Las calabazas de Halloween se comen

Cuando pensé en hacer un post sobre Halloween, créanme ustedes si les digo que se me pasaron por la cabeza ideas nutricionalmente terroríficas. Si el año pasado en Navidad ya tuve unas palabras para los turrones y en Semana Santa me ensañé vilmente con lo que engordan las torrijas, ¿qué no haría yo por machacar el festival del azúcar en una tradición que ni siquiera es nuestra?

Mientras pensaba en como poner a bajar de un burro las chucherías y golosinas de Halloween, mi hijo de cuatro añitos se acercó con una cabalaza de chocolate que le habían regalado:

– ¿Mamá, me puedo poner mi disfraz de esqueleto ya?

Me sentí como la vieja del cuadro de Velázquez. Mi pobre criatura acercándose con una calabaza y yo como una vieja castellana con cara avinagrada cocinando sopas de cebolla.

 

calabara halloween

Ensimismada estaba en este monstruoso pensamiento cuando mi hija, aún instalada cómodamente en los terribles dos, me clavó el gorro de su sombrero de bruja en el ojo.

Todo estaba perdido.

Ni Tenorios, ni buñuelos, ni huesos de santo. En ese momento supe que Halloween había llegado para quedarse y que ninguna de esas tradiciones podría competir, al menos entre los niños, contra las chuches y las calabazas. Un momento… ¿CALABAZAS? Quizá hubiese esperanza para halloween. Y para que la vieja castellana, aunque sólo por esta vez, fuera un poquito menos aguafiestas.

 

halloween niño

 

¿POR QUÉ NO ES CONVENIENTE COMER CHUCHES?

Las chucherías o golosinas (fresas, ositos, tiburones, ladrillos, palotes, nubes y otras delicatessen) tienen entre un 40% y un 70% de azúcar. Ni están hechas de plástico ni de materiales tóxicos. A ningún niño le van a salir tres orejas por tomarlas (como mucho doble mentón), pero insisto, contienen entre un 40% y un 70% de azúcar.

Como ya vimos en el post sobre zumos con azúcares añadidos, cuando tomamos azúcar en exceso la glucosa se almacena en el hígado y en el músculo en forma de glucógeno. Si ese glucógeno no se utiliza, la glucosa se convierte en ácidos grasos que se almacenan como triglicéridos (en el hígado o en las lorzas).

Además de azúcar, las chuches están compuestas de agua, y aditivos (cochinadas autorizadas) como gelificantes, espesantes y colorantes que hacen posible esa atractiva textura y color. Es decir, no aportan valor nutricional y sí una gran carga calórica, unas 350 kcal por cada 100 g.

No hay chuche buena aunque muchos fabricantes se empeñan en disimularlo:

– Gominolas con leche: aunque la leche figura en el envase como reclamo, se encuentra en una cantidad que no justifica en modo alguno su consumo.

– 0% de grasas: las chuches no llevan grasa, así que presumir de no llevar grasa no es ninguna ventaja añadida. Su “ingrediente conflictivo” es el azúcar, no la grasa. Que una chuche presuma de no llevar grasa es tan absurdo como si un aceite presume en su envase de no contener azúcar.

– Sin gluten, sin proteínas de leche de vaca: son una alternativa muy de agradecer para los niños con alergias o intolerancias, pero nutricionalmente son igual de nocivas que el resto.

 

calabaza halloween

 

¿QUÉ PASA CON LOS HUESOS DE SANTO?

Los huesos de santo serán nuestros, muy nuestros, pero resultaría absurdo hacer apología de ellos frente a las chucherías. Si bien es cierto que contienen almendras en su composición, en la mayoría de recetas que he consultado la cantidad de azúcar duplica la de almendras. Aportan unas 450-500 kcal por cada 100 g.

En definitiva, comer huesos de santo es nutricionalmente mejor que comer tiburones, pero también debe hacerse con moderación.

¿Y LAS CALABAZAS DE HALLOWEEN?

En las calabazas de halloween deposito yo mis esperanzas. Además de adornarlas y agujerearlas, resulta que las calabazas se comen. Y que comerlas no sólo no es malo-malísimo, sino muy saludable.

Frente al 40-70% de azúcar de las chuches, las calabazas de halloween (y las que no son de halloween) contienen más de un 90% de agua. Esto quiere decir que al ser prácticamente agua, aportan muy pocas calorías: 15 kcal por cada 100 g. Sí, han leído ustedes bien. Ya podemos jugar con la calabaza y sus 15 kcal/100 g hasta llegar a las 350 kcal de las chuches o las 500 kcal de los huesos de santo.

Y eso no es todo. La calabaza es rica en fibra, potasio, vitamina C, tiamina y carotenoides. Como siempre, podéis consultar la ficha de la calabaza en el utilísimo Mercado de los Alimentos de la FEN.

 

calabazas de halloween

 

El consejo de la Boticaria

Nos guste o no, Halloween está en la tele, en el cole, en los escaparates y en los supermercados. Tampoco nos gustaba Papá Noel y al final le hemos puesto una silla en la cena de Nochebuena. Negarles la fiesta de Halloween a nuestros hijos sólo despertará un mayor interés en ellos así que, si no podemos vencerla… unámonos a ella y abracemos la calabaza.

