, tienen una cierta compacidad, granulometría, etc. Ahora bien, cuando he comprado atenolol, no hay quién parta un comprimido (sindrome de turrón de Jijona), se desmorona cuando se logra, etc. Es decir, hay diferencias visibles y no me creo, dicho sea con todos los respetos, que los controles de calidad y procesamiento sean iguales en unos que en otros. He trabajado muchos años en Calidad y no logro convencerme. El principio activo es igual, bien, pero no la fabricación.

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    • boticariagarcia1 septiembre, 2015 a las 13:27

      Hola Juan, todos los medicamentos (bien sean genéricos o marcas) deben cumplir los mismos estándares de calidad. A partir de los estándares mínimos, hay quien puede hacer más o menos pruebas. Concretamente el Atenolol es un comprimido denominado como “recubierto” que no está formulado con la idea de que vaya a dividirse, ya que al hacerlo se pueden alterar sus propiedades, por tanto lo que comentas es completamente normal ya que está pensado para tomarse de forma íntegra. Un saludo

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  • Ana4 julio, 2016 a las 16:32

    Hola, tengo un problema con mi madre que tiene un episodio de más de 15 días de angioedemas que puede ser producida por una hipersensibilidad a un medicamento. Toma atenolol genérico y atorvastatina genérica y ha ido cambiando de marca en los dos- En su opinión, ¿cuáles son los laboratorios de genéricos más fiables, que respetan más la normativa? Sospechamos que ha podido ser por un cambio de marca del genérico. Gracias

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  • antonio7 diciembre, 2016 a las 04:51

    ¿recomiendas alguna marca de genéricos?

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