Cómo curar una ampolla en el pie: ¿hay que explotarla?

Cómo curar una ampolla en el pie es el quebradero de cabeza de muchos peregrinos que andan estos días en la recta final del Camino de Santiago. Y también el de otras miles de personas que no caminan 25km a diario pero que, especialmente en estas fechas, sufren ampollas en los pies.

Explotar ampollas en los pies, ¿sí o no?

Hay teorías para todos los gustos y colores. Lo primero que deben ustedes saber es que algo tan prosaico como “explotar una ampolla” en términos médicos se denomina “desbridamiendo de flictenas”. Ahí queda eso, por si este verano tienen alguna cena sofisticada donde quieran sacar al pedante que todos llevamos dentro. Repito: “desbridamiento de flictenas”.

Están por un lado los que apuestan porque la naturaleza siga su curso y por aprovechar el efecto protector de la piel que recubre la ampolla. Por otro lado, están los que apuntan que la piel que recubre la ampolla ya es una piel muerta porque ha perdido el contacto con la dermis (de ella le separa el liquidito de la ampolla). Por tanto, que esta piel sería frágil y no una barrera perfecta.

La siguiente imagen puede dañar la sensibilidad del lector:

como curar una ampolla en los pies

¿Con qué versión de explotar ampollas o no nos quedamos?

Pues depende, pero si existe riesgo de que la ampolla se “reviente” por sí sola (por ejemplo si tenemos que volver a caminar 25km al día siguiente), lo suyo es hacer una detonación controlada de la bomba (ya saben, un desbridamiento de la flictena).

¿Cómo curamos la ampolla si la explotamos?

Básicamente el procedimiento se resume en 5 pasos:

1- Lavar la zona con agua y jabón.

2. Desinfectarla con clorhexidina. Recordemos que en general, para estas heridas de andar por casa, se prefiere el uso de clorhexidina frente al agua oxigenada, alcohol o Betadine.

3. Pinchar la ampolla con una aguja esterilizada y vaciar su contenido ayudándonos de una gasa o similar.

4. Volver a desinfectar con clorhexidina la zona.

5. Aplicar un apósito, preferiblemente hidrocoloide para favorecer la cicatrización en húmedo. Me refiero a los famosos apósitos de la caja verde como estos, pero también a estos y estos, que son igual de eficaces pero más baratos.

¿Qué es lo que NO debemos hacer con una ampolla?

  1. Explotarla apretando con los dedos a lo bruto y descontroladamente.
  2. Arrancar los restos de piel que queden alrededor, por muy tentadores que nos resulten.

Dicho esto, les dejo a ustedes con el vídeo del jueves, donde a Juanolo le ha salido una ampolla y yo intento explotársela… en principio sin mucho éxito.

Imagen:

Wikipedia

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