Que se disfracen de esqueleto si les gusta, que vayan de puerta en puerta pidiendo chuches si es la moda del barrio o de la urbanización. Eso sí, que pidan chuches. La primera vez que llamaron a mi puerta pidiendo ¿dinero o chuches? sí que estuve a punto de morir de susto. Nutricionalmente será terrible, pero prefiero que me pidan azúcar a un billete de 5€ (aquellas criaturas no aceptaban menos).

Al volver a casa después de la juerga, mi consejo es deshacernos de las chuches en un descuido (sí, tirarlas es lo mejor que se puede hacer con ellas) y cocinar algo con las calabazas que pueda ser atractivo para los niños.

Os propongo dos ideas para rematar la fiesta. La primera es un pastel salado de calabazas para cenar ya que puede pasar prácticamente por pizza ¿a qué niño no le gusta la pizza? La segunda es un bizcocho de calabaza con el que desayunar el día de los muertos. No me negaréis que no tienen buena pinta y que meter a los niños en la cocina a seguir destripando sus calabazas de Halloween no es un planazo para el próximo viernes.

 

calabaza halloween

 

halloween calabaza

24 Respuestas a los Comentarios

    • boticariagarcia27 octubre, 2014 a las 13:35

      A mí también, es de mis favoritas. Pues nada, ya sabes, a llenar el congelador… ¡pero a reciclar todo! Besos 🙂

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  • Irune Andraca27 octubre, 2014 a las 11:44

    Buenísimas ideas! Yo ya hace 3 o 4 años que preparo recetas de calabaza para estas fechas… El pastel de calabaza con zanahoria está de mueeerrrteeee… Por suerte en mi pueblo aún no está muy arraigado eso de pedir chuches por las casas, pero siempre está bien estar preparados. Saludos, guapa! 😉

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    • boticariagarcia27 octubre, 2014 a las 13:37

      Yo con lo de los 5€ no daba crédito… les acabé dando una tableta de Suchard (sí, ya tenía Suchard, yo soy muy previsora) 🙂 Por cierto, me encantaría propar ese pastel de calabaza. Si no fuera por lo mala que soy yo en los fogones…

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  • María27 octubre, 2014 a las 12:05

    Ah! Si os sentís mal por dar caramelos, el otro día ví unas bolsitas de esas en forma de cono transparentes. Las habían llenado de palomitas y les habían pintado ojos y boca a modo de fantasma. Me parecieron monísimas y mucho más sanas

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    • boticariagarcia27 octubre, 2014 a las 13:38

      Puestos a participar en el festival, cualquier consejo es bienvenido… ¡gracias por la idea!

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  • Mi Álter Ego27 octubre, 2014 a las 12:48

    Adoro la calabaza!!! Aunque a mí me encantan casi todas las verduras, para qué nos vamos a engañar… No obstante, confieso que me daría un poco de penita destripar mi calabaza después de haber invertido mi esfuerzo en dejarla mona. Snif. Un besote!!!

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    • boticariagarcia27 octubre, 2014 a las 13:39

      Teniendo en cuenta la pena que le dio a mi hija cargarse los peces de su hermano creo que no va a tener reparos en descuartizarla sobre la encimera. Es más, mucho me temo que estará deseando hacerlo…

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  • Gemma/El Sur (@Gemma_311)27 octubre, 2014 a las 13:29

    Los bizcochos de calabaza son lo mejor de lo mejor, quien no los ha probado no sabe lo que se pierde. Muy buena pinta tiene el que has puesto, a mi me gusta mi receta pero también pruebo otras.
    Y te va a caer una historia de las mías porque tu no sabes lo que pasaba yo para celebrar el Halloween en el hemisferio Sur que allá está empezando el verano y lo más parecido que encuentras a una calabaza(o zapallo que es como lo llaman) es un melón cantalupo dulcísimo pero al menos es anaranjado.
    Y hacer el muńequito de turno con un cantalupo pues no tiene gracias, por que encima te vienen todas las moscas y abejas del vecindario y a los dos días huele.
    Gracias por la receta.
    XXX

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    • boticariagarcia27 octubre, 2014 a las 13:44

      ¿Te puedes creer que esta mañana buscando información sobre fruta para otra historia me he topado con el melón cantalupo? En menos de hora y media, dos veces ese melón en mi vida. Es como para hacérnoslo mirar.

      Así que más que las moscas a la miel iban las moscas al melón, eh? Realmente tus historias sí que son de terror, pero oye, ¡ya las echaba de menos!

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      • Gemma/El Sur (@Gemma_311)27 octubre, 2014 a las 13:50

        Ay que has tenido momento-melón-cantalupo!!
        Inconscientemente tu cuerpo te pide vitamina A.
        O unas vacaciones en Argentina.
        Mis historias son locas como mi vida. Todo sea por la ilusión de mis nenas.

