Tostadas de sirena: el alga espirulina triunfa en Instagram

Espirulina: el alga que triunfa en Instagram

La semana pasada hablábamos de comida de unicornios y hoy, en un nuevo capítulo de “tontunas traigo”, vengo con las tostadas de sirena a base de espirulina. Sí, han leído bien: tostadas de sirena.

Como es difícil imaginarlo, les dejo una captura de Instagram de la cuenta @vibrantandpure para que se hagan idea.

espirulina tostadas de sirena

Remono, divino, sireno… ¿verdad? La autora se llama Adeline y, además de nutricionista, desde luego es una artista.  Comencemos con la disección:

¿Qué es la espirulina?

La espirulina es un alga cianofícea, cuyo nombre proviene del griego kyaneos (verde azulado) phykos (alga). Su nombre de andar por casa, por aquello de no pensar mucho, es el de “alga verdiazulada”. El color verde se debe a la clorofila y el azul a la ficocianina. Se trata de un microorganismo que, aunque ahora lo pete en Instagram, es más bien tirando a viejuno ya que fue uno de los primeros en habitar la tierra.

¿Se puede utilizar como colorante alimentario?

Como comentaba, el color azulado de la espirulina se debe a un pigmento llamado ficocianina que se encuentra generosamente dentro de las algas (hasta en un 20%).

El extracto de espirulina fue aprobado por la FDA en 2013 únicamente para su uso en caramelos y chicles. Un año después, en 2014, se abrió la veda para pintar y colorear de espirulina a todo perro pichi con azúcar: glaseados, helados y postres congelados, los recubrimientos de postre y coberturas, mezclas de bebidas y polvos, yogures, natillas, pudines, queso cottage, gelatina, pan rallado, y listos para comer cereales (excluyendo los extruidos). 

Quizá alguien esté pensando que ya teníamos cupcakes de color azul antes y que tampoco hacía falta uno más. En efecto, disponíamos ya del azul brillante FCF (E-133) y del azul patente V (E-131). La diferencia es que colorante extracto de espirulina es “natural” y ya saben ustedes que pocas cosas nos ponen más hoy en día que algo artificial con tintes (nunca mejor dicho) de natural.

espirulina

¿En qué consisten las tostadas de sirena?

Lo siento, ya se habrán dado cuenta de que la nueva tontuna no consiste en filetear a Ariel y servirla sobre pan. A todo esto, se me ocurre que las sirenas podrían ser una interesante bomba de grasas saturadas con omega 3 para analizar. Lo dejamos también para otro día.

No. Por lo que se interpreta de las palabras de la artista-nutricionista-instagrammer arriba citada (la muchacha parece estar tan pluriempleada como yo), preparar tostadas de sirena viene a ser algo tan simple como untar sobre el pan una capita de queso Philadelphia (para entendernos), espolvorear el colorante y extenderlo haciendo movimientos sexys con el cuchillo de untar. Cuanto más mañoso sea uno con el cuchillo de untar, más se parecerá la tostada a una elegante ola de mar o a un catastrófico tsunami

¿Desayuno nutritivo?

Si a alguien le aburre que el queso de untar sea blanco y necesita ponerse a hacer el moñas a las 7:00 am para afrontar el día con ilusión y motivarse, allá él. Lo que sí me chirría son los titulares de las revistas en los que tildan estos desayunos de originales (sin duda), divertidos (vale, a quien le diviertan) pero, ahora viene lo bueno, ¡nutritivos! ¿Nutritivos por qué?

 En el caso de la comida de unicornio o la comida arcoiris, el uso de los colorantes suele estar asociado a alimentos ricos en azúcares y grasas poco saludables. En el caso de las “tostadas sirena”, el ingrediente que permite la obra de arte es un queso de untar. La artista declara sobre su obra: “cubro el pan con una base de crema de queso, sin más”. 

Al pobre queso de untar tampoco hay que proscribirlo, pero no es especialmente la mejor grasa ni desde luego la opción más nutritiva para el desayuno. Una tostada de pan con aceite de oliva “sin más” o, mejor aún, con tomate, le da unas cuantas vueltas.

