¿Por qué el antibiótico genera resistencias?

Desde que El Corte Inglés se inventó aquello del Día de la Madre, la cosa se nos ha ido de las manos: el día de la bicicleta, el día del árbol o el día del niño son algunos de los clásicos populares que ya nadie se cuestiona. Si hay que colapsar la ciudad, se colapsa.  Además, cada sector tiene sus propios días, por ejemplo, si nos metemos en la huerta encontramos el día del espárrago, de la patata o de la lechuga (verídico). Y si nos da por el sector sanitario como es mi caso, apaga y vámonos, todos los días hay una enfermedad que salta a la palestra para concienciar a la población en su lucha contra ella.

Ayer, además de ser el feliz cumpleaños más sonado de la blogosfera,  fue el Día Europeo para el Uso Prudente del Antibiótico. ¿Quién no ha escuchado alguna vez que hay que usar correctamente los antibióticos para evitar las resistencias? Pero, ¿qué es eso de las resistencias?

 

Antibióticos y resistencias

 

Cuando en la Facultad de Farmacia nos hablaban de las resitencias a los antibióticos yo siempre pensaba en la serie V (aquella de unos lagartos malos que comían ratones y se disfrazaban de humanos para dominar la tierra). Mike Donovan (del cual yo estaba profundamente enamorada) descubrió que los visitantes eran en realidad lagartos y junto con la Dra. Juliet organizó La Resistencia para defenderse de ellos y evitar la dominación del planeta.

Con los antibióticos y las bacterias sucede algo parecido aunque en este caso, los buenos son los malos y viceversa. Las bacterias, cuando son atacadas por los antibióticos, tienen por costumbre defenderse. Como Mike Donovan, su misión en la vida es sobrevivir y para ello desarrollan todos los mecanismos posibles. Las bacterias también organizan su propia Resistencia.

 

antibiotico resistencia

¿Cómo se defienden las bacterias frente a los antibióticos?

 

Fundamentalmente de tres maneras:

1- Usando repelentes: las bacterias aprenden a fabricar unas sustancias (enzimas) que inactivan el antibiótico de forma que no sirve para nada.

2- Blindándose y cambiando la cerradura: las bacterias pueden modificar su membrana aumentando el efecto escudo e impidiendo que el antibiótico penetre en su interior.

3- Tiñéndose el pelo y dejándose barba: las bacterias tienen la capacidad de cambiar su aspecto y jugar al despiste con los antibióticos, que están diseñados para reconocer unas estructuras diana específicas. De este modo, el antibiótico no sabe dónde actuar.

Por si fuera poco, pueden desarrollar alguno de estos mecanismos aisladamente o combinarlos entre sí.

 

¿Como consiguen las bacterias desarrollar todos esos mecanismos de resistencia?

 

Mediante mutaciones (las bacterias mutan porque el hambre agudiza el ingenio pero la supervivencia agudiza el código genético) o mediante transferencia genética (esto ocurre cuando una bacteria espabilada se hace resistente y le cuenta el truco al resto).

 

antibiotico resistencia

 

¿Por qué no se debe usar antibiótico ante infecciones víricas?

En primer lugar, porque no sirve para nada. Como decíamos anteriormente, los antibióticos están preparados para reconocer unas estructuras específicas de las bacterias pero no de los virus. Los virus son invisibles para los antibióticos, ni siquieran les hacen cosquillas.

En segundo lugar, por lo que llaman presión selectiva. En el organismo tenemos millones de bacterias, unas buenas y otras malas. Cuando tomamos un antibiótico, éste arrasa con otras muchas bacterias buenas sensibles al antibiótico que no tienen la culpa de nada. Por el contrario, si existen bacterias que ya son resistentes al antibiótico les estamos dando la oportunidad de “entrenar” y aprender a defenderse mejor todavía. Es decir, estamos favoreciendo las resistencias.

Lo ideal es que nuestras bacterias no se enfrenten al antibiótico hasta que realmente exista un microorganismo patógeno para favorecer el factor sorpresa.

¿Por qué debemos tomar el tratamiento completo aunque ya nos encontremos mejor?

 

Cuando Felipe II pensó en mandar a la Armada Invencible para invadir Inglaterra tenía claro que para poder ganar necesitaba un ataque conjunto de las naves que salieran de Portugal junto con los Tercios de Flandes. Sin embargo, los barquitos de Flandes no llegaban y los de Portugal no pudieron apañárselas solitos frente a los piratas (y frente al mal tiempo).

Con los antibióticos sucede algo similar. Cuando el médico, cual Felipe II, diseña una estrategia para abordar la infección, hay que seguir sus instrucciones al pie de la letra. Aunque nos encontremos bien al segundo día y pensemos que no hace falta. Si nos ponemos tontos como el Duque de Parma y decidimos no enviar más naves a luchar, al final los malos nos ganan. Y lo que es peor, aprenden nuestros puntos débiles para seguir ganándonos siempre.

