Lactancia y alcohol: ¿es compatible?

¿Puedo tomar alcohol durante la lactancia?

Cada año, del 1 al 7 de agosto la OMS y UNICEF organizan una “Semana de la lactancia” cuyo objetivo es promover la lactancia materna. El tema central de este año es promover la normalización de la lactancia en lugares públicos y éste es uno de los pósters que se distribuyen para ello (podéis ver aquí todas las campañas anteriores).

lactancia alcohol

 

Pues bien, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid (y que estoy de guardia y tengo toda la noche por delante) creo que puede ser útil responder a la pregunta del millón: ¿Si estoy dando el pecho me puedo tomar una copa de vino?

Según mis estadísticas cutre-salchicheras en el mostrador de la farmacia, la mayoría de las lactantes (y no digamos de sus señoras madres, también conocidas con el peligroso nombre de “abuelas”) piensan que no, que el alcohol es imcompatible con la lactancia ya que el niño se puede poner piripi (sic).

Lo cierto es que, sin ánimo alguno de instar a alzar sus copas a las lactantes (y ahora veremos el porqué), la lactancia puede ser compatible con una cerveza o una copa de vino siempre que se tomen las medidas adecuadas.

¿Por qué no es aconsejable tomar alcohol durante la lactancia?

Principalmente hay dos motivos por los que evitar el alcohol en la lactancia:

1. El que asusta: El alcohol es una sustancia tóxica que se excreta a la leche materna y por tanto puede acabar siendo ingerida por el niño. La concentración de alcohol en la leche es similar a la concentración en el plasma sanguíneo. Esto quiere decir que el niño va a tomar una graduación menor que la que bebe su madre, pero aun así es perjudicial para él.

2. El que debería asustar: El alcohol puede disminuir la producción de leche debido a que inhibe la oxitocina y la prolactina. Es decir, para una madre que está luchando por instaurar la lactancia materna, tomarse una copa puede suponer un paso atrás.

Este segundo punto, por menos conocido, es especialmente importante. De hecho, existen numerosos mitos que no ayudan, por ejemplo, aquellos que confieren a bebidas alcohólicas como la cerveza la capacidad de aumentar la producción de leche materna cuando es justo al revés. Al hilo de esto, no pierdo la ocasión de recordar que la única técnica cuya eficacia se ha demostrado para aumentar la producción de leche materna no pasa por tomar pociones mágicas ni píldoras de la China: la estimulación del pecho colocando al niño en el mismo es el camino. 

¿Qué cantidad de alcohol es seguro tomar en la lactancia?

En la revista Canadian Family Physician (2002) se publicó esta interesante tabla que relaciona el peso de la madre con el número de copas tomadas y la cantidad de tiempo que debe transcurrir desde la ingesta de alcohol a la toma.

En la tabla se considera “unidad de bebida” una cerveza (tercio) de graduación 5%, una copa vino de 140 g de 11% de alcohol   o una copa de licor de 42 g al 40%. Para hacernos una idea la ginebra está entre 37º y 47º. De cara a futuribles festejos, podéis consultar también esta infografía en la que se indican las diferencias entre sidra y cava (resumiendo, la sidra puntúa como cerveza y el cava como vino).

alcohol lactancia

 

Por si a alguien le da vueltas la cabeza con tanto número, podríamos hacer un resumen diciendo que si nos tomamos una cervecita o una copa de vino, deberemos esperar 2,5 horas para volver a dar el pecho. Y que si nos vamos de farra y nos tomamos 3 copazos, habrá que esperar 7,5 horas para volver a dar el pecho. 

 

¿Cuál es el mayor inconveniente de tomar alcohol dando el pecho aunque “respetemos los tiempos”?

Aunque respetemos los tiempos y sea seguro para el niño, el gran inconveniente es que al tener que “esperar”, la lactancia fisiológica materna no puede ser “a demanda”. ¿Cuál es la solución? Como muchos estaréis pensando, efectivamente la madre puede extraerse previamente la leche para poder ofrecer tomas al niño durante este tiempo al igual que lo hace cuando tiene que ausentarse por otros motivos (como el trabajo). Ahí ya entran muchas variables a valorar que deberá decidir individualmente cada madre.

