¿Es tan difícil devolver el euro por receta?

 

El euro por receta fue una medida aprobada el 27 de diciembre de 2012 en la Asamblea de Madrid, a la que sólo le faltó un día para ser una verdadera inocentada. Desde el principio, los expertos en materia legal advirtieron de que, si se recurría, podría declararse una medida inconstitucional. Y aun así, aunque resultaba incluso bizarro que el gobierno regional tomase esta decisión, contraria a la intención del gobierno central, se siguió adelante con ella  (por si alguien está echando cuentas, no, Esperanza se había ido tres meses antes).

devolver euro por receta

¿En que consistió el euro por receta?

Se cobraba un euro por receta prescrita en el SERMAS para cualquier medicamento o producto sanitario cuyo precio fuera superior a 1,67€.

¿Todo el mundo tenía que pagarlo?

No, había grupos de población exentos de pago como: parados larga duración, perceptores de rentas de integración social, perceptores de pensiones no contributivas (TSI 001) , personas con síndrome tóxico, es decir, los afectados por la cuestión de la colza (SDTX) y personas con tratamientos derivados de accidentes de trabajo y enfermedad profesional (ATEP).

¿Y qué fue aquello de los objetores?

Existía la posibilidad de que el paciente se declarase objetor a la tasa del euro por receta. Los objetores, que en un principio surgieron tímidamente,  pronto se convirtieron en legión debido al malestar generalizado. Ya desde el umbral de la puerta entraban a la farmacia casi palmeándose el pecho: “¡Ojito, que aquí estoy yo y me declaro insumiso!”. Porque el español cuando se enardece, se enardece de verdad.

Para acceder a la condición de “objetor” y poder retirar la medicación sin pagar el euro, el paciente debía rellenar por cada receta y por triplicado (copia para el paciente, copia para la farmacia, copia para la Consejería de Sanidad) un completo formulario en el que únicamente faltaba incluir si el madrileño se sentía más próximo a los colores de Chamartín o a los del Manzanares. Nadie dijo que ser objetor fuera fácil.

Imagínense ustedes la cara que se le quedaba a uno cuando una viejecita, con veinte recetas en mano, se declaraba insumisa, sin perder su sonrisa, y solicitaba amablemente ayuda para rellenar los 20×3= 60 formularios. La necesidad agudiza el ingenio y volvieron a nuestra vida sofisticadas herramientas que algunos suponían ya extintas como el papel de calco. Sí señores. En las farmacias se prestaba papel de calco y las mesas de toma de tensión se convirtieron en improvisados pupitres donde pensionistas y no pensionistas se esmeraban con su caligrafía. José Luis Cuerda hubiera podido sacar una película de aquello: género surrealista, subgénero terror.

Aún así, muchas personas no se atrevían a objetar ya que desde la farmacia debíamos advertir al paciente de que con los formularios la administración podría iniciar un expediente por incumplimiento de una obligación tributaria, y proceder a la liquidación y recaudación por el procedimiento de apremio. Dicho así, la verdad es que impresiona, y los que tenían pocas recetas pagaban por aquello de: “quita, quita, no sea que me vaya a meter en un lío por dos euros”.

¿Se podía pagar el euro por receta hasta el infinito?

No, el tope era de 72€ anuales.

¿Cuánto duró la película de terror?

Afortunadamente ni un mes. El 29 de enero, tras ser admitido a trámite el recurso del Gobierno central contra la aplicación del  euro por receta, se suspendió la medida. En las farmacias madrileñas se respiró profundo entre el alivio y la incredulidad. Nunca más se supo de los papeles de calco. Toquemos madera.

¿Qué supuso la medida para el paciente?