En definitiva, no vale con matar, hay que rematar. Si dejamos a alguna bacteria medio muerta por el camino, favorecemos que aprenda a defenderse.

 

antibiotico resistencia

 

Antibióticos fuertes y flojos

Muchas veces he oído a un paciente decir: Este antibiótico es muy fuerte, me voy a tomar sólo la mitad. Nunca debemos disminuir la dosis por nuestra cuenta y riesgo. Una dosis menor no sólo no es efectiva sino que puede ser contraproducente puesto que también ayuda a las bacterias a desarrollar mecanismos de resistencia. A la hora de luchar, las bacterias tienen que enfrenterse a alguien de su tamaño, si no, les estamos dando ventaja.

Lo que muchos denominan antibióticos fuertes son en realidad antibióticos de segunda o de tercera generación, es decir, desarrollados para hacer frente a las resistencias que se han generado. Con una dosis menor, hacemos un pan como unas tortas.

¿Qué podemos hacer para evitar las resistencias?

Es importante colaborar entre todos ya que los antibióticos están perdiendo eficacia y puede que estemos volviendo a la era “pre-antibiótica” (así lo ha dicho esta semana el comisario Europeo de Salud). ¿Qué podemos hacer cada uno?

El médico: Prescribir el tatamiento adecuado para cada enfermedad en función del diagnóstico (parece una obviedad, pero no siempre es sencillo debido a la similitud de algunos síntomas o a la falta de medios/tiempo para hacer las pruebas necesarias).

El farmacéutico: No dispensar antibióticos sin la correspondiente receta Médica, por mucha lágrima o cara de ternero degollado que nos ponga el paciente.

El ganadero: Dejar de dar sistemáticamente antibióticos a animales a nivel preventivo. Aunque económicamente sea rentable para ellos evitar las enfermedades en el ganado, algunas resistencias generadas en los animales pueden traspasarse al humano. De nada sirve esmerarnos en el uso correcto de los antibióticos si después nos comemos un chuletón de buey rico en resistencias.

El paciente: Tomar el antibiótico prescrito por el médico en la cantidad indicada y durante todo el tiempo necesario. No tomar nunca antibióticos “que me sobraron la última vez” aunque los síntomas sean similares a otras ocasiones en las que el médico se lo ha prescrito.

¿Por qué es importante extremar la precaución ante el uso de antibiótico en los niños?

Porque en los más pequeños son muy frecuentes las enfermedades respiratorias y en muchos casos éstas suelen tener origen vírico. Además, precisamente las bacterias responsables de enfermedades típicas en niños (otitis o amigdalitis) son algunas de las más afectadas por las resistencias.

Es decir, los niños son carne de cañón por el tipo de enfermedades que suelen tener y porque además, las bacterias que les rodean ya están muy resabiadas. En el caso de que esté indicado el uso de antibióticos, la toma de probióticos y prebióticos puede ayudar a restablecer la flora y fauna intestinal.

 

El consejo de la Boticaria

Si una imagen vale más que mil palabras, un vídeo de Youtube ni puedo imaginármelo. Mi consejo, para interiorizar lo que ocurre con el mal uso de los antibióticos, es sacar un ratito en algún momento para ver este vídeo tan molón. Soy muy fan de los vídeos de TED-Ed (ya os recomendé el de cómo actúa el ibuprofeno). Merece la pena verlo entero, pero si no tenéis todo el tiempo del mundo, a partir del 1:30 entra de lleno a explicar qué tipos de resistencias a antibióticos se pueden formar. Después de verlo, no volveréis a mirar a un Augmentine con los mismos ojos. Os lo aseguro

 

 

Cuando este invierno la tentación de tomar antibiótico llame a vuestra puerta, pedid cita en el médico para que valore la conveniencia o no de tomarlo. En caso negativo, recordad que tenéis a vuestra disposición otros remedios para el dolor de garganta y medicamentos para la gripe y el resfriado que pueden ayudar a mejorar los molestos síntomas.

 

Fuentes:

https://www.msssi.gob.es/biblioPublic/publicaciones/docs/bacterias.pdf

http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2014/amr-report/es/

http://evolution.berkeley.edu/evolibrary/article/_0_0/medicine_03_sp

http://www.antibioticos.msc.es/general-afecta.htm

http://www.who.int/drugresistance/AMR_Emergence_Spread/es/

http://pediatrics.aappublications.org/content/early/2013/11/12/peds.2013-3260.abstract

Libertad Digital. Detectan alarmante necesidad a los antibióticos de última generación.