¿El alcohol se acumula en la leche materna?

Ésta es la respuesta del millón y la respuesta es NO. Una vez transcurrido el tiempo de espera la madre puede poner al pecho a su hijo sin necesidad de extraserse leche y tirarla para “limpiar” el pecho, como mucha gente asume. Sería una pena desperdiciar esa leche materna.

 

El consejo de la Boticaria

Una vez aclarado que el consumo de alcohol debe evitarse por los motivos anteriormente expuestos, creo firmemente que si bien la campaña de la OMS lucha por normalizar la lactancia en los lugares públicos, también es importante normalizar la lactancia dentro de la propia vida cotidiana de la madre, sin que en ocasiones lo perciba como un estigma o como “una enfermedad” que no le permite “hacer vida normal”. Ocurre lo mismo con los mitos sobre alimentos prohibidos en el embarazo, cuando muchos de ellos no lo son o pueden “gestionarse”.

Si tenemos en cuenta que la OMS recomienda continuar con la lactancia materna durante dos años como mínimo, resulta difícil imaginar en una sociedad como la nuestra que durante dos años (y multiplicando según el número de hijos), la madre no se encuentre en una situación en la que no le apetezca tomarse una caña con unos amigos o una copita de vino en algún momento especial. No se trata de fomentar el consumo de alcohol en la lactancia sino de que, con la farmacocinética en la mano, alguien pueda permitirse esa pequeña ingesta sin sentirse culpable o sin que suponga uno de los puntos negativos para acabar dejando la lactancia.

Os dejo con una imagen de 1938 en la que ya se hacía promoción de la lactancia materna. Como veis, aunque con menos colorido que los carteles de la OMS, no estamos descubrimos la pólvora cuando casi 100 años después seguimos en la misma batalla.

lactancia alcohol

 

Imagen 1: OMS. Semana de la lactancia materna:

http://www.who.int/mediacentre/events/2016/support-mums-breastfeed-poster-es.jpg?ua=1

Imagen 2: Can Fam Physician.

Moretti ME, Lee A, Ito S. Which drugs are contraindicated during breastfeeding? Practice guidelines. Can Fam Physician. 2000; 46: 1.753-1.757.

Imagen 3: By WPA Federal Arts Project – Work Projects Administration Poster Collection (Library of Congress). http://memory.loc.gov/service/pnp/cph/3f00000/3f05000/3f05300/3f05325r.jpg, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=10367370

 

13 Respuestas a los Comentarios

  • Ángel Hernández3 Agosto, 2016 a las 08:58

    Creo que no se acierta con lo publicado en este post. Aunque estoy seguro que la intención no es, para nada, la de promover la dejadez ante el consumo de alcohol, sí deja la impresión de que “se puede beber durante la lactancia” si se cumple la condición del tiempo de espera posterior.
    Los efectos negativos del consumo del alcohol son inmensos, nadie lo duda. Y aunque un consumo ocasional -y en poca cantidad, no vaya a ser que se entienda que no importan cogorzas monumentales si son ocasionales- podría tener menores efectos dañinos, no debe promoverse la idea de que la vida social y personal “normal” necesita del alcohol o de que este sea un componente estructural de un “modo de vida normal”.
    Aparte de esto, gracias y agradecido por sus útiles aportaciones en este blog

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  • Mar3 Agosto, 2016 a las 10:06

    Totalmente de acuerdo con tu post. Doy el pecho a mi hijo de 22 meses y en ocasiones la copita de vino me la tomo.. La falta de normalización de la lactancia obliga a muchas madres a dejarla. Conozco mujeres que la han dejado por una simple gastroenteritis.. Por cierto, apunto que se pueden consultar los medicamentos que necesite tomar una madre lactante en e-lactancia.org. Muy útil tu post y totalmente de acuerdo contigo. Un saludo!