Un recargo económico añadido. Hay que recordar que llovía sobre mojado y este euro por receta era un extra que había que añadir al copago ya existente (el copago comenzó en julio de 2012). Es decir, al tope de 8€ o 18€ mensuales para los pensionistas, había que sumar los euros por receta correspondientes. Por tanto, algunas personas llegaron a desembolsar de una sentada 30€ o 40€ por la misma medicación que apenas seis meses antes no les había costado ni un duro. Difícil de digerir.

¿Qué supuso la medida para la farmacia?

La farmacia se convirtió (o mejor dicho, la convirtieron) en una recaudadora involuntaria de impuestos. Aquí también llovía sobre mojado puesto que por aquel entonces andaba en juego aquella famosa “cartilla de racionamiento”. Una cartulina en la que, calculadora y boli Bic en mano, se iba anotando el precio que pagaban los pensionistas por los medicamentos en una suerte de juego de las siete y media: había que seleccionar “a ojo” las medicinas cuya suma de precios era más cercana a 8€ para, llegado dicho importe, estampar un sello en la cartilla y dejar de cobrar al pensionista. Tan loco como suena. En el año 2013.

Pues bien, si a la locura del juego de las siete y media le añadimos la burocracia de los formularios de objeción por triplicado y la gestión de los múltiples conflictos y enfrentamientos con los pacientes que se generaban continuamente, el ejercicio profesional se convirtió en un auténtico dislate. Además del estrés, se multiplicó la posibilidad de errores en dispensación y se redujo colateralmente el consejo farmacéutico. ¿Qué paciente iba a preocuparse por su medicación cuando tenía nueve formularios por rellenar y un enfado monumental?

¿Qué ha sucedido esta semana?

El pasado martes día 3 de junio el Tribunal Constitucional consideró inconstitucional el pago del euro por receta en la Comunidad de Madrid alegando que dicha medida vulnera las competencias estatales en materia de sanidad. Si bien es cierto que las competencias de sanidad están transferidas, se apela a unos mínimos comunes.

¿Dónde están nuestros euros?

Se recaudaron 3.741.000 €. Si bien Victor Manuel y Ana Belén se preguntaban a dónde irán los besos que guardamos, que no damos aquí la única seguridad sobre la propiedad de los euros es la de aquellos que guardamos y no dimos. En principio el gobierno autonómico no tiene intención de devolver los euros injustamente recaudados a no ser que el Tribunal Constitucional les obligue.

¿Es en realidad tan costoso administrativamente la devolución de los euros?

Al igual que ha sucedido en Cataluña, las administraciónes se escudan en que la devolución de los euros por receta genera unos gastos de gestión superiores al importe recaudado. ¿Esto es realmente así? Con la infraestructura actual no tiene por qué.

La mayoría de los pensionistas tienen un tope de aportación mensual de 8,26€ o 18,59€ en función de su renta. Si por alguna razón el pensionista paga más de ese tope, en un plazo máximo de seis meses la consejería le ingresa en su cuenta (en la misma cuenta donde cobra la pensión) la diferencia con su tope. Aunque sean céntimos. Esto sucede así, al milímetro (y de hecho la gente se asombra de que suceda).

Las recetas de aquel glorioso mes de enero se facturaron en las farmacias diferenciando específicamente aquellas en las que se pagó el euro por receta de aquellas en las que se no se pagó (el formulario de objeción iba adjunto a la receta y se facturaba en cajas separadas). Es decir, la consejería, en poquitos clicks, puede buscar la facturación de enero de 2013, conocer exactamente cuántas recetas (y por tanto cuántos euros) corresponden a cada pensionista, e ingresárselos. Si los reembolsos se hacen ya mensualmente calculando las aportaciones que han podido exceder de 8,26€, lo del euro por receta casi parece un juego de niños.

