Asi me va la feria…

Hoy va de autobombo. Aviso. Pero es que si no es ahora, ¿cuándo?

Vengo a contarles los acontecimientos que tendrán lugar el próximo fin de semana, que es YA. Empezamos por el principio:

SÁBADO 13 de junio. ¿Acaso alguien no sabe que este sábado se celebra el #13J? ¿Que qué es eso del #13J? ¡Quién pregunte eso merece la cárcel! Ni más ni menos que el TERCER encuentro de madres blogueras que organiza Yodona junto con el Club de Malasmadres. Como todo lo que organiza Laura Baena, la jefaza del club, el encuentro desata pasiones y el aforo ya está completo, pero nunca está de más ponerse los dientes largos con la agenda aquí.

¿Y qué pinta Boticaria García en este sarao? Tendré el honor de participar en una mesa redonda titulada “Del blog al libro” junto con Isabel García-Zarza, Lucía Be, y mi querida Laura, que anda arrasando por la Feria del Libro con su Soy buena malamadre.

Y después… ¡La Party! Por la noche nos vamos de fiesta, porque nos gusta un buen sarao y un buen GT más que a un tonto un lapicero.  Creo que si os dais prisa todavía hay alguna entrada disponible… luego no me lloren.

party

 

Y ahora viene la segunda parte, que en este caso sí que es buena.

DOMINGO 14 de junio. De 12:00h a 14:00h estaré firmando de nuevo en La Feria del Libro en la caseta de Topbooks que, para que nadie se pierda, es la número 303. Hace un par de semanas tuve la suerte de firmar por primera vez en la caseta de La Esfera de Los Libros y, sin ánimo de ser cursi, fue algo que no podré olvidar.

Desde que me dijeron en la editorial que iba a firmar en la Feria del Libro pensé en lo nerviosa que estaría en las horas previas al “momento caseta” y en qué haría para distraerme. ¿Me mordería (más) las uñas? ¿Llamaría a mi madre, que la pobre estaba de guardia y se lo iba a perder para que me tranquilizara desde Cuenca? ¿Me metería un par de copazos en vena y de perdidos al río? La combinación de las tres opciones me parecía lo más posible, pero el destino me tenía reservada una distracción mejor.

¿Qué mejor lugar para pasar la mañana del sábado que en el pasillo de urgencias del Gregorio Marañón con una vía puesta? Eso sí, en un sillón reclinable, relajadita totalmente. Un par de horas y unos análisis después, la conversación fue algo así:

– Verá usted, sus análisis dan miedito, tiene una infección en el riñón un poco chunga. En estas circunstancias hay que valorar el ingreso…

– ¿Si me ingresan me dejan salir a firmar a las siete y volver? Total, El Retiro está muy cerquita de este hospital… sólo sera un momentito, si no va a venir nadie, es por hacerme la foto y eso…

– Me temo que no.

– Vale, pues entonces me voy a casa y si vuelvo a tener 39,5ºC no se preocupe que vuelvo.

Así que ¿quién me lo iba a decir? cambié los copazos en vena por un chute de ceftriaxona en vena (un antibiótico muy estupendo) y me volví a casa. Por el camino llamé a mi marido, a darle las buenas nuevas y me contestó que el que tenía 39 de fiebre ahora y un gripazo tremendo era él, y que se había metido en la cama. Ante el panorama, paré en mi restaurante amigo y compré un par de raciones de pitu caleya para dar de comer a los niños. Los pobres, de 3 y 4 añitos, estarían hambrientos y no tenían la culpa de que sus padres fuesen unos flojos.

Conclusión: antes de ir a la feria, nerviosa, lo que se dice nerviosa, no estaba. No me dio tiempo. No hay mal que por bien no venga.

Llegó la hora, mi marido mintió diciendo que ya no tenía fiebre y salió de la cama para acompañarme. Los niños, con sus raciones de pitu caleya devoradas, también vinieron. Oyeron la palabra “feria” y se volvieron locos. Criaturitas. Pensaban que su mamá iba a firmar en mitad de unos coches de choque o algo así. Menudo chasco.