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    • Ángel Hernández3 Agosto, 2016 a las 10:20

      No quiero parecer un fanático antialcohol ni nada parecido, pero no estoy de acuerdo:
      – tomar alcohol no tiene nada que ver con la “normalización de la lactancia materna”, esta sin alcohol es perfectamente normal
      – el alcohol no es un medicamento, es un producto nutricionalmente vacío, o sea un veneno
      – el único consumo SEGURO de alcohol durante la gestación y la lactancia es CERO
      Un adulto puede decidir consumir (siempre que sea ocasionalmente y cantidades pequeñas, probablemente los efectos negativos sean limitados), pero si lo hace una mujer gestante o lactante, su decisión daña sin la menor duda a su hijo. No se trata de dañarse a sí mismo -allá cada cual-, sino de dañar a un tercero al que nadie ha preguntado. Por tanto, no es responsable consumir alcohol en estas situaciones

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      • Mar3 Agosto, 2016 a las 10:47

        Yo confío en los estudios en los que se basa este artículo y que asesoras de lactancia muy cualificadas me han informado. Es muy fácil hablar desde tu postura, que imagino que no eres una madre que lleva 3 años sin probar el alcohol y los que le puedan quedar… La lactancia es una carrera de fondo, no son 3 meses, ni 6. Hay que normalizarla dentro de la vida y ello conlleva tomar alguna cerveza de vez en cuando, salir a cenar, etc. Evidentemente hablamos de un consumo muy muy moderado y ocasional Y SIN RIESGO ESPERANDO LOS TIEMPOS OPORTUNOS, y por supuesto que forma parte de normalizar la lactancia. Si a una persona que le gusta beber vino en ocasiones y se priva por esto que tú dices, dejará la lactancia a la mínima de cambio. Sin embargo, siguiendo estas pautas de consumo ocasional y moderado. Y si no lo entiendes es porque tienes ganas de polémica.

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        • boticariagarcia3 Agosto, 2016 a las 11:13

          Me gusta tu aportación Mar sobre que la lactancia es una carrera de fondo que puede durar varios años e incluso encadenarlos con el tiempo correspondiente a la lactancia de los siguientes hijos. A esto hay que sumarle los 9 meses de embarazo de cada hijo, que en este caso sí deben ser de abstinencia. Hablamos de que una madre de dos hijos puede estar fácilmente 4 años (sin lactancias muy prolongadas) en estado de gestante o madre lactante. ¿Que el alcohol es prescindible? Sin duda. Pero si no hay riesgo para el bebé en su consumo ocasional, no hay por qué “prohibir” lo innecesario.

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      • boticariagarcia3 Agosto, 2016 a las 11:01

        Buenos días Ángel, es importante hacer una aclaración para no generar confusión en los lectores. El único consumo seguro de alcohol durante el embarazo es cero pero esta afirmación no es extrapolable para la lactancia. Como se indica en la tabla existen unos tiempos de eliminación del alcohol en la leche materna y una vez pasado ese plazo, su consumo es seguro. Por si no ha quedado suficientemente claro en el post (aunque creo que sí) dejo por aquí un artículo publicado por la Asociación Española de Pediatría. El la tabla II el alcohol figura como “droga social” a tomar “con precaución”. La precaución en este caso consistiría en dejar pasar el tiempo necesario (y la prudencia y moderación que por supuesto va de serie).
        Si los tiempos de eliminación son seguros, y en este caso no es una opinión, sino evidencia científica, no tiene sentido la prohibición tajante sino el consejo de consumo con precacución. Tal y como indica Mar y tal y como me consta que sucede por mi experiencia hablando con madres lactantes a diario, esa “privación” puede suponer un aliciente para abandonar la lactancia lo cual sí generaría un perjuicio para el bebé.
        Saludos

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  • Arancha Gómez3 Agosto, 2016 a las 11:31

    Muy sensato este post, Marián, y creo también que muy necesario, porque conozco a más de una madre a la que termina pesando la lactancia hasta el punto de dejarla, por este motivo y porque muchos médicos aún siguen diciendo que, si lactas, sólo puedes tomar paracetamol. Efectivamente, no se trata de cogerse una cogorza semanal, pero sí de poder tomar una cerveza o copa de vino ocasional sin sentir que estamos perjudicando a nuestro bebé cuando, esperando el tiempo indicado, no le estamos ocasionando ningún daño.
    Como sugerencia, decir que, aunque no es exactamente lo mismo, la cerveza 0,0 puede servir también para echar una canita al aire sin riesgos.