13 Respuestas a los Comentarios

  • remorada19 noviembre, 2014 a las 04:12

    TV ochentera, historia y un vídeo animado para amenizar la llamada de atención ¿quién puede “resistirse” a la boticaria? :***

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  • La señora de arriba a la izquierda19 noviembre, 2014 a las 10:39

    Explicar científicamente el porqué de ciertas cuestiones que salen en prensa que ni Dios hace caso…. Recuerdo cierto Ministro de Economía que tenía a gala reconocer que se automedicaba con antibióticos.

    Pero señora mía…. hacer referencia a una parte de nuestra historia como la de nuestro Felipe II, me deja alelada de emoción, porque recordar ese capítulo nuestro reafirma la necesidad de ser buenos y repasar esos viejos libros nuestros.

    A sus pies.

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  • Arantza19 noviembre, 2014 a las 10:47

    Boticaria, eres muy buena….

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  • Pepe19 noviembre, 2014 a las 11:27

    Genial post y en la fecha adecuada.
    Un comentario curioso aunque no por ello exento de ciencia:
    La base de la resistencia de los antibióticos está en los procesos de evolución. Hace aproximadamente unos 70 años, en 1944, empezó a comercializarse la penicilina que era un arma mortífera para las bacterias. ¿Cómo es posible que en tan poco espacio de tiempo los antimicrobianos hayan perdido eficacia en muchos casos? Desde hace 70 años en la especie humana han transcurrido únicamente tres generaciones. Las bacterias se reproducen a una velocidad 100.000 veces más rápida que nosotros lo que significa que desde la aparición de la penicilina en el mercado ha habido 300.000 generaciones de cualquier especie bacteriana, cosa que hace muy probable la aparición de múltiples mutaciones, algunas de ellas favorecedoras a sus intereses para hacerse resistentes a los antibióticos.
    En la cronología humana 300.000 generaciones equivalen a 8 millones de años, sí, millones. Por aquellos entonces la especie humana aun era un cuadrúpedo.
    En términos evolutivos y, por ende de mutaciones, el tiempo se mide en generaciones y no en años.

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  • Mi Álter Ego19 noviembre, 2014 a las 11:37

    Hay que ver cómo las gastan, las bacterias… Parecen tontitas pero no son nada fáciles de engañar. Un besote!!!

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  • Pri19 noviembre, 2014 a las 11:37

    Me confieso pecadora. Nunca acabo una caja de antibióticos cuando me los recetan y de esa manera siempre tengo disponibles para un apuro.

    Como cuando tuve un terrible dolor de muelas, que resultó ser un problema de bruxismo…

    P.D. Me voy tomando unos analgésicos para prevenir la paliza que me espera!

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  • mahelvamp19 noviembre, 2014 a las 11:55

    Bueno,
    yo soy un ejemplo viviente de resistencia a los antibióticos. Por mi curriculum de infecciones (anginas, otitis, sinusitis y cistitis) he sido medicada cada vez con una variedad nueva y más fuerte de antibióticos. Por ejemplo ya no me hace efecto la combinación archi conocida del augmentine (amoxicilina + ac.clavulanico) ni en la más alta de sus dosis así que ahora tiramos de medicamentos de nueva generación. Tanto es mi resistencia que para una simple cistitis que habitualmente se controla con Fosfomicina, yo ya llevo el tercer tratamiento con antibióticos y esta vez con Ciproxina…
    En fin, no os cuento más mis penas, no os auto mediquéis que no es bueno, yo he generado resistencia con medicación controlada por un médico imaginad si hubiera tirado de antibióticos por un simple resfriado.
    Cuidaos mucho.

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  • Aniinteutonland19 noviembre, 2014 a las 12:09

    Muy buen post. Yo siempre había oído eso, de hecho muy pocas veces me han recetado antibiótico, pero aquí en Alemania los médicos recetan antibióticos con más frecuencia, e incluso a veces te dicen “si quieres te doy antibiótico y te curarás antes”…qué hay que hacer en estos casos? Yo hasta ahora siempre he dicho que si no es necesario no…
    Gracias!
    Un abrazo

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  • martaharias19 noviembre, 2014 a las 18:42

    tan grande como siempre Boticaria
    Soy de tus mayores fans
    qué pena que no seas médico !!! serías ya la bomba

    Responder
  • Unfonendoenvillamocos25 noviembre, 2014 a las 20:11

    Como siempre, estoy de acuerdo en todo: Mike Donovan estaba muy bueno, leche. Ahora en serio… Enhorabuena por la exposición, me ha encantado.

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  • Pamplona27 noviembre, 2014 a las 15:58

    Unos consejos muy utiles, enhorabuena por el portal.

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  • Miss y Mister Golosina28 noviembre, 2014 a las 10:48

    La que se resiste soy yo, pero a tomar medicación, salvo cuando ya no puedo más. Antibiótico SOLO prescrito por el médico, pero peco no acabando nunca el tratamiento indicado. Y con los niños también me pasa, soy un despiste para eso.

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