Para los no pensionistas, para los que siempre pagan mucho y mucho por todo, quizá no sea tan sencillo porque no hay un procedimiento ya estandarizado de reembolso. Sin embargo, querer es poder. Hacienda dispone de nuestros números de cuentas y es posible que pudieran localizarlas de manera relativamente sencilla. Pero incluso en el caso de que cruzar las bases de datos resultara complicadísimo, tampoco lo sería tanto dar al ciudadano la opción de que comunicase en una oficina de la seguridad social el número de cuenta en el que se solicita el reembolso. Me atrevería a decir que no se colapsarían las oficinas, ya que gran parte de la población activa no lo pediría por no perder la mañana debido a que se trata de bajos importes. Al menos, se estaría dando al ciudadano la opción de subsanar un error y de devolverle ni más ni menos que lo que es suyo.

Por la parte que nos toca a los boticarios, nos atrincheraremos al otro lado del mostrador a la espera de que alguno de los no insumisos, ahora también enardecido, se acerque estos días a la farmacia y nos regale alguna perla del estilo: “han dicho en la tele que en las farmacias vais a devolver el euro por receta, vengo a por lo mío”. La realidad supera siempre la ficción. Al tiempo.

Actualizado 30/08/2014

Devolución del euro por receta en Cataluña

Finalmente, y a pesar de que el fallo del Tribunal Constitucional no mencionaba expresamente la obligatoriedad de la devolución, la Generalitat ha decidido devolver el euro por receta. Eso sí, advierten de que la devolución no será inmediata. Es importante recordar que el máximo que se podía recaudar por persona eran 61€ anuales.

¿Qué hay que hacer para que devuelvan el euro por receta en Cataluña?

En primer lugar, rellenar un formulario disponible en la web del Servicio Catalán de Salud y después, acudir con él a su centro de atención primaria o en la unidad de atención al cliente de la región sanitaria correspondiente. No hace falta llevar ningún ticket o comprobante. Ni siquiera que el paciente recuerde el importe. En principio parece sencillo.

Ojalá en Madrid cunda el ejemplo.

 

**Si alguien no tiene claro el funcionamiento de los topes de aportación en este post explico los distintos tipos de copago.

Si vives en Cataluña, estos son los pasos que debes seguir para que te devuelvan el euro por receta -       

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5 Respuestas a los Comentarios

  • Marta5 Junio, 2014 a las 08:47

    Habiendo leído otros posts tuyos, no me extraña nada que haya gente que vaya a la farmacia a reclamar ese euro dichoso.
    Es un querer y no poder, o más bien un no querer y no me da la gana del gobierno de devolver lo que han recaudado. Parece tan fácil cuando lo escribes…
    Se escudan detrás del papeleo, y de la pérdida de tiempo que supone para el ciudadano reclamar algo propio. Fatal.

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    • boticariagarcia9 Junio, 2014 a las 02:38

      Pues oye, todavía está porque entre el primero por la puerta a reclamar el euro… sorprendida me hallo. ¡Aunque aún hay tiempo, te mantendré informada!

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  • Mi Álter Ego5 Junio, 2014 a las 11:32

    En cuanto llegue el primero reclamando su euro, nos avisas, que lo habrá seguro.

    Y tienes razón en que no es tan complicado devolverlo. Que lo incluyan en la declaración de la renta y tan panchos, oye. Un besote!!!!

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    • boticariagarcia9 Junio, 2014 a las 02:39

      No es tan complicado, por supuesto que no, pero falta el requisito primordial: la voluntad de hacerlo. Besitos.

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  • luis garrido del castillo13 Julio, 2016 a las 01:50

    Desde el primer dia hasta el final contribuí a dar el euro por recete. Despues el Tribunal Constituciomal lo prohibio y anunciaron su devolucióm. Esto fue´el 2002 rellenamos nuestra hojas y la entregamos en el Ambulatorio don reclamas y te dicen que lo han alargado 4 años mas para que todo el mundo se entere, (Hay algunos que han cobrado (los mas jovenes)-
    Quisiera saber si ya que estan decidicos a devolverlos lo hacen de una vez. Que el jubilado lo necesita mas que las administraciopnes

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