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  • Rebeca de Torres3 Agosto, 2016 a las 13:23

    Totalmente de acuerdo con el post, Boticaria. Con mi segunda hija, mantuve la lactancia durante 3 años, que sumados a los 9 meses de embarazo suponen casi 4. En ese tiempo tuve bodas, cenas especiales, momentos de quedadas con amigos y NINGÚN PROBLEMA. Cierto que no me tomé una botella de ginebra, pero sí alguna caña, clara, vino o tinto de verano.
    Gracias por normalizar la lactancia. Sabiendo que tus post están siempre bien documentados, cualquier madre puede estar tranquila siguiendo tus consejos.

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  • Vanessa3 Agosto, 2016 a las 18:28

    A mi la matrona me dijo que podía tomarme una copa de vino que no pasaba nada y no lo hago pq no me gusta el vino la verdad evidentemente no vas a cogerte una borrachera alimentando con leche materna pero vamos una copa d vino o cerveza de vez en cuando, todo en su justa medida

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  • Ángel Hernández3 Agosto, 2016 a las 20:32

    No quiero polémicas, pero como creo importante este tema, sigo con ello.
    Sobre los artículos científicos citados, creo que se interpretan mal:
    1.- El texto de Can Fam Physician (2002) dice claramente que “hay pruebas del daño del alcohol en lactantes aun cuando la exposición sea moderada”, también que “la toma de alcohol no aporta ningún beneficio a las madres lactantes”, y que “no se puede descartar los efectos adversos sobre el bebé, cuando la madre toma alcohol de forma ocasional”, “la ausencia de alcohol en la leche de madre es el proceder más seguro”. En cuanto a la tabla aportada: a) corresponde a un modelo matemático basado en asunciones teóricas en un tipo modelo de mujer de una talla de 162 cm. El metabolismo del alcohol es muy distinto según personas, de modo que la tabla solo aporta datos teóricos no comprobados, y no debe asumirse que cumplir esos plazos de espera asegure la ausencia de alcohol en la leche.
    2.- El texto de la AEP, 2008, (tabla II), no se interpreta correctamente a a mi entender. El alcohol se ha incluido en esta tabla por cuestiones prácticas, pero no es un fármaco. Dice también que todos esos productos deben tomarse con precaución y eso no quiere decir que estén exentos de riesgos, sino que precísamente están en esta tabla por sus riesgos ciertos. La precaución exigida no es el tiempo espera tras la ingesta del alcohol, sino no tomar el medicamente (o el alcohol) cuando no es necesario (y el alcohol no lo es nunca). Es un balance: beneficio/riesgo de tomar el fármaco con LM, frente a beneficio/riesgo de no tomarlo (y en el caso del alcohol el beneficio de tomarlo es cero y el riesgo no es cero).
    Cuando hablamos de “tomar ocasionalmente y de foma moderada alcohol”, ¿sabemos si estamos hablando de lo mismo todos?, ¿nos referimos a lo mismo?, ¿quién lo sabe?: nadie.
    Una cosa es que no se hayan documentado daños por la toma ocasional de alcohol y otra muy distinta es que se haya demostrado que la ingesta moderada de alcohol sea segura. No nos engañemos, la toma de alcohol, aun de forma ocasional y moderada, no está demostrado que sea segura, y por tanto por el principio de prudencia, para mantener a salvo e idemnes todas las neuronas de nuestros bebés, la recomendación debe ser siempre la de no tomar nada de alcohol. Usando el símil de la conducción de coches: “si das el pecho, no bebas”, “si conduces, no bebas”. Hay que elegir, asegurar las mejores opciones de desarrollo sano del bebé exige renuncias (que en todo caso son temporales, y se renuncia a algo totalmente prescindible) y no precisamente hay que renunciar a la salud del bebé, exponiéndole al alcohol.
    Ya lo dije antes, es chirriante decir que la normalización de la LM es aceptar que es asumible el riesgo (cierto con alta probabilidad, aunque de magnitud desconocida) de exponer a pequeñas cantidades de alcohol al bebé frente a los beneficios “sociales” que dicho hábito pruduciría en la madre.
    Bueno, siento el rollo, saludos

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    • boticariagarcia3 Agosto, 2016 a las 22:08

      Hola Antonio,

      La interpretación que he hecho de los artículos es clara si uno se atiene a las conclusiones de los mismos:

      Conclusión del artículo de Can Fam Physician: Carefully planning a breastfeeding schedule and waiting for complete alcohol clearance from breast milk can ensure that babies are not exposed to any alcohol.

      Es decir, expresamente en el artículo se afirma que siguiendo los tiempos que se indican en la tabla se asegura que los bebés no están expuestos al alcohol. Si los bebés no están expuestos al alcohol, no hay daño posible.

      En cuanto al artículo de la AEP, el alcohol lo han incluido expresamente mencionándolo como “drogas sociales” junto con el café y el tabaco, que tampoco son fármacos. Y hay dos tablas. La tabla I se titula: Fármacos contraindicados en la lactancia y en ella no figura el alcohol. Y sin embargo la tabla II, donde sí figura, se titula Fármacos a tomar con precaución en la lactancia. Si la interpretación correcta fuera la que tú propones, es decir, abstención total, directamente hubieran incluido alcohol en la primera tabla mencionándolo como contraindicado. Por tanto, la precaución sí que implica el espaciado entre el consumo y tomas.

      En cuanto a la normalización, siento que te chirríe pero esto sí que es algo totalmente subjetivo. No podemos vivir de espaldas a un mundo en el que el alcohol forma parte de nuestra cultura. Dar herramientas de este tipo a las madres lactantes en vez de radicalizar una postura, que a la vista de los los estudios sobre el tiempo de aclaramiento en pecho no es necesaria, conduce, insisto, al abandono prematuro de muchas lactancias lo cuál sí que priva al bebé de numerosos beneficios.

      Un saludo

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  • Esta casa es la comedia4 Agosto, 2016 a las 11:12

    La discrepancia está en los matices y entiendo que no deberíamos aceptar el consumo de alcohol con tanta normalidad. Estoy de acuerdo. Dicho esto, amamanté de forma exclusiva al Moreno y al Rubio los seis meses de rigor y seguí con pecho unos cuantos más. En ese tiempo no sólo cayó alguna copa de vino si no que me tomé mis antimigrañosos, qué remedio. Web e-lactancia, sacaleches y sentido común. Personas bienintencionadas que no amamantaron me decían q no brindara con cava en navidades, que no podía. Otras personas bienintencionadas que tampoco amamantaron me insistían para tomar un sorbo de vino estando embarazada, cosa q no hice jamás. Gracias a Internet nunca hemos manejado tanta información como ahora. Y gracias a nuestras neuronas somos capaces de interpretar y discernir cual es información buena y cual no. Quizá el tono jocoso del blog lleva a engaño pero es serio y la info queda clara. Si lactas, te mueres por una caña, y lo haces así…adelante. Si no pruebas el alcohol mejor que mejor, seas lactante o no, eso por descontado. Pero matices aparte el mensaje llega claro meridiano. Y lo dice una madre ex lactante y migrañosa que debía tener cuidado por partida doble…y lo tuve. Abrazos

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  • Ana4 Agosto, 2016 a las 20:37

    Hola,
    En mi opinión estais diciendo lo mismo. Interesantísimo artículo. Efectivamente cuando se estudia la farmaco-cinética / farmaco-dinámica de una sustancia se ofrecen los valores medios, que pueden tener una variabilidad muy importante de un individuo a otro y dependiendo de las circunstancias. El cero absoluto no existe pero tampoco se pretende.
    Tal y como yo entiendo la divulgación, se trata de hacer pasar el mensaje fundamental (en este caso, que la concentración de alcohol en la sangre disminuye hasta niveles muy pequeños en unas horas, y que no se acumula ni nada parecido. Decir alcohol cero sirve de poco, en mi opinión.
    Todo el mundo entiende que lo más sencillo para asegurarse de que hay alcohol 0 es no beber, pero este tipo de artículos son utilísimos. Alguien con sentido común y una base científica que hace un resumen del tema como lo haría a un amigo. Bravo!
    Uy perdón por el rollo…

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