Confieso que había amenazado de muerte a todos mis amigos para que vinieran. Sobre todo a los que tenían dos o más hijos, por aquello de que así hacían más bulto. He de reconocer que fueron puntuales, llegaron incluso antes que yo y se dedicaron a grabar vídeos, a hacerme fotos con mis hijos, con los suyos, con todos a la vez… Todo muy discreto, como se podrán imaginar.

Sin embargo, contra todo pronóstico, al ratito empezó a aparecer gente que yo no conocía de nada. Pero de nada. Y se paraban. Y decían ¡anda, pero si yo te escuché en la radio! Y en ese momento yo maldecía el momento en que se me ocurrió mandar a mis amigos a tomar una caña porque ¿dónde está una cámara de vídeo cuando más se la necesita? ¿quién se iba a creer luego que eso había pasado de verdad?

Por la caseta pasaron varios estudiantes de farmacia y del módulo de técnico en farmacia, probablemente las visitas que más ilusión me hicieron. Recordaré siempre a un señor que vino expresamente a comprar el libro porque quería regalárselo a su hija, que terminaba ahora en junio la carrera. También a una familia al completo que me había escuchado en la radio a principios de abril ¡dos meses antes! y desde entonces tenía en mente que les firmara el libro. Gente que tenía amigos farmacéuticos y quería regalarles libros dedicados, e incluso farmacéuticos paseantes de la feria del libro que curioseaban y para colmo compraban. ¡Increíble! Por supuesto, también vino a verme la Paciente Sana, mi Alter Ego, seguidores del blog varios, una técnico de la farmacia que es un encanto y aproximadamente la mitad de la empresa de mi marido con sus familias. Sí, no sé con qué les amenazaría mi marido, pero así fue.

feria libro 2

 

No sé qué tal se lo pasaría mi vecino Hermann Terstch, pero yo disfruté mucho. Y como les digo, este domingo repetimos de 12:00h a 14:00h. Les prometo que ya estoy recuperada de mi riñón y que mi marido el infecto-contagioso también se encuentra en perfecto estado de revista. ¡Allí les espero!

 

 

 

 

 

7 Respuestas a los Comentarios

  • Arancha11 junio, 2015 a las 08:54

    Jajajajaja, según ibas contando te estaba imaginando con cara de circunstancias firmando libros y ¡se te ve guapísima en la foto!
    Desde luego la que es de buena calidad ni con una infección se resiente.
    No te prometo estar el domingo, aunque aún tengo tu libro sin firmar, porque pienso darlo todo el 13J y a lo mejor el domingo estoy un poco para el arrastre.

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  • María11 junio, 2015 a las 08:58

    Jajajaja! Qué pena vivir tan lejos. Me ha encantado la historieta. Pero lo que más lo de los niños y la “feria”. Es que mi marido dijo el otro día durante la comida que igual tenía que ir a una feria de ingeniería y saltaron tres voces al unísono “puedo iiiiiiiir?????”. Me parto.
    La conversación con el médico tampoco tiene precio. Te llamaría insensata pero creo que yo habría tenido la misma y no para firmar libros (cuando me dijeron que me iban a provocar el parto del tercero les pregunté si podía ir un momentito a casa a llevar a los niños al cole y dejarles la comida hecha… Como si no tuvieran padre…)
    Pasadlo requetebien!!!

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  • Maite11 junio, 2015 a las 09:28

    Hola Marian, qué gracia tienes para escribir. Me alegro de tus éxitos y de que estés recuperada del susto. Un saludo del team Viñas.

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  • Noelia-Golosi11 junio, 2015 a las 10:44

    Ahora solo pienso en no olvidarme tu libro para que puedas firmarlo el sábado, yeah!

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  • Mi Álter Ego11 junio, 2015 a las 11:26

    No sabía que estabas malita del riñón!!! Eres una campeona. No se te notaba nada. Besotes y que vaya genial el sarao y la firma.

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  • Pilar15 junio, 2015 a las 01:18

    Enhorabuena por los éxitos que estas consiguiendo con el libro.Te conocí en Infarma y desde ese momento soy seguidora tuya.Me encanta el libro y me siento muy identificada con todo lo que cuentas

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  • remorada20 junio, 2015 a las 00:42

    la paciente sana es mi favorita xD

    espero que tu riñón esté funcionando bien otra vez, no sabía de la existencia del pitu caleya, una cosa nueva que he aprendido hoy! 😀

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