A continuación una imagen del “lienzo en blanco”:

espirulina tostada

La espirulina pinta, colorea y… ¿enriquece?

Los más largos seguro que ya habrán llegado a la conclusión: ¿es acaso la espirulina el ingrediente secreto que, además de pintar bonito, enriquece nuestro desayuno?

Pues tampoco. La propia Adeline comenta que pone muy poquita cantidad de colorante y “ya si eso” (si acaso necesita subir la tonalidad) añade un poquito más. Con dos pizquitas de polvitos mágicos, por muchas propiedades que tenga la espirulina, que ahora las desgranaremos, no podemos llegar muy lejos.

Una vez aguada la fiesta de la tostada la pregunta es: ¿y si consumimos una mayor cantidad de espirulina? Hace poco más de un mes fue noticia en los periódicos que se había disparado el consumo de espirulina. Por algo será, será… ¿no?

¿Es la espirulina un superalimento?

Los superalimentos no existen, son los padres. Partiendo de esta premisa vamos a ver por qué la espirulina merece tal etiqueta:

  1. El argumento de autoridad al que se agarran sus defensores. Hace más de 40 primaveras, la espirulina fue declarada por la Conferencia de Alimento Mundial de la ONU de 1974, como EL MEJOR ALIMENTO PARA EL FUTURO. No sé a qué futuro en concreto se referirían los conferenciantes, pero en aquel momento yo no había nacido y tengo ya dos hijos. La espirulina sigue siendo “la eterna promesa” así que los que siguen aprovechando la frase para etiquetar la espirulina de “superalimento” quizá deberían darle una vuelta. Es cierto que hace tiempo que la OMS aquí e incluso FAO aquí vienen proponiendo el cultivo de estas algas para mejorar la situación nutricional en zonas desfavorecidas. Pero ojo, una cosa es que la espirulina sea un alimento con propiedades interesantes, que podría cultivarse de forma local y  barata en el tercer mundo, y otra muy distinta que sus cualidades sean únicas e irrepetibles.

Aquí un vídeo retro, pero retro de verdad sobre la primera “granja de espirulina” en EEUU en el año 1983:

Hoy en España tenemos cultivos de espirulina subvencionados hasta en Extremadura.

2. Es un alimento de elevada densidad nutricional. Es cierto que la espirulina contiene proteínas de calidad debido a su interesante perfil de aminoácidos, aporta grasas esenciales, hierro, calcio, fósforo, betacarotenos… Sí, y todo esto está muy bien, pero como decíamos en el punto número 1 ninguna de estas cualidades es única e irrepetible. Estos nutrientes pueden conseguirse sin problema en otros alimentos que quizá encajen mejor en nuestras costumbres o en nuestro paladar, sin necesidad de hacer grandes esfuerzos.

3. La cualidad “única e irrepetible”. A pesar de todo, hay quien afirma que la espirulina sí tiene una cualidad única importante: es una fuente vegetal de B12 (vitamina que se encuentra casi exclusivamente en alimentos de origen animal como carne, pescado, huevos y leche). Esto podría ser interesante para la población vegetariana. Y digo “podría” si fuera verdad, porque como explica con pelos y señales Lucía Martínez, la autora del libro “Vegetarianos con ciencia” en su blog, no lo es. La vitamina B12 que se encuentra en las algas (salvo excepciones concretas y poco accesibles como la chlorella) es un análogo que lo único que hace es estorbar la absorción de la vitamina B12 “de verdad”.

4. Propiedades terapéuticas. A la espirulina se le atribuyen propiedades anticáncerígenas, antimicrobianas, antivirales, anti-inflamatorias y otro puñado de “antis” más. Son varias las revisiones (como ésta, ésta o ésta) que nos hacen tener una mirada esperanzadora al respecto de sus propiedades terapéuticas, pero a día de hoy no hay evidencia de que su uso en humanos presente los beneficios que se le presuponen. Ni tomándolo en suplementos, ni mucho menos mordisqueando una tostadita con forma de ola surfera por la mañanita temprano.

Conclusión de la boticaria

El consumo de superalimentos en general y de algas en particular está sobrevalorado. Es cierto que contienen una interesante densidad de nutrientes, pero también que presentan elevadas cantidades de yodo (peligroso para sujetos con problemas de tiroides), que especialmente las cianobacterias pueden generar toxinas o que pueden contener metales pesados procedentes del mar. El próximo domingo a las 11:00h hablaremos de todo esto en RNE1 desde el Oceanografic de Valencia.

¿Tostadas sí o tostadas no? En el caso concreto del colorante extracto de spirulina que se añade a las tostadas de sirena, no hay riesgo de toxicidad ni de acumulación de metales pesados ya que estos aspectos están regulados. Sin embargo, más allá de una moda para tener algo de lo que hablar en las redes sociales y entretenernos un rato, el resto son “cantos de sirena”.

Y con esto y un bizcocho azul, me despido hasta la próxima tontuna… que será el próximo jueves en un vídeo que hemos preparado con fundido a negro. ¿Alguien adivina lo que es?

 

Próximas firmas en la Feria del Libro, ¡os espero!

  • Domingo 4 de junio 19:00h a 21:00h La Esfera de los libros. Caseta 174
    Sábado 10 de junio 12:00h a 14:00h Librería Letras.

 

Imágenes:

Pixabay

Wikimedia Commons

 

 

5 Respuestas a los Comentarios

  • Raquel30 Mayo, 2017 a las 08:46

    Me gustan mucho tus explicaciones rompiendo mitos. OK. Por desgracia hay mucho más de lo otro y tendemos a hacerle más caso: necesitamos magia y la ciencia aún no sabe compartir sus conocimientos para emocionar a sus usuarios

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  • Manuela30 Mayo, 2017 a las 14:15

    Buenas tardes, si pretende hablar sobre la espirulina en la radio: informése bien: se cultiva en agua dulce y no en agua de mar…. Lo cual no contiene yodo… Asimismo el contenido en metales pesados depende del sitio de cultivo y la calidad del agua usada. En Valencia también existe un productor: http://www.ecospiruline.com en el Parque Natural de la Serra Calderona.
    Cuidado con criticar un cultivo que puede generar decenas de puestos de trabajo en España para producir un alimento de calidad: en Francia existen más de 200 productores. Saludos, Manuela

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    • boticariagarcia30 Mayo, 2017 a las 14:59

      Buenas tardes Manuela, no sé si ha leído bien el párrafo, ya que la parte sobre yodo y los metales pesados hace referencia a las algas en general. De hecho, precisamente en el siguiente párrafo aclaro que no hay ningún problema con la espirulina con respecto a este punto. La crítica que hago es a magnificar las bondades de un producto cuando en realidad sus propiedades se encuentran en numerosos alimentos de nuestro entorno (y cuyo consumo también genera puestos de trabajo, por cierto). Por otro lado, yo analizo los alimentos desde el punto de vista nutricional. Si tuviera que hacerlo desde el punto de vista de los potenciales puestos de trabajo que genera, tampoco podría hablar del azúcar, del aceite de palma, de la carne procesada, etc. Un saludo y gracias por comentar

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  • chifus30 Mayo, 2017 a las 17:56

    la espirulina tiene mas magnesio qe el cacao
    y sin sin inconvenientes
    Creo qe este es su mayor valor

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  • Delia2 Junio, 2017 a las 21:06

    La carcajada que he soltado cuando he llegado a “necesita ponerse a hacer el moñas a las 7:00 am”…. Ha sido genial. Por cierto, que mis tostadas (pan espeta o similar que se tercie) mañaneras son con aceite de oliva del güeno (maceradito conajos dentro) y tomate a rodajas por encima, sin sal ni nada más, está de lujo. Gracias por tu simpatía.

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