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        • boticariagarcia27 octubre, 2014 a las 13:52

          Me inclinaría definitivamente porque mi cuerpo me pide vacaciones en Argentina mucho más que vitamina A…

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  • ru27 octubre, 2014 a las 14:30

    Horrorizada me quedé cuando me dijeron tengo un regalito pa’los niños y eran dos calabazas de plástico con 20 chuches cada una para los enanos (4 y 2 años…angelitos), así que las escondí y están más que racionadas, pero la calabaza que esta menda lerenda vació ayer para convertirla en una casita de bruja piruja preciosa pa’llevar al concurso de la guarde nos la cenamos anoche en una crema rica de calabaza, zanahoria, media patatilla pa’engordar un poco el asunto, 1 huevo cocido y un filete de pescado…no debía de estar mala cuando el enano de 4 soltó “ummm…la merluza se nota eh, se nota, está exquisita”…y todos tan contentos..

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    • boticariagarcia27 octubre, 2014 a las 23:55

      4 y 2… como los míos ahora mismo (aunque la peque cumple tres de aquí a un par de meses). Oye, me han entrado ganas a mí incluso de probar esa crema de calabaza con merluza, ¿no te sobraría un poco? 😉

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  • remorada27 octubre, 2014 a las 16:33

    este año hemos carvado calabazas (cosa que no existía hace unos años, aquí en Lima somos de zapallo!) pero creo que no las comeremos, están en el jardín y los pájaros las miran con ansias!

    lo que sí que tenemos es un tupper lleno de semillas de calabaza tostadas al horno, deliciosas!!!

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    • boticariagarcia27 octubre, 2014 a las 23:57

      ¡Qué hacendosos! Espero que los pajaritos os respeten y os dejen probar el manjar… lo de las semillas de calabaza tampoco tiene mala pinta… como nos cuidamos, ¿no? ¡Besos!

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  • teresa gil alegre27 octubre, 2014 a las 19:12

    Muy buenas ideas!! Yo llevo 7 años aprovechando el interior de la calabaza que vacío para hacer crema, bizcochos y saladitos. A mi hija le encantan!!

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    • boticariagarcia27 octubre, 2014 a las 23:58

      ¡Ahora va a resultar que todo el mundo es apañadísimo con las calabazas! No me va a quedar más remedio que ponerme yo también manos a la obra… 🙂

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  • Trimadre28 octubre, 2014 a las 08:49

    Ay madre, que entro un día tarde y me pierdo que ya has tenido unas palabras para los pobres huesos de Santo (qué mal habrán hecho los pobres…).Menos mal que con los buñuelos aún tienes un poco de consideración 😉 Yo soy de la liga Anti-chuches y según entran, van saliendo, que aquí mis niños son muy propensos a las caries, así que es odio profundo lo que les profeso.
    Como anécdota, el año pasado mis hijos volvieron a casa con yogures de plátano y galletas de fibra O_O es lo que tiene, que el español medio sin hijos aún no se ha enterado de que Halloween está aquí y no les pilla preparados. Besos Boticaria

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    • boticariagarcia2 noviembre, 2014 a las 18:18

      ¿Yogures de plátano? Oye, al final tus calabazas verrugosas quedaron decentes decentes… ¡enhorabuena por sobrevivir al reto! Ahora que no nos oye La Musa, lo de sus mandarinas no tuvo nombre 😛

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  • Irene29 octubre, 2014 a las 16:03

    Y que me dicen del pastel de calabaza (o ayote como se le conoce por Centroamérica)? Mmmmmm….. mi favorito entre todos los pasteles!
    Los norteamericanos lo conocen como pumpkin pie y al final la receta es casi la misma. La diferencia con la receta gringa es que aquí nos la apañamos con pasta 3-2-1 para la masa y en vez de queso crema para el relleno, se usa más ayote, leche evaporada y un chorrito de wiskey para ponerle emoción 😉
    Saludos!
    Por cierto, aquí no celebramos Halloween. Ningún padre en su buen juicio saldría de noche con sus hijos pequeños a recorrer calles. ….la única ventaja de la inseguridad ciudadana :S

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    • boticariagarcia2 noviembre, 2014 a las 18:19

      No hay mal que por bien no venga… Alucinada me dejas con tu dominio sobre recetas a uno y otro lado de las fronteras!!! Yo reconozco que soy de pocas masas, lo de la pasta 3-2-1 ni idea de lo que es 🙂

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  • Allan Velázquez12 octubre, 2015 a las 05:18

    Disculpa, yo la voy a adornar y sacar el relleno y hacerle la típica cara ya sabes agujerarla pero quisera yo tambien comerla después de que pase todo esto, que puedo hacer con la pulpa y también preguntar si la cáscara que se agujera no se hecho a peder o después de cuanto ya no sirve

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  • Belén30 octubre, 2015 a las 11:41

    Mi padre tiene huerta y planta calabazas, que luego salen a millones sin saber lo que hacer!
    La calabaza asada al horno está buenísima (muy típica en Valencia) y si no sale demasiado dulce, pues se reaprovecha para hacer bizcocho o magdalenas que todavía están más buenos.
    Besos Boticaria, me encanta leer